La telefonía móvil: una renovación constante

La renovación constante de los modelos con tecnología cada vez más puntera y atractiva hace que, en poco tiempo, miremos nuestro teléfono como una pieza de museo y casi nos dé vergüenza sacarlo del bolsillo. No queda más remedio que buscar el relevo de nuestro fiel compañero

La telefonía móvil: una renovación constante

20 noviembre 2007

Las prestaciones de los teléfonos móviles han aumentado de tal manera que, en la actualidad, están usurpando terrenos que, hasta ahora, estaban reservados para otros dispositivos. Con un teléfono móvil podemos tomar fotos y vídeo, organizar nuestra agenda y citas, jugar, conectarnos a Internet, grabar conversaciones... De un simple dispositivo de comunicación hemos asistido a la evolución hasta la herramienta total, un aparato en el que casi lo de menos es arrimar la oreja para escuchar a nuestro interlocutor. Pero, en ocasiones, todas estas posibilidades están limitadas o no tienen la calidad que sería exigible. Para no perdernos y que no nos den gato por liebre, es bueno tomarse la compra de nuestro inseparable móvil con calma y criterio.
Las llamadas
En primer lugar, no tenemos que perder de vista que un teléfono móvil es para comunicarnos, que el principal uso que le vamos a dar es hablar con otras personas. Por esta razón, el primer paso consiste en fijarnos en su autonomía. Los fabricantes suelen proporcionar dos cifras, el tiempo que dura la batería en espera y cuando realizamos una llamada. Aunque estos datos son sólo indicativos y no se corresponderán en situaciones reales a lo que vaya a aguantar el teléfono encendido, sí que pueden servirnos para comparar con otros teléfonos.
Pronto descubriremos que los terminales más sencillos serán los que ofrezcan mayor autonomía. Si lo que necesitamos es simplemente realizar llamadas, es posible que la mejor opción (y la más económica) sea fijarnos en los modelos más básicos de cada marca. Las pantallas grandes, conexiones a Internet, redes inalámbricas como Bluetooth o WiFi y otras funciones harán que la batería tenga mucho menos aguante. Esto siempre hay que tenerlo en cuenta a la hora de comparar, pues las cifras de los fabricantes hacen referencia a la autonomía con todas estas funciones desactivadas. Si la duración de la batería es importante para nosotros, porque vamos a estar largos períodos de tiempo sin recargar el teléfono, también existen otras alternativas con mayor capacidad. Incluso, hay cargadores que no necesitan una toma de corriente, como veremos más adelante.

 

Otro factor importante es el de la cobertura, pero este punto es difícil de concretar, pues no suele haber datos al respecto de la potencia de recepción en los catálogos y listados de características técnicas.
Por otro lado, ésta también dependerá del operador que contratemos y de la zona donde vayamos a hablar. Además, en el diseño de los terminales, en la actualidad, se ha eliminado casi por completo las antenas que asoman fuera de la carcasa, que permiten una mayor calidad de recepción, por lo que, en este punto, todos los terminales se comportarán de forma parecida. Sólo nos queda recabar en Internet la opinión de los usuarios en los foros y consultar las pruebas de los terminales en distintas condiciones de uso.
Otro factor es la comodidad de uso. Por un lado, tendremos que decidir si el teléfono resulta adecuado por su diseño para nuestra forma de utilizarlo. Existen muchas variantes: la tradicional, la de teclado que se oculta, la de teléfono con apertura en concha... Para descubrir si nos resulta cómodo su uso, la mejor opción es la indicada en muchas ocasiones: acudir a un punto de venta y probarlo por nosotros mismos. Al comprobarlo, no debemos olvidar prestar especial atención al teclado para ver si están accesibles las principales funciones del teléfono y si podemos teclear números sin problemas. En ocasiones, en aras del diseño, las teclas se sacrifican de tal manera que resulta complicado incluso marcar un número de teléfono. Como complemento a las funciones estrictamente de llamada, también es conveniente fijarse en cómo funciona la agenda de contactos y lo fácil o complicado que resulta acceder a los teléfonos y datos almacenados. Otro factor a considerar es el funcionamiento del reconocimiento de voz para realizar llamadas sin usar el teclado, aunque, en realidad, es una posibilidad que no se suele utilizar.
Música y fotos
Pero como hemos dicho, un teléfono móvil actual representa mucho más que un simple dispositivo de comunicación vocal, así que vamos a ver las distintas personalidades de un móvil moderno. Quizás una de las más utilizadas sea la de escuchar música. Muchos de los modelos que podemos encontrar en el mercado disponen de la posibilidad de reproducir archivos en MP3 y algunos de escuchar la radio. Para juzgar esta opción, en primer lugar hay que comprobar qué capacidad de memoria tiene el teléfono y si es posible ampliarla. No hay que olvidar que, además de para almacenar canciones, esa misma memoria se utilizará para almacenar fotos y vídeo, como veremos más adelante.
El siguiente punto a comprobar es el de la conectividad. Necesitaremos una conexión con nuestro ordenador para poder almacenar en el teléfono la música que queramos. Si optamos por utilizar una conexión inalámbrica Bluetooth, tendremos que comprobar que nuestro PC es compatible con ella. En cualquier caso y si no lo es, los accesorios para dotar de conexión de este tipo tienen un precio realmente asequible, por lo que no supondrán un problema. También tendremos que fijarnos en el software de reproducción de música, si permite etiquetas, si es de fácil manejo, si pueden accionarse las funciones principales con las teclas de acceso directo del teléfono... Para hacernos una idea, acudiremos a revistas especializadas o páginas web en las que hayan analizado el dispositivo para ver cómo funciona el reproductor. En cualquier caso, también en este punto es aconsejable comprobarlo en directo, aunque resulta complicado en algunos casos que nos dejen hacer una prueba de uso con el terminal encendido en la mayoría de las tiendas. Otro punto que no hay que olvidar es el de los auriculares. En muchas ocasiones, no podremos conectar los cascos que prefiramos, por lo que es bueno comprobar si los que incorpora el teléfono nos satisfacen.
Otro de los principales usos de los teléfonos modernos es el de cámara fotográfica e incluso de vídeo. En este punto, hay que distinguir entre dispositivos en los que se han incorporado verdaderas funciones de cámara y aquellas que están para «salir del paso». Para distinguir entre una y otra, no sólo hay que fijarse en la resolución de la cámara sino en otros detalles. Para que las tomas tengan una mínima calidad, el teléfono tendrá que incorporar una óptica con mínimas prestaciones, no tener lentes de foco fijo sino con autofoco, disponer de flash incorporado y, en general, de todas las funciones que suelen tener las cámaras de fotos. Como hemos apuntado antes, si vamos a utilizarlo como cámara hay que asegurarse de que dispondremos de memoria suficiente.
Otras funciones
Algunos modelos de teléfono están preparados no sólo para la reproducción de música sino también para que podamos ver vídeos en pantalla. En este caso, nos fijaremos en la calidad de la misma, además del tamaño y de la mencionada capacidad de memoria. No hay que olvidar que los ficheros de vídeo son los que más ocupan en los sistemas de almacenamiento. Otra de las funciones es la conexión a Internet y a redes inalámbricas. Si precisamos de un dispositivo que conecte con la red a alta velocidad, tendremos que elegir un terminal UMTS o, como alternativa, con conexión WiFi. Con estos teléfonos podremos navegar o recibir correo electrónico. Algunos modelos están especialmente diseñados para esta función, como los populares BlackBerry. Una de las funciones más novedosas es la posibilidad de utilizar el teléfono como navegador GPS, pero aún no son muchos los modelos que lo permiten.
Finalmente, no hay que olvidar las posibilidades lúdicas. Podemos encontrar desde juegos sencillos a verdaderas consolas de bolsillo que nos permiten incluso jugar con otros contrincantes. La suma de todas estas características dará finalmente con el teléfono que buscamos.
¿Un ordenador en el teléfono?
Los llamados smartphones o teléfonos inteligentes han supuesto toda una revolución en el mundo de la telefonía móvil. Las funciones de los terminales, en estos casos, trascienden la mera reproducción de música o la toma de fotos para adquirir todas las propias de un ordenador de bolsillo. En la actualidad, existen dos tipos de modelos principalmente: los basados en el sistema operativo Symbian y los basados en el sistema de Microsoft Windows Mobile. Todos ellos disponen de la posibilidad de instalar programas de todo tipo, pero tendremos que fijarnos en las limitaciones de las características técnicas del teléfono (modelo, procesador, memoria...) para saber si ciertas aplicaciones podrán funcionar correctamente.