La televisión que viene

Ahora mismo nos costaría concebir una sociedad sin la TV, pero incluso los más poderosos dan signos de envejecimiento, y la televisión está sufriendo una transformación encaminada a garantizar que afrontará el futuro en plena forma

La televisión que viene

13 septiembre 2007

Dentro de poco las transmisiones analógicas pasarán a la historia y sólo tendremos televisión digital. Concretamente, en 2010 está previsto que en España se produzca el denominado «apagón analógico». Es decir, ya no se efectuarán emisiones de televisión en analógico y todas las cadenas tendrán que emitir en el nuevo formato.
Así, pasaremos de recibir señales a través de ondas de radio en nuestros receptores de televisión a recibir señales digitales, paquetes de bits que formarán la imagen y llevarán el sonido al televisor, pero también podrán transportar otro tipo de datos. En realidad, la televisión digital tiene cuatro variantes principales: la televisión digital terrestre o TDT (que es la que acabará suplantando las emisiones de televisión tradicional), la televisión por satélite, la televisión por cable y la televisión por ADSL. Todas ellas hacen llegar a los receptores una señal digital, pero utilizan distintos medios para conseguirlo.
Ventajas de la televisión digital
El que la señal de la televisión sea transportada digitalmente trae algunas ventajas importantes, aunque también ciertos inconvenientes. En las transmisiones de televisión digital, el vídeo y el audio se digitaliza en la emisora y se transmite en forma de unos y ceros (bits). La señal llega al decodificador que tiene que volver a transformar esos bits en imagen y sonido para mostrarlos en el televisor. Normalmente, esa señal está comprimida para que ocupe menos ancho de banda y puedan emitirse más canales a la vez. Una de las ventajas del proceso, en este caso para la TDT, es que no se producen interferencias y otros problemas que al afectar a las ondas de radio acaban por deteriorar la señal de televisión. En el caso de una señal digital no se producen esos defectos en la imagen y el sonido: si la señal es demasiado débil, simplemente no podremos ver el programa.
Hay que tener en cuenta, sin embargo, que un decodificador necesita una señal menos potente para reproducir correctamente la emisión. En ocasiones, y esto es un defecto común a todas las emisiones digitales, el decodificador recibe información errónea por algún defecto de la señal. En ese caso veremos defectos de descompresión (denominados artefactos) o saltos en la imagen. Normalmente, la compresión del audio y vídeo se realiza mediante el estándar MPEG2, aunque es posible que pronto se cambie a otros sistemas más eficaces.
Otra ventaja es el formato de pantalla, ya que al ser una señal digital es posible emitir tanto en 4:3, la relación de aspecto habitual en un televisor PAL, como en 16:9. Con ello se podrá respetar las proporciones de pantalla de las películas, sin que sea necesario cortar ni deformar la imagen, y de algunas emisiones que utilicen para su grabación cámaras de ese formato. Naturalmente, para disfrutar de esta ventaja tendremos que disponer de un televisor con pantalla panorámica.
La calidad del sonido es otra de las bazas de la televisión digital, ya que en la misma señal podemos enviar un solo canal, dos cana- les con dos idiomas distintos, un canal en estéreo e incluso canales con sonido envolvente. Una vez más, para poder disponer de esta última función tendremos que utilizar un descodificador compatible con la señal de audio envolvente y un equipo de cine en casa que pueda reproducirla correctamente.
Todo esto en cuanto a la calidad de imagen y sonido, pero hay otras ventajas importantes que diferencian aún más la televisión digital de la analógica. Al transmitir una señal digital, es decir, datos, podemos incorporar a la señal no sólo vídeo y audio, sino otro tipo de información y servicios. En todas las emisiones digitales (TDT, satélite, cable...) se transmite además de los contenidos la programación de las cadenas. De esta forma, si el receptor lo permite, es posible comprobar los horarios de la programación e incluso poner en marcha una grabación diferida. En teoría, además de para ofrecer la guía de programación, es posible mandar todo tipo de datos, como información meteorológica o información útil de la propia transmisión, como subtítulos o datos de una competición deportiva que se está retransmitiendo.
Otra importante ventaja de la transmisión digital es la posibilidad de transmitir más canales en el mismo ancho de banda, con lo que hay espacio para que puedan operar más cadenas de televisión. El resultado es que se pueden transmitir cuatro canales por cada canal analógico que se transmitiera antes. También es posible renunciar a transmitir más canales y aprovechar el ancho de banda para transmitir programas con una calidad de imagen mayor, como veremos en el capítulo dedicado a la alta definición.
TDT, la tele del futuro
No se trata de la televisión del futuro porque esté más avanzada tecnológicamente, sino porque dentro de unos años (en 2010) será la única televisión que podremos captar con las antenas de radiofrecuencia. En España quizás pocos lo recordarán, pero la TDT ya tuvo su precursor con Quiero TV, un canal de pago que comenzó sus emisiones en el 2000 y que dos años después tuvo que interrumpirlas.
Sin embargo, hasta el año 2005 la TDT no comenzó a asentarse. Para recibirla sólo es necesario disponer de una antena de radiofrecuencia adaptada y un decodificador (si compramos un televisor nuevo suele estar integrado). Existen decodificadores externos de distintos tipos, los normales (que pueden adquirirse por unos 40 o 50 euros) permiten recibir los canales digitales y suelen tener integrada la posibilidad de acceder a la guía de programación EPG.
También existen sintonizadores interactivos, que son compatibles con el estándar MHP (Multimedia Home Platform) para recibir información adicional de las cadenas. Algunos de estos sintonizadores ofrecen también la posibilidad de conectarse a Internet o a una línea telefónica para poder enviar información a las cadenas para participar en concursos u otros servicios que requieren el envío de datos por parte del usuario. En la actualidad, las cadenas no ofrecen servicios interactivos que requieran retorno.
También existen sintonizadores con disco duro, que permiten grabar los programas en el disco para su posterior visualización o utilizar funciones como el time shift, parar el programa momentáneamente y volver a reanudar su visionado más adelante. Además de estas características principales, también existen otras diferencias como las salidas de audio y vídeo, la compatibilidad con sonido envolvente o la conexión en red con el ordenador de casa. Hay que estar atentos si optamos por un decodificador integrado en el televisor, pues es posible que no disponga de algunas de las funciones que necesitamos.
La TDT presenta varias ventajas importantes frente a los otros sistemas de televisión digital. En primer lugar, se trata de un sistema que actualmente emite en abierto, por lo que no es necesario contratar un servicio de suscripción. Además se trata de un sistema que podemos captar desde cualquier sitio del país sin necesidad de instalaciones especiales. No necesitaremos antena parabólica, conexión a ADSL de alta velocidad o una conexión de cable, simplemente una antena, que puede ser colectiva o incluso de interior, y el decodificador adecuado.
Finalmente, la difusión de la TDT, promovida además por el Ministerio de Industria y los fabricantes de electrónica de consumo, está provocando una rápida adopción de este sistema en todo el país. Como hemos mencionado, la mayoría de los televisores que se venden en la actualidad ya llevan incorporado el decodificador. Esto hace que las cifras de adopción de esta tecnología se estén disparando. En mayo de 2007 la asociación AIMC (que realiza el estudio EGM) daba la cifra de 19,4% de hogares conectados a la TDT en España. Es importante que estas cifras aumenten para que la publicidad vaya prestando cada vez más atención a la TDT y sus posibilidades y, en consecuencia, aumenten los ingresos y la inversión en este sistema.
Satélite: TV para todo el mundo
La característica principal de las transmisiones vía satélite es que podemos recibir señales en una amplia zona del planeta. Esto permite recibir programación, en abierto y de pago, de distintas partes del mundo con calidad digital. Además, la señal que se recibe del satélite permite empaquetar muchísimos más canales que la transmisión TDT, con lo que la oferta de programación es mucho más amplia (e incluye los propios canales de TDT en ella). Se trata de la plataforma que más fácilmente podría realizar el cambio a la televisión de alta definición (ver capítulo correspondiente), y de hecho ya existen cadenas que emiten en el nuevo formato, pero para las que es necesario un decodificador especial.
El principal inconveniente de este sistema es la necesidad de la instalación de una antena parabólica para poder recibir su programación y el hecho de que no es posible transportar la instalación a otro lugar. Para recibir la televisión por satélite es necesario disponer de una antena parabólica correctamente orientada hacia el satélite del que vamos a recibir las emisiones y un decodificador. Si tenemos contratada la recepción de televisión por satélite de pago, también necesitaremos una tarjeta que nos permitirá ver los canales correspondientes. Las plataformas de pago, en España Digital+, son las que han proporcionado al satélite su popularidad, sobre todo a través de las retransmisiones de fútbol. Al igual que la TDT, las plataformas de pago también emiten a través de la señal la guía de programación. Además de proporcionar la señal de televisión digital, también es posible contratar conexión a Internet por satélite, pero suele resultar rentable sólo en zonas donde no exista cobertura de otros sistemas más asequibles como el cable o el ADSL.
En la actualidad, la televisión por satélite es la más difundida de las televisiones digitales, pero está perdiendo terreno ante el empuje de las nuevas plataformas y, sobre todo, de la TDT.
Televisión por cable
Este tipo de emisiones lleva muchos años implantada en países como Estados Unidos, pero en España se encontró con un obstáculo fundamental: precisamente el cable. Para que este sistema funcionara era necesario cablear las ciudades para llevarlo a los hogares con el consiguiente y enorme coste que supone. Para poder hacerse una idea de la magnitud de este despliegue, mencionar que la red que ha desplegado Ono en nuestro país (después de adquirir la empresa Auna, competidora en el negocio del cable), se extiende en estos momentos hasta los 45.000 kilómetros de fibra óptica.
Además de Ono existen otras operadoras de cable locales como R en Galicia, Eukastel en el País Vasco o Telecable en Asturias. Una vez superada la dificultad de hacer llegar el cable al hogar del abonado, los operadores de cable pueden ofrecer, además de la televisión digital, conexión a Internet y llamadas telefónicas por su propia red. A través del cable es posible emitir utilizando un ancho de banda considerable, aunque menor del que puede presumir la transmisión vía satélite. Para ver la televisión por cable es necesario primero comprobar que el servicio llega a nuestra zona y que puede servir a nuestra comunidad de vecinos.
Al igual que los otros sistemas de televisión digital, la transmisión por cable también precisa de un decodificador especial que conectaremos a nuestro televisor. Una de las ventajas del sistema de TV por cable es que las emisiones pueden ser en ambas direcciones, por lo que es posible implantar más fácilmente servicios interactivos. Ono dispone, por ejemplo, de un sistema de televisión a la carta en el que podemos elegir películas o programas y visualizarlos en el momento que queramos. También podemos parar la emisión y reanudarla más adelante. Este sistema se adapta tanto para contenidos de pago como los incluidos con el abono mensual.
Otra peculiaridad es que las cadenas por cable y al igual que sucede con las IPTV o televisiones por ADSL, no suelen disponer de canales propios y revenden canales temáticos desarrollados por productoras externas.
Y llegó el ADSL
Además de ser el culpable de que muchos hogares del país puedan disfrutar de conexión a Internet de banda ancha, el ADSL también ha entrado en liza en el campo de las televisiones digitales. ADSL utiliza el cable telefónico normal para conseguir transmitir datos a velocidades muy altas, un sistema en el que el operador se ahorra el tener que hacer llegar a casa del usuario un cable dedicado, como pasa en el caso anterior.
Al utilizar el cable telefónico, las operadoras pueden ofertar también servicio de llamadas telefónicas y conexión a Internet, además de la televisión digital. Sin embargo, en el caso de la televisión por ADSL (también llamada IPTV o televisión por protocolo IP), no todos los usuarios de este servicio de conexión a Internet pueden acceder a ella. Se requiere una cierta proximidad con la central y que la calidad de la línea sea suficiente para poder poner en marcha la conexión necesaria. Suele ser necesaria como mínimo una línea capaz de soportar una conexión de 3 Mbits por segundo. Con la implantación de nuevas tecnologías como ADSL2+ o V D S L 2 +, la televisión por ADSL puede dar un salto de calidad y atreverse incluso con transmisiones en alta definición.
Este tipo de emisiones está dando sus primeros pasos pero ya cuenta con tres operadores a nivel nacional que ofrecen una programación muy parecida a las plataformas de cable. También en este caso se requiere un decodificador especial que conectaremos al televisor. Sin embargo la instalación es incluso más sencilla que en el caso de la TDT, pues éste se conecta directamente a la línea telefónica sin necesidad de más instalaciones en nuestro domicilio.
¿Una guerra tecnológica?
Lo cierto es que sea cual sea el medio de transporte de la televisión digital, y a pesar de que cada sistema tiene sus ventajas e inconvenientes, la calidad y las prestaciones de estos sistemas son bastante parecidas, sólo les falta cierta madurez. Quizás la que menos vaya entrar en esta competencia sea la TDT, pues su destino está marcado: el de sustituir la televisión analógica en el año 2010. El que las cadenas que emiten por TDT sean generalistas y en abierto hace que los demás sistemas puedan relajarse por ahora, pero la llegada de plataformas de pago a la TDT y el aprovechamiento de las posibilidades interactivas puede, sin embargo, cambiar el panorama.
La veteranía del satélite le otorga cierta ventaja, pues cuenta con un extenso parque de usuarios que ya disponen de la actualización necesaria, pero tanto el cable como los últimos llegados a caballo del éxito del ADSL están ganando terreno. En cualquier caso, esta competición sólo puede ser buena para el usuario, que verá cómo se competirá en precio y en calidad.
Grabadores y PVR: la televisión en diferido
La gran cantidad de canales y disparidad de horarios de la oferta de televisión hacen que muchas veces no podamos coincidir frente al televisor para disfrutar de nuestro programa favorito o la película que queríamos ver. Algunas cadenas, como Digital+, disponen da varios canales con distintos horarios pero con la misma programación para que sea más fácil coincidir. Otras como Ono permiten reproducir el programa en el momento que queramos e, incluso, parar la retransmisión.
Sin embargo, en la mayoría de los casos no tendremos esta posibilidad. Una posible solución es la de adquirir un grabador de DVD para tener almacenados los programas que nos interesan en disco. Sin embargo, la solución más práctica para el teleadicto es sin duda el denominado PVR o grabador de disco duro. Estos sistemas pueden grabar la programación de cualquier fuente de vídeo y audio en el momento o en diferido en su disco para que podamos verla más adelante. También ofrecen posibilidades como el time shift, que permite parar la retransmisión en vivo, ya que se continuará grabando de forma que en el momento que queramos podamos reanudar la reproducción como si fuera directo. Los PVR pueden adquirirse por separado, integrados con un grabador de DVD, para almacenar aquellos programas que queremos conservar, e incluso existe la posibilidad de adquirir un decodificador (satélite, TDT, cable...) que disponga de esta función.
Oferta de canales de televisión digital en España
En la actualidad podemos disfrutar en nuestro país de una amplia oferta de operadores y canales que pueden proporcionar señal de televisión digital para nuestro televisor. En este listado se recogen cadenas que utilizan los cuatro sistemas de transmisión digital de televisión que hemos mostrado. Para obtener información de cómo ver determinados canales, programación y otros datos os recomendamos consultar su página web.