¿Qué tienen en común los contenidos virales?

3 diciembre 2015

Que un contenido se convierta en viral o no es algo imprevisible, pero existen ciertos elementos que suelen coincidir en el ADN de lo que más se comparte en Internet.

Vídeos de gatitos, caídas estrepitosas, “memes” de éxito, momentos impactantes de la televisión… Quien más y quien menos acaba compartiendo con su círculo de amistades (físicas o virtuales) algún tipo de contenido que se ha vuelto viral, es decir, que ha empezado a circular por Internet a la velocidad de la luz. O lo que es lo mismo: el pan nuestro de cada día al navegar por la red.

Gatito_Viral

En BuzzSumo, una herramienta que se utiliza para analizar contenidos y ver cuáles son los que funcionarían mejor para un determinado asunto, han elaborado un interesante listado sobre las claves para crear contenidos virales. A raíz de analizar millones de artículos y ver cuáles han sido los más populares entre los internautas en 2015, esta web ha tratado de identificar la fórmula mágica que se esconde tras la viralidad.

Cuatro grandes componentes para ser viral

A grandes rasgos, podríamos decir que siempre persisten cuatro elementos. En primer lugar está el factor emocional, en el que predomina lo divertido, lo bonito, lo sorprendente, lo reconfortante, lo impactante o las advertencias.

A continuación, nos encontraríamos con el tipo de contenido, siendo las imágenes, los datos, los gráficos o los vídeos los que más posibilidades tienen de ser virales.

Por otra parte, los temas que más interés despiertan en los contenidos virales se centran en asuntos de actualidad (o trending topics del momento); salud y deporte; perros y gatos (cómo no); bebés o amor.

Y para terminar, el cuarto elemento tiene que ver con los formatos empleados, siendo las listas, los consejos prácticos, las recomendaciones y los cuestionarios lo que más propenso es a convertirse en viral.

Reglas (no escritas) para alcanzar la viralidad

En el informe de BuzzSumo (“Cómo convertirse en viral: lecciones aprendidas del contenido más compartido en 2015”) también aportan las siguientes reglas que deben estar detrás de quien aspire a crear contenidos virales:

1) Sorprender a la gente (con datos e imágenes). Un buen ejemplo: “Beber tres copas de champagne al día ayuda a prevenir el alzheimer”.

2) Aprovechar un tema de actualidad (y sobre todo si tiene que ver con zombies, que son los contenidos que mejor funcionan en 2015).

3) Inspirar a la gente. Las frases (a menudo más empalagosas de lo que nos gustaría), son las que más se comparten en las redes sociales.

4) Crear una lista de fotografías atractivas.

5) Recurrir a animales y bebés. Tan infalibles que parece que Internet dejaría de existir sin ellos (o casi).

6) Ser divertido.

7) Ser controvertido. Y es que provocar un debate con afirmaciones que se salgan de lo común es algo que siempre funciona entre los internautas.

8) Hacer preguntas tipo test y cuestionarios.

9) Hacer advertencias. El querer ser precavido es un elemento siempre atractivo para el lector, y cuando recibimos un aviso contundente sobre un tema de interés, no dudamos en compartirlo con los demás.

10) Contar el secreto del éxito para un asunto determinado.

11) Consejos de salud, alimentación y deporte.

12) Trucos relacionados con el amor y con ligar.

13) Contar “secretos” para tener una vida más larga.

14) Compartir una historia conmovedora.

¿Y tú? ¿Reconoces alguno de estos elementos en tu timeline de Twitter o muro de Facebook?

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