Comparativa

Varios equipos en un solo PC con la virtualización

La virtualización resulta ya tan habitual que incluso Windows 8 incluye su motor Hyper-V. Repasamos las opciones existentes para crear y manejar máquinas virtuales sobre Windows

Enrique Sánchez rojo

Comparativa Software de virtualización

22 marzo 2013

Hace ya unos años que la virtualización ha dejado de ser una función reservada a centros de datos y administradores de red para estar al alcance de cualquier usuario con un PC no necesariamente muy potente.

Su potencial es inmenso y, aunque muchos no le sacarán mucho más partido que la simple experimentación, lo cierto es que la posibilidad de crear máquinas virtuales sobre nuestro PC es uno de los grandes avances de la microinformática de los últimos años.

Por ello, nos hemos planteado una nueva comparativa donde pretendemos analizar con detalle los diferentes motores o plataformas de virtualización que encontramos para Windows. En realidad es un mercado cada vez más reducido, donde prácticamente solo hay tres productos donde elegir. Una concentración que se agravará aún más ahora que Windows 8 Pro/Enterprise incluye su propio motor de virtualización. Pero, vayamos por partes empezando por el principio.

¿Qué es una máquina virtual?

Gracias a un motor de virtualización, en un PC físico podemos simular el funcionamiento de otro PC con hardware ficticio que se apoya en el real para funcionar. Esto supone que es posible crear uno o varios PCs con los recursos virtuales que decidamos (siempre menores o iguales que los reales) y sus sistemas operativos propios sobre un único equipo físico.

En cuanto al hardware, hemos de tener presente que tanto los ciclos de CPU, como la memoria o el espacio en disco son compartidos entre el equipo anfitrión y cualquier máquina virtual en ejecución, encargándose el motor de virtualización de su gestión, administración y asignación de prioridades. Por tanto, es bueno contar con gran cantidad de RAM y espacio en disco. El procesador es igualmente importante, pero para usos personales o esporádicos, cualquier CPU lanzada en los últimos años es más que suficiente.

En entornos profesionales la cosa cambia. Allí es muy común encontrar grandes servidores en centros de datos destinados únicamente a gestionar diferentes máquinas virtuales sobre una única plataforma hardware. Hay multitud de ventajas, pero las más interesantes son que se ahorra espacio, consumo eléctrico y se consolidan varios servidores de mediana potencia (cuya suma los hace más caros de comprar, mantener y complejos de gestionar) sobre un único servidor que aglutina una serie de máquinas virtuales para desarrollar las tareas que requiera la empresa.

Comparativa Software de virtualización 1

Se necesita una CPU que soporte las instruc­ciones de virtualización. Si dudas, Intel posee una utilidad de identificación del procesador en su web

Para los entornos de escritorio y de uso personal, en cambio, la virtualización se emplea sobre todo como un medio para experimentar y aprender sin perjudicar la instalación real de nuestro sistema operativo. De hecho, uno de los colectivos que primero la utilizó en el ámbito de los equipos de escritorio fueron los desarrolladores de software, que gracias a esta tecnología encontraron un medio sencillo para probar sus aplicaciones y desarrollos en tantas plataformas como necesitasen sin tocar sus estaciones de trabajo (ni instalar sistemas operativos adicionales, ni tener PCs extras).

Igualmente, los usuarios más avanzados llevan bastante tiempo usando la virtualización para instalar diferentes sistemas operativos sobre Windows y así poder realizar tareas para las que antiguamente habrían necesitado dedicar un PC en exclusiva, o complicarse la vida instalando con particiones separadas, gestores de arranque, etc.

Utilidades prácticas

En estos momentos, la virtualización es útil para casi todos los perfiles de usuario. No quiere decir que todos la usen o deban hacerlo, pero a poco que tengamosalgunos conocimientos, gracias a la virtualización podemos resolver muchos problemas, trabajar más seguros o de manera más ordenada y, por supuesto, ampliar nuestras miras mucho más allá de un único sistema operativo, manejándolos casi como si de aplicaciones se tratase.

Así, si ya contamos con Windows 8 en nuestro PC y necesitamos ejecutar viejas aplicaciones que iban bien sobre Windows XP o sistemas más antiguos no vale la pena complicarse: una máquina virtual a medida de nuestras necesidades es la solución. Igualmente, si queremos conocer a fondo Linux o aprovechar alguna de sus potentes herramientas en momentos puntuales, crear una máquina virtual es la mejor alternativa a reinstalar nuestro PC o luchar con sistemas de arranque múltiples.

Incluso puede que nos interese para realizar acciones muy concretas, como instalar programas de prueba, navegar/descargar contenidos desde webs poco confiables o abordar tareas que de una manera u otra puedan comprometer la seguridad de nuestro equipo y que, al ejecutarse dentro de una máquina virtual, no tendrían mayor impacto en el equipo anfitrión. De hecho, como los sistemas de virtualización permiten capturar instantáneas de las máquinas virtuales, en caso de tener cualquier percance o infección con una en concreto podemos volver al estado original en cuestión de segundos, lo que las hace tremendamente prácticas para esta situaciones.

Comparativa Software de virtualización 2

Podemos contar con diferentes máquinas virtuales para jugar, experimentar o aprender

Además, hemos de tener en consideración que con esta tecnología tenemos la opción de clonar, copiar, mover y distribuir cómodamente máquinas virtuales a otros equipos con total comodidad. Solo hemos de preocuparnos de que el nuevo ordenador en el que las ejecutemos tenga la aplicación adecuada para ello.

Así, podemos crear un equipo perfectamente configurado con una aplicación específica o destinado a una tarea concreta y luego distribuirlo en múltiples máquinas para que la ejecuten como si fuera un software. Las posibilidades, tanto en el ámbito profesional como personal, son casi ilimitadas, y lo mejor es que se puede disfrutar de esta clase de tecnología incluso con herramientas Open Source y con un nivel de complejidad realmente bajo.

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