El vídeo del siglo XXI

Bill Gates afirmó hace más de un año que Blu-ray y HD-DVD serían los últimos soportes ópticos de la historia. HD-DVD ya ha abandonado esta carrera, pero Blu-ray tiene otro serio competidor: el almacenamiento magnético. Y más concretamente los discos duros

El vídeo del siglo XXI

23 agosto 2008

El punto de partida para este análisis comparativo es simple y consiste en conjugar contenidos multimedia de alta calidad con los dispositivos aptos para su reproducción con la máxima fidelidad. Así pues, de un lado, se tienen películas, fotografías, canciones, series o grabaciones personales de vídeo; y, por otro, están la pantalla y el sistema de audio que se emplearán para consumir y disfrutar esos contenidos. Veamos dónde encajan estos diez discos duros multimedia dentro de este escenario de ocio digital.

Contenidos

La respuesta a esa cuestión es relativamente sencilla: los discos duros multimedia se ubican justo entre la pantalla y el sistema de audio utilizados para ver películas, la tele o escuchar música y los contenidos multimedia. En un mundo ideal, y dejando de lado tecnologías de streaming bastante imperfectas, las películas, las fotos o la música llegarían a la pantalla o al sistema de sonido sin intermediarios y con la máxima fidelidad posible, pero en el real se necesitan soportes que sirvan para «memorizar» estos contenidos antes de verlos o escucharlos.

Las cintas de vídeo, las de casete, los CD Audio, los DVD, los rollos de las películas que se proyectan en los cines, los discos Blu-ray e incluso las redes P2P, las llaves de memoria y, por supuesto, los discos duros son soportes para esos contenidos que han pasado del mundo analógico al digital de un modo paulatino y gradual.

El último gran salto se dio con la invasión de las pantallas planas de plasma primero y LCD después, capaces de trabajar con entradas de vídeo digitales como DVI y HDMI. S-Vídeo, vídeo compuesto e, incluso, el vídeo por componentes y las entradas VGA son de tipo analógico y muy limitadas a la hora de mostrar resoluciones en pantalla elevadas.

Por tanto, los contenidos han evolucionado desde menos de 600 líneas de resolución para la televisión, pasando por las 576 del DVD, las 720 de HD Ready hasta llegar a las 1.080 líneas de Full HD. Pero, al mismo tiempo, ha aumentado la necesidad de espacio para guardar las películas, la música y las imágenes de alta definición. Aun usando códecs para comprimir el audio y el vídeo, una película en alta definición de dos horas ocupa más de 15 Gbytes de espacio y lo cierto es que sólo mediante películas codificadas en alta definición es posible sacar el máximo partido a las nuevas pantallas y televisores Full HD.

De este modo, los discos duros, con un precio por Gbyte extraordinariamente reducido, se posicionan como el soporte ideal multimedia para guardar películas, fotos y audio sin perder demasiado detalle y con velocidades de acceso perfectas para las exigencias de la alta definición.

Alta definición: HD-Ready, Full HD

En el momento presente, la alta definición es patrimonio del público general y no sólo de los profesionales, los expertos o los early adopters. Las pantallas planas exhiben como argumentos de venta su capacidad para mostrar vídeo digital en su mayor esplendor tanto como HD-Ready o Full HD; y Blu-ray se ha erigido como el soporte comercial por antonomasia para la alta definición. Sin embargo, otros, como las redes P2P e Internet o los discos duros, comienzan a posicionarse a la sombra del aparente dominio de Blu-ray.

Sin ir más lejos, los discos duros de esta comparativa son ejemplos de este posicionamiento, con argumentos válidos para ocupar un puesto destacado en la sala de estar al lado de la televisión (HD-Ready o Full HD), del reproductor de Blu-ray o de la consola de videjuegos. Su característica es la de incorporar una conexión digital HDMI, que en estos momentos es la única (con el permiso del incipiente DisplayPort) que permite llevar hacia las pantallas planas audio y vídeo con la máxima calidad y definición, por encima de la conexión de vídeo por componentes, vídeo compuesto o el euroconector.

Ahora bien, se necesita que el disco duro contenga una electrónica capaz de descodificar en tiempo real contenidos de alta definición; una característica que no siempre está presente. Los chips descodificadores están diseñados en su mayoría para trabajar con contenidos de resolución estándar o HD-Ready, como DVD, MPEG2, DivX o Xvid, pero no para resoluciones tan elevadas como Full HD o con códecs complejos como H.264 o VC1.

Una solución intermedia es la del escalado. En la que los contenidos de definición estándar son procesados digitalmente para que se adapten a la alta resolución. Es un proceso menos costoso que el de descodificación auténtica, con resultados interesantes en cuanto a calidad final, pero no es compatible con formatos de archivo de alta calidad codificados con los códecs de vídeo más recientes (H.264 o VC1, por ejemplo) o con contenedores multimedia como Matroska Vídeo (MKV), como sucede con los modelos que sí integran una electrónica puesta al día.

La caracterización de un disco multimedia viene dada en última instancia por el chip (el procesador) usado para las tareas de descodificación. Mejores chips se asocian con mejores habilidades multimedia y también con un mayor precio.

La lista de la compra

En el momento de pensar en la adquisición de un disco duro multimedia dedicado a almacenar contenidos audiovisuales de alta calidad, hay diversos elementos tecnológicos que es conveniente contemplar. Lo primero es sopesar el tipo de pantalla que se va a emplear para consumir los contenidos. Si no es plana ni de alta definición, se desaprovecharán las cualidades de los discos duros multimedia que sean realmente de alta definición.

Y no se puede olvidar que el precio de cualquiera de los más avanzados de esta comparativa supone más de la mitad del precio de un plasma o LCD de buena calidad. Los discos para definición estándar SD abundan y son económicos, por lo que complicarse la vida con modelos de alta definición no es una prioridad.

En el caso de poseer una buena pantalla HD-Ready o Full HD, sí cobra sentido realizar una inversión mayor, siempre y cuando se tenga acceso a contenidos de alta definición real como los que están disponibles en las redes P2P o los generados a través de una cámara con tecnología AVCHD en grabaciones caseras.

Detalles como la integración de un sintonizador de TDT para grabar emisiones son de agradecer, y más si se trata de un receptor compatible con televisión digital terrestre HD. Las comunicaciones avanzadas mediante WiFi o Ethernet son otro punto a favor a la hora de convertir a estos dispositivos en gestores multimedia, adquiriendo contenidos no sólo del disco duro, sino también de otros ordenadores conectados en la red doméstica o Internet.

De todos modos, el uso de tecnologías inalámbricas para mover contenidos de alta definición no es una solución óptima debido a lo limitado del ancho de banda disponible en redes que no sean de tipo n. Además, las tecnologías de streaming directo desde Internet aún no están perfeccionadas. El acceso mediante FTP es también deseable, así como la posibilidad de usar llaves de memoria o discos duros externos a través de la conexión USB Host.

La facilidad con la que se accede al disco duro interno para cambiarlo por otro es también un parámetro interesante, así como la existencia de actualizaciones de firmware que extiendan las posibilidades más allá de la configuración inicial mejorando el rendimiento o introduciendo la compatibilidad con distintos tipos de archivo.

¿Qué es HDMI?

Son las siglas de High Definition Media Interface o, lo que es lo mismo, interfaz para los contenidos de alta definición. Se trata de una conexión totalmente digital a través de la cual circulan los contenidos multimedia codificados como ceros y unos.

Esta información necesita ser procesada en su destino para convertirla en el vídeo y el audio que se mostrará en la pantalla plana y se escuchará en sus altavoces o en los de un sistema decodificador A/V. Actualmente, la especificación HDMI es la 1.3, que mejora respecto a la 1.1 y la 1.2 en aspectos como el ancho de banda, que permite transportar señales de audio digital multicanal sin comprimir.

Frente a las conexiones de vídeo por componentes o euroconector, mejora en aspectos como la comodidad, al no tener que manejar cables independientes para el audio o el vídeo, o en la capacidad para transportar sin problemas señales multimedia de muy alta calidad. HDMI goza de una gran aceptación, aunque también está relacionado directamente con la siempre polémica protección de contenidos mediante DRM y HDCP.

Discos duros multimedia analizados

* Dvico Tvix HD-6500: http://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/07/12/Discos-duros-multimedia-Dvico-Tvix-HD-6500

* Iomega ScreenPlay HD: http://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/07/15/Discos-duros-multimedia-Iomega-ScreenPlay-HD

* MediaGate MG-350SHD: http://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/07/20/Discos-duros-multimedia-MediaGate-MG-350SHD

* PopCorn Hour A100: http://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/07/23/Discos-duros-multimedia-PopCorn-Hour-A100

* Differo TeleMemory: http://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/07/26/Discos-duros-multimedia-Differo-TeleMemory

* Network MediaPlayer 450 WLAN: http://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/07/29/Discos-duros-multimedia-Network-MediaPlayer-450-WLAN

* i-Joy i-HD368 Enterprise: http://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/08/02/Discos-duros-multimedia-i-Joy-i-HD368-Enterprise

* o2media HMR-350H: http://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/08/06/Discos-duros-multimedia-o2media-HMR-350H

* Rimax Alum Max Recorder: http://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/08/09/Discos-duros-multimedia-Rimax-Alum-Max-Recorder

* Woxter i-Cube X-Div 35 XP REC: http://www.pc-actual.com/productos/producto/2008/08/19/Discos-duros-multimedia-Woxter-i-Cube-X-Div-35-XP-REC

La opinión de PC Actual

Los discos duros han sido tradicionalmente patrimonio de la informática clásica, pero, cuando se llenan de contenidos multimedia y se integra una electrónica y una lógica capaces de interpretarlos y llevarlos a una pantalla de alta definición y un sistema de sonido digital, pasan a ser también patrimonio de la electrónica de consumo.

En esencia hay tres grupos de productos en esta comparativa: los discos preparados para contenidos con resolución estándar y DVD, los que pueden trabajar con alta definición siempre y cuando usen un códec no demasiado complejo y los que están totalmente preparados para la alta definición. i-Joy e Iomega pertenecen al primer grupo, aunque el segundo hace un trabajo excelente para guardar en un dispositivo todas las películas de la colección de DVD y olvidarse del soporte óptico. El primero, sin embargo, no es recomendable salvo casos donde las habilidades como reproductor multimedia no sean relevantes.

El grupo de Rimax, Woxter, Differo y O2, por su parte, es interesante por sus cualidades en grabación/reproducción. La posibilidad de conectar una cámara DV es notable y por sí sola es un argumento de compra válido si se tienen muchas cintas DV y se quieren digitalizar.

Además, estos cuatro productos reproducen bien los formatos SD y algunos HD. No todos, aunque, si se realiza la conversión adecuada, es una buena forma de adentrarse en la alta definición. Si se configura el transcode server en un PC conectado en red, reproducen archivos MKV, no obstante, en realidad, no puede considerarse compatibles con esos formatos y, en la práctica, es más aconsejable realizar la conversión en el PC y guardar los archivos recodificados en el disco multimedia. También graban vídeo analógico proveniente de un decodificador de cable o satélite, por ejemplo, y abren las puertas a aplicaciones como Personal Video Recorder (PVR).

Freecom y MediaGate cambian la grabación de vídeo por el WiFi integrado y un chip más avanzado que extiende la resolución de salida a 1.080p, aunque no reproducen todos los formatos de alta definición ni los Matroska. Las funciones de red son más avanzadas y complejas en su configuración.

Por último, PopCorn Hour A100 y Tvix HD-M6500 se posicionan como alumnos aventajados. Sus estilos son distintos y mientras que Tvix se orienta a la electrónica de consumo con un cuidado especial en facilitar la tarea al usuario, PopCorn se mete en el berenjenal de Internet y los servicios web, aunque descuidando la compatibilidad con archivos multimedia locales y con fallos a la hora de reproducir Matroska.

Tvix, por ejemplo, es el único que integra la fuente de alimentación en el interior, eliminando trastos en el salón. La gestión de la TDT compatible con alta definición y la programación de grabaciones a través de la guía es otra de las muchas habilidades de éste, aunque lo ideal sería que permitiese el acceso a recursos de Internet, como Flicker o YouTube.

En lo que a reproducción de música se refiere, todos consiguen buena calidad. Eso sí, para las fotos, ninguno convence, sobre todo si se compara con otras alternativas, como la consola PlayStation 3 (un gran competidor de los discos duros multimedia).

Lo mejor

Sentarse delante de la pantalla LCD del salón, conectar el Tvix HD-M6500, enchufar el disco duro con las series, tráilers y películas recolectados durante los últimos meses y disfrutar de todos con una calidad excepcional de vídeo y audio conectado mediante la salida óptica digital al home cinema… Y sin que la estética del salón se vea perjudicada. Liberarse de las decenas o cientos de DVD y conseguir accesos más rápidos y cómodos.

Lo peor

A pesar de que el fenómeno de la alta definición está muy extendido, aún se hace un uso abusivo de las siglas HD, o cuando menos no se dejan claras las posibilidades reales de algunos discos. El hecho de incluir HDMI se asocia con la posibilidad de disfrutar de todos los contenidos calificados como HD y nada más lejos de la realidad. Sólo Tvix y PopCorn consiguen reproducirlo todo. El resto de los productos hace bien su trabajo, pero es conveniente conocer sus limitaciones.