Análisis

VirtualBox 4.1.8, de lo mejor y no solo en los gratuitos

Estamos ante una de las herramientas de virtualización por excelencia para usuarios de nivel avanzado y para profesionales que busquen potencia y practicidad a coste cero

VirtualBox

30 enero 2013

VirtualBox es un proyecto de código abierto que inició Sun (ahora Oracle) y que pone al alcance de cualquiera prestaciones de virtualización que antes solo encontrábamos en productos de pago.

Las últimas versiones de este entorno han mejorado mucho y ya permiten la integración de las interfaces cuando trabajamos con Windows, la instalación de sistemas Mac OS X Server (hasta ahora vetados en la virtualización por temas de licencia), clonación de máquinas virtuales, e incluso trabajar con ficheros de disco virtual de Parallels, Virtual PC o VMware.

Si a esto le añadimos una larga lista de opciones de configuración a la hora de crear y definir nuestras máquinas virtuales, tenemos una herramienta casi perfecta para el usuario medianamente avanzado que, sin coste, puede disponer de un entorno de experimentación y trabajo muy flexible y parametrizable.

En la parte negativa, tenemos un rendimiento ligeramente inferior a otras soluciones de pago y una aplicación que, en ocasiones, se muestra algo más inestable que sus competidoras. Por suerte, se actualiza con mucha frecuencia gracias a su potente comunidad de desarrolladores. De cualquier manera, es una de las mejores opciones para gran parte de los usuarios. Ofrece un nivel de prestaciones y funciones más que suficiente incluso para el ámbito profesional, planteando un duro dilema: ¿por qué pagar cuando ésta ofrece a la mayoría de usuarios lo que necesita de manera gratuita?

Temas Relacionados
Loading...