Virtualizar, una solución real para la crisis

¿Podemos disponer en nuestra empresa de lo último en tecnología sin invertir mucho dinero? ¿Es posible contar con lo último en tecnología para mejorar nuestra empresa sin emplear excesivos recursos ni espacios que podrían dedicarse a otras funciones?

Virtualizar, una solución real para la crisis

6 octubre 2009

LA OPINIÓN DEL EXPERTO

Sin duda la actual crisis económica ha cambiado las reglas del juego y no sólo las grandes empresas sino también las pequeñas y medianas, esas que constituyen el 97% de las compañías españolas, se están preocupando al máximo por el ahorro de todo tipo de costes.

Y uno de los objetivos de las empresas debe ser no sólo permanecer a flote, sino hacerlo preparándose para el futuro y para el momento en que la partida continúe. Y la virtualización es uno de los elementos que puede ayudarles.

Las empresas del sector tecnológico no lo dudamos y sabemos de la importancia que tiene hoy en día poder ahorrar en costes al máximo. Por eso, en Hostalia creemos firmemente en el poder de los servidores virtuales, herramientas de alojamiento en los que podemos tener una virtualización real de hardware, optimizar los recursos y gestionar de forma centralizada los sistemas virtualizados.

Se trata de una solución de alojamiento dedicada, sin fuertes inversiones y, a su vez, dispone de flexibilidad para instalar cualquier tipo de aplicación. Además, tiene la indudable ventaja que este servidor virtual cuenta con la familiaridad de la plataforma Windows.

Además de que el precio de estos servidores es realmente competitivo, están diseñados especialmente para colaborar estrechamente con los desarrolladores porque cuenta con múltiples ventajas: independencia, fiabilidad, centralización de la plataforma, máxima seguridad, gran velocidad, simplicidad, libertad al permitir crear y probar nuevas aplicaciones, satisfacción…

También dispone de un panel de control de cliente, panel de control del servidor Hyper-V, panel de control Plesk y acceso a escritorio remoto RDC. Sin olvidarnos de la eficiencia que supone disponer de un servidor virtual, la reducción del espacio físico, un menor consumo de energía y una disminución del coste y la complejidad de gestionar los sistemas TI.

En este contexto, cada día es más común encontrarnos con estrategias cuyo motor no es otro que la virtualización, que permite utilizar servidores virtuales múltiples en un sólo dispositivo físico. Hasta ahora, la situación más habitual es la de una empresa mediana que utilizaba el 10-15% de los recursos de un servidor normal y el resto de la capacidad de sus servidores estaba desaprovechada. Este escenario cambia con la virtualización.

Con una correcta tecnología de virtualización, muchas cargas de trabajo de servidores podrían ejecutarse en un sólo dispositivo físico, aumentando el uso al 70% y disminuyendo los costes. De esta manera, las empresas son más flexibles y pueden mejorar su capacidad de respuesta ante la demanda de negocio, al disponer de la aplicación de nuevas utilidades y ser capaces de desarrollar nuevos modelos de negocio con el apoyo de una máquina virtualizada.

Los servidores no pueden apagarse o encenderse en modo hibernación como los ordenadores, al igual que su equipo de ventilación, de gran consumo de energía. Pero sí existen muchas otras formas para que los directores de tecnología puedan influir en su organización. Una institución financiera, por ejemplo, podría disminuir las emisiones de CO2 al 7%. ¿Y cómo conseguirlo? La clave está en formular las preguntas correctas sobre la tecnología que aplican y sobre el modo en el que ésta se gestiona.

En la mayoría de las organizaciones, la utilización de recursos del servidor es inicialmente baja, normalmente entre un 5 y un 10% de su capacidad, a pesar de que su utilización permite a las empresas reducir el número total de dispositivos, con los beneficios correspondientes en relación al consumo de energía y a las huellas de carbono.

Sin embargo, muchas empresas han optado por servidores de bajo coste, con gran capacidad dentro de los centros de datos, que finalmente han creado enormes problemas, ya que se está produciendo una pérdida de control sobre las cuentas a la vez que los costes de gestión y ventilación aumentan. La solución sería más bien llevar a cabo una reducción en el número de servidores, produciendo asimismo efectos sorprendentes en el uso de la energía.

En este sentido, la virtualización es una parte esencial de cualquier estrategia que sirva para aumentar la utilización de servidores. Utilizando múltiples servidores en un dispositivo físico único, se puede conseguir que la infraestructura de una organización trabaje mucho más. Pero es fácil que la virtualización se produzca de forma errónea, por lo que es esencial que esté correctamente especificada e instalada.

La mayoría de empresas que han invertido en dispositivos físicos, de costes fijos, pagan sin tener en cuenta su uso. Por ello, una opción muy beneficiosa sería además contar con un modelo en el que se pague en función del uso de los recursos virtuales, en vez de pagar por el simple hecho de instalar los recursos físicos, sin tener en cuenta en que medida se utilicen o no.

En resumen, la clave está en comprender el potencial de la virtualización y en entender exactamente qué puede virtualizarse y qué no. Y eso requiere de un análisis detallado de equipos, aplicaciones, operaciones existentes y procesos de gestión de infraestructuras, que una empresa como la nuestra puede llevar a cabo.

Además, hay que tener en cuenta los requisitos de continuidad del servicio, su evaluación y oportunidades de mejora para saber sacar el mejor provecho a un sistema como el que ofrecemos en Hostalia, que trae lo último en virtualización para conseguir poner frenos a la crisis actual que tanto afecta a la pyme española.

Por Jorge Cid, director de Marketing de Hostalia (Grupo Acens)

Loading...