MSI Wind U100

El aluvión de ordenadores tipo EeePC ya ha comenzado. Todos los fabricantes con aspiración a conseguir la mayor cuota de mercado han movido ficha o lo harán en breve, aunque las prisas han propiciado que muchos de estos ultraligeros cuenten con un hardware poco apropiado para los tiempos que corren

3 septiembre 2008

No obstante, una mejora muy palpable se refiere al procesador, yes que apartados como el rendimiento, la autonomía o la refrigeración, que dependen directamente de la CPU, son los que al final caracterizan a un portátil como éste. En esta máquina, estas tareas recaen en un Atom N270 de Intel.

 

Un portátil Atóm...ico

El Atom se presentaba como una elección óptima, con mejor rendimiento que los VIA C7, menor consumo que la familia Celeron y mejor precio (y consumo) que los procesadores ULV de la familia Core 2 Duo. En la práctica, cumple con todas estas premisas, incluso cuando está acompañado por un chipset tan arcaico como el i945.

 

La disipación del procesador es tan moderada que el ventilador no necesita estar encima del propio chip y apenas hace ruido. Además, la temperatura medida en la carcasa sólo alcanzó una cifra ligeramente superior a 40ºC en una ocasión y en una zona muy localizada, justo bajo el touchpad. El consumo, por otra parte, se mantuvo en la horquilla de 11 a 17 W, con una gestión realmente eficaz de la energía.

 

Tras las pruebas, comprobamos que su nombre responde a una realidad: la autonomía es elevada, de modo que, si se deja el alimentador de corriente en casa con la batería extendida de seis celdas, se puede trabajar con facilidad durante cuatro horas y llegar hasta cinco o seis si se realizan tareas que no exijan el 100% del rendimiento. Por cierto, a poco que se esté dispuesto a sacrificar rendimiento, la autonomía mejorará aún más activando el modo súper ahorro pulsando Fn + F11, quedando la velocidad de la CPU fijada siempre al mínimo (algo más de 700 MHz).

 

La batería de seis celdas es más pesada que la estándar de tres, aun así, el peso final no supera 1,3 Kg (similar al MacBook Air) y el tamaño sigue siendo mínimo y marcado por la pantalla de 10,2 pulgadas. Sin duda, el diseño es acertado, con un teclado excelente para teclear durante horas y buen tacto, y un acabado robusto que inspira confianza a la hora de llevarlo encima.

 

En cuanto a la conectividad, incluye WiFi 802.11g, Bluetooth 2,0 y Ethernet 10/100. Todo esto le sitúa en el podio de los ultraportátiles de bajo coste. Eso sí, tiene sus limitaciones y elementos que merecen una revisión, como el chipset, pero en última instancia mueve Windows XP y las aplicaciones estándar con soltura, la autonomía es prolongada, el precio (si no hay cambios) es asequible, y el diseño y la estética acompañan.

 

Rinde casi a la perfección

En nuestras pruebas, este dispositivo arroja resultados por encima de otros equipados con los procesadores VIA C7. Así, en Kribibench, un benchmark que mide el rendimiento del procesador y la memoria se  obtuvo una cifra de 0,187 fps, frente a los 0,075 fps de un VIA C7 a 1,2 GHz. Un Core 2 Duo ULV como el del Asus U2E llega a unos 0,35 fps en el modo de ahorro energético mientras que MSI Wind, en el modo overclock, alcanza los 0,222 fps.

 

En PCMark 2005, logra 1.442 puntos para CPU, 2.334 para memoria y 3.903 para el disco, frente a 1.016, 1.124 y 1.839 puntos respectivamente para un EeePC equipado con un Celeron M a 900 MHz.