Windows Vista: sólido, pero mejorable

Aunque nuestra opinión acerca del último sistema operativo de Microsoft apenas ha cambiado desde que diseccionamos la versión final en las postrimerías de 2006, los meses que han transcurrido desde entonces nos han permitido hacernos una idea más precisa de lo que nos ofrece realmente

Windows Vista: sólido, pero mejorable

7 mayo 2008

Escalable, razonablemente seguro, ágil, bonito... Todos estos adjetivos pueden aplicarse con justicia a Windows Vista, pero también otros como exigente e, incluso, pesado (la configuración por defecto del módulo de control de acceso de los usuarios es un auténtico coñazo). Por esta razón, hemos creído conveniente iniciar el Tema de portada de este mes repasando cuáles son las principales características del último sistema operativo de Microsoft, sobre todo aquellas que hacen de esta plataforma una opción atractiva frente a sus predecesoras (máxime teniendo en cuenta que Windows XP se encuentra en plena madurez gracias a las muchas mejoras implementadas en el Service Pack 2).

 

El sistema de ficheros

Cuando nos enteramos que los responsables del desarrollo de Windows Vista habían decidido no incluir WinFS (Windows Future Storage) en este sistema operativo, nos sentimos muy decepcionados. Esta tecnología prometía poner a nuestro alcance posibilidades inéditas hasta la fecha en el universo de los PC debido a que, grosso modo, aunaba la versatilidad de NTFS y un sistema gestor de bases de datos relacionales. Al final, el que iba a ser un componente revolucionario ha sido reemplazado por la evolución de NTFS, un sistema de ficheros conocido como TxFS o TxF (Transactional NTFS). Esta implementación se caracteriza por modelar los accesos a disco como transacciones atómicas, que no son otra cosa que operaciones que se realizan de forma indivisible, por lo que o se realizan todas o no se lleva a cabo ninguna. De esta forma, el sistema operativo garantiza que el estado de nuestros ficheros después de que se produzca un fallo, sea del tipo que sea, será consistente.

 

Otra mejora de entidad introducida en TxFS es BitLocker Drive Encryption, que no es otra cosa que una robusta tecnología de cifrado con la que podemos proteger con mucha eficacia los datos almacenados en nuestro disco duro (tenéis más información acerca de esta innovación en la sección Laboratorio de este número de PC Actual). También resulta interesante el soporte de imágenes en formato WIM (Windows Imaging Format), una alternativa a los estándares de creación de imágenes ISO que Windows Vista utiliza incluso en el DVD de instalación.

 

Y, por último, debemos destacar el nuevo motor de búsqueda de Windows Vista, una solución muy potente que se apoya en un servicio de indexación concebido para mantener permanentemente actualizada una enorme base de datos que enumera y clasifica los componentes del sistema operativo y, por supuesto, todos los archivos almacenados en nuestro disco duro. Con el objetivo de no mermar las prestaciones de la máquina, el motor de indexación utiliza los ciclos de reloj en los que el procesador permanece ocioso para mantener actualizado su registro.

 

A prueba de bombas

Las críticas que han sufrido los sistemas operativos de Microsoft por su vulnerabilidad, unas veces injustas y otras totalmente justificadas, han provocado que Windows Vista incorpore numerosas herra- mientas concebidas para garantizar la confidencialidad de los datos de los usuarios y, al mismo tiempo, poner a su alcance todo lo que necesitan para administrar su equipo con la máxima eficacia.

 

Entre estos recursos destaca especialmente el Centro de seguridad, un módulo en apariencia similar al de Windows XP SP2 pero dotado de la capacidad adicional de supervisar la presencia de utilidades ideadas para luchar contra el malware. Ésta es, precisamente, la especialidad de Windows Defender: combatir con eficacia todo tipo de software malicioso (spyware, adware, etc.).

 

Por otra parte, el navegador que incorpora Windows Vista no es otro que Internet Explorer 7. La arquitectura de esta versión ha sido profundamente remodelada para ofrecer las máximas garantías posibles frente al software malintencionado y las páginas web que recurren al phishing.

 

No cabe duda de que el esfuerzo que han realizado los programadores de Microsoft para transformar Windows Vista en una fortaleza es muy importante, sin embargo, un nivel de seguridad tan elevado tiene un precio: el módulo de control de acceso de los usuarios (también conocido como UAC o User Account Control) muestra continuas ventanas de solicitud de confirmación que transforman cualquier sesión de trabajo en algo tedioso. Por fortuna, podemos desactivar este componente en cualquier momento desmarcando la casilla de verificación alojada en Panel de control/Cuentas de usuario/Activar o desactivar el Control de cuentas de usuario. No obstante, debemos hacer hincapié en que los usuarios inexpertos podrían poner en aprietos la seguridad de su PC al anular el respaldo de este componente.

 

Audio, vídeo y juegos

El lanzamiento de Windows 95 supuso un hito, entre otras razones, debido a que fue el primer sistema operativo de los de Redmond realmente capaz a la hora de reproducir y gestionar audio, vídeo, imágenes estáticas, etc. Desde entonces, cada nueva versión de Windows ha ido un poco más allá en este ámbito, y Vista no es una excepción.

 

Para empezar, incorpora numerosas herramientas concebidas para facilitar la manipulación y reproducción de estos contenidos, como Movie Maker 6 (permite capturar y editar audio y vídeo), DVD Maker (con la que podemos crear de forma sencilla DVD multimedia), Windows Media Center, Media Player 11, etc. La edición Ultimate reúne incluso las herramientas que hasta la fecha sólo contemplaba Windows XP Tablet PC Edition para garantizar el máximo aprovechamiento de los equipos Tablet PC.

 

No obstante, en esta tesitura una de las características más importantes de Windows Vista no es otra que la incorporación de DirectX 10, la última y más potente versión de la interfaz de programación de aplicaciones de Microsoft. Entre otras mejoras, corrige el cuello de botella provocado por la latencia de las llamadas realizadas entre la API, el controlador de la tarjeta gráfica y la GPU.

 

Por otra parte, en esta versión se han unificado los shaders, de forma que ahora los programadores pueden utilizar con más eficacia los recursos de las tarjetas gráficas debido a que la unidad de ejecución se adapta a las necesidades puntuales del software en lugar de seguir un pipeline fijo. Sin embargo, esto no es todo: también contempla la utilización de los nuevos Geometry Shaders, unos procedimientos diseñados para agilizar drásticamente la manipulación de figuras geométricas y facilitar a los programadores la implementación de efectos especiales realmente increíbles, como gases, nubes, humo, hierba, etc.

 

Aero, una interfaz bastante robusta

Este componente es uno de los que más ha evolucionado si lo comparamos con la interfaz de Windows XP. Y es que es la primera vez que un sistema operativo de Microsoft es capaz de aplicar efectos gráficos a los objetos que manipulamos habitualmente en nuestro Escritorio, como transparencias, sombras, transiciones entre estados, etc. Las ventanas lucen en Windows Vista mejor que nunca, aunque las mejoras atañen prácticamente a todos los elementos de la interfaz, como la barra de tareas, los iconos de acceso directo, el menú Inicio, etc. Obviamente, para rendir al máximo, sobre todo si se activa el modo Glass (sin duda, el más espectacular), Aero precisa un hardware medianamente potente.

 

Por fortuna, en máquinas algo antiguas puede desactivarse totalmente para evitar que la experiencia del usuario pueda calificarse de cualquier forma excepto como placentera debido a la importante carga de trabajo impuesta por la interfaz. Incluso es posible habilitar una versión básica de este componente que preserva algunos efectos sin infligir una carga excesiva al hardware del PC.