Windows 7 visto por un betatester

Hemos contactado con un profesional del mundo Windows para que nos aporte sus primeras impresiones tras meses de trabajo con el nuevo sistema operativo de Microsoft. Veamos qué nos descubre

Windows 7 visto por un betatester

14 diciembre 2009

Miles de usuarios de todo el mundo ya han probado las virtudes de este nuevo sistema operativo, ya que, por primera vez en su historia, Microsoft ha decidido ofrecer la posibilidad de descargar y probar versiones beta y posteriormente una release candidate de su sistema operativo.

Desde mis comienzos con la informática he utilizado una infinidad de sistemas operativos, desde MS-DOS, Windows 3.X, 95, NT, 98, 2000, XP, un poquito Vista, Linux, Mac, etc. Centrándonos en Windows, se podría decir que, hasta la llegada del Service Pack 2 de Windows XP, el sistema operativo de Microsoft era muy inestable.

Incluso las versiones más «profesionales» como NT o más tarde 2000 eran proclives a bloquearse. Jamás funcionaron de manera fluida. Esto puede que sea la mayor virtud a destacar de Windows 7, su estabilidad. En los varios meses que llevo trabajando con él no he visto que se bloquee.

Es más, el rendimiento es, con diferencia, bastante superior al de Windows Vista ejecutándose en la misma máquina. Creo firmemente que Windows 7 cubrirá las expectativas de los consumidores y reparará el fiasco que supuso el lanzamiento de Vista entre los usuarios de Windows en general.

Barra-de-tareas

Requisitos mínimos

Aunque pueda parecer inusual, Windows 7 consume menos memoria RAM y ocupa menos espacio en disco que su predecesor. Gracias a estos dos avances, los requisitos mínimos para ejecutar el sistema con fluidez son muchísimo más accesibles para todos.

En ordenadores potentes, también se nota la diferencia, especialmente en los tiempos de inicio, apagado e hibernación. Windows 7 funciona de forma totalmente fluida en un PC con 1 Gbyte de RAM y con procesadores de un solo núcleo, así que imaginaos cómo tiene que correr en equipos de última generación.

La propia Microsoft lo describe así: «Windows 7 se diseñó a partir de los comentarios de los clientes para incorporar cientos de mejoras, tanto grandes como pequeñas. Windows 7 simplifica el modo en que usas tu equipo, desde cambiar de aplicación hasta grabar un programa de TV, y el modo en que tu equipo se conecta con el mundo».

A lo que yo agregaría: si ya estás familiarizado con el entorno Windows, máxime si estás familiarizado con Vista y con todas las ventajas que aporta sobre XP merece la pena actualizar a Windows 7, principalmente, como ya hemos comentado, por la mejora en el rendimiento general del sistema operativo.

Además, Windows 7 ofrece un soporte total para el hardware de 64 bits, el nuevo estándar en equipos informáticos para usuarios domésticos, administra mejor la energía, por lo que la batería de tu portátil tendrá una mayor duración, y posee un soporte para el hardware y periféricos en general mucho mayor que su antecesor Windows Vista. Los fabricantes han tenido tiempo más que suficiente de adaptar el hardware a las necesidades de Windows 7. Prácticamente, no necesitarás instalar drivers para que tu equipo funcione correctamente.

Un interfaz diferente

Por si fuera poco, Windows 7 cuenta con nuevas funcionalidades de las cuales voy a enumerar las más significativas. La barra de tareas ha pasado por un lavado de cara haciéndola concordar más con el resto de transparencias del sistema, y los rectángulos de las ventanas ya no traen texto, solo el icono de la aplicación de forma cuadrada.

Estos cambios se hacen para mejorar el papel del touch (Windows táctil). Se ha integrado el Inicio rápido y las aplicaciones abiertas, ahora las ventanas abiertas se muestran con un borde indicando que lo están y los accesos directos aparecen sin borde.

Es más, si, por ejemplo, tienes abiertas cinco pestañas de Mozilla Firefox, no te aparecen cinco botones de Firefox en la barra de tareas sino que aparece uno. Al pasar el cursor sobre él, asoma automáticamente un menú desplegable desde donde podemos maximizar la ventana que queremos, cerrarla, etc.

El botón de Mostrar Escritorio, por su parte, se ha desplazado a la esquina derecha, donde aparece un pequeño recuadro que reemplaza al icono de Inicio rápido de versiones anteriores. Al poner el puntero sobre él, las ventanas se vuelven transparentes, lo que sirve para ver el escritorio de manera rápida. Si queremos, podemos hacer clic y minimizar todas las ventanas abiertas.

Otra novedad es el denominado Grupo Hogar con el que puedes compartir archivos y datos con otros equipos que tengas en tu misma red doméstica o de trabajo, así como periféricos, impresoras, escáneres, etc.

Ahora bien, la verdadera revolución de Windows 7 es el soporte para las pantallas táctiles. Podrás usar tus dedos para desplazarte y navegar por los archivos de tu máquina, trabajar con fotografías, adelantar y rebobinar películas, pintar y muchísimo más. Eso sí, se requiere un hardware específico, pero será una tecnología que dará mucho que hablar y que nos permitirá olvidarnos del ratón.

sharinghomegroup

Varias versiones

Al igual que en sus antecesores, nos podremos encontrar varias versiones de Windows 7, Home Premium, Professional y Ultimate. Con la primera podrás hacer sin problemas la mayoría de tareas cotidianas de un usuario normal y corriente de Internet: navegar, descargar archivos, consultar el correo electrónico, disfrutar de la mensajería instantánea, multimedia, audio, vídeo, fotografía, trabajar con paquetes ofimáticos, quemar CDs y DVDs, etc.

La segunda, sin embargo, está más indicada para usuarios que requieran más opciones de conectividad a redes empresariales y también ofrece la posibilidad de realizar copias de seguridad automáticas de sus datos en la red doméstica y empresarial. Por último, la versión Ultimate incluye la tecnología BitLocker para ayudar a proteger los datos de tu equipo contra pérdidas y robos.

Una de las cosas que menos van a gustar de Windows 7 es su elevado precio. Desde 175 a 300 euros, aproximadamente. No son pocos los usuarios que realmente se preguntan si la cantidad de novedades que aporta es suficiente como para que sea considerado como una major release o si es simplemente una actualización menor.

Aprovecho la oportunidad que PC Actual me brinda con la publicación de este artículo para invitaros a todos aquellos que probéis Windows 7 y que queráis publicar artículos sobre el sistema lo hagáis en el blog no oficial sobre Windows 7 en castellano www.windows-7.com.es. Podéis poneros en contacto conmigo en [email protected].

Interfaz

Contratiempos con la interfaz

Sobre la interfaz general de Windows 7 la gente acostumbrada a Vista no tendrá mayor problema en adaptarse a los cambios introducidos. También es posible que la nueva barra de tareas con todos los cambios aplicados confunda a los usuarios menos avanzados.

Y es que ésta tiene el inconveniente de que, al ocultar por defecto el nombre de los programas abiertos, no ofrece tanta información de un simple vistazo como lo hacían las barras de herramientas de Vista o XP. No obstante, W7 presenta la posibilidad de personalizar este comportamiento.

El problema con ella es que, al ocultar por defecto los nombres de las aplicaciones abiertas, no nos entrega tanta información «de un vistazo» y nos pone difíciles las cosas cuando tenemos abiertas varias ventanas de una misma aplicación. Por suerte, esto se soluciona yendo a las opciones y seleccionando Combine when taskbar is full en donde dice Taskbar buttons. Es de suponerse que éste será el comportamiento por defecto en la versión final de Windows 7.

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