Especial Laboratorio

Analizamos seis cámaras de calidad y reducido tamaño

Hoy en día los móviles son claros competidores de las cámaras de fotos, pero solamente en determinadas circunstancias. Te mostramos varias capaces de plasmar cualquier momento mejor que tu smartphone

Manuel Arenas

Comparativa cámaras compactas digitales

10 marzo 2014

La tecnología ha avanzado mucho en todos los ámbitos, incluido el campo de la fotografía digital: desde las cámaras réflex digitales hasta los móviles, pasando por las compactas. Tanto es así que muchas veces hasta dejamos las cámaras convencionales en casa para usar únicamente el móvil como dispositivo de captura.

Si bien es una tendencia en auge, podemos estar sacrificando un parámetro tan importante como la calidad en aras de una mayor comodidad. Es cierto que los móviles integran sistemas fotográficos solventes, especialmente en modelos de gama alta, pero también hay que tener en cuenta que generalmente consumimos las imágenes directamente en la pantalla de este dispositivo donde las fotografías se pueden ver bien, hasta que las pasamos al ordenador donde sí se aprecian defectos.

¿Qué es calidad?

Aunque podría ser tema de debate, se podría definir de manera subjetiva como el parámetro que mide la capacidad de una cámara para registrar un momento o una situación con un grado de fidelidad y detalle que satisfaga nuestras expectativas. Objetivamente hay muchos más argumentos que se pueden usar, como el de la nitidez, nivel de ruido, distorsión, aberraciones cromáticas, tamaño, definición, fidelidad del color, etcétera. Y otro tanto se podría aplicar para el vídeo.

Pero incluso apelando al criterio de la calidad subjetiva, es importante señalar que el uso generalizado del móvil puede sacrificar los niveles de detalle, nitidez o fidelidad que sí esperas obtener de una cámara. En esta comparativa, te mostraremos algunas propuestas de máquinas compactas que, sin ser grandes ni pesadas, ofrecen unos resultados fotográficos y videográficos por encima de los que obtienes con un smartphone.

Sobre todo, recuerda que no todo se reduce a megapíxeles. Hay terminales móviles con 5, 8, 12 y hasta 41 Mpíxeles, pero no necesariamente más es mejor. Al contrario, teniendo en cuenta el reducido tamaño de los sensores en las cámaras de los móviles, un mayor número de píxeles tiene que tratarse con mucha precaución por parte de los fabricantes. Lo mismo sucede en las compactas, que tampoco se caracterizan por tener un tamaño de sensor especialmente grande y se ven perjudicadas por un mayor número de fotocaptores a menos que se cuide mucho la óptica o el procesamiento de las señales captadas por el sensor.

Comparativa cámaras compactas digitales 6

La sensibilidad ISO es útil a la hora de poder hacer fotos con condiciones de poca luz, pero al mismo tiempo la nitidez y el nivel de detalle de las imágenes obtenidas se degrada de forma exponencial a partir de valores ISO 800 o incluso ISO 400

Sobre la cámara y el sensor

Hay una relación directa entre el tamaño de las cámaras y el de su sensor. Si se quiere tener una determinada distancia focal en una cámara con un grosor comedido, es necesario que la óptica tenga esa distancia focal para conseguir los resultados deseados. Por ejemplo, para una distancia focal de 50 mm usando un sensor de 35 mm de diagonal (tamaño de 24 x 36 mm o full frame), necesitaremos esos 50 mm (5 cm) para construir el objetivo. Si reducimos el tamaño del sensor, para conseguir un ángulo de visión equivalente, podemos reducir la distancia focal.

Por ejemplo, en el iPhone 4S, con una distancia focal real de 4,28 mm, con un sensor de 1/3,2’’ (tamaño de 4,54 x 3,42 mm), tenemos una distancia focal equivalente de 33 mm (3,3 cm). Así pues, con menos de medio centímetro se consigue un ángulo de visión versátil, pero a costa de reducir el tamaño del sensor. Y empaquetar millones de fotocaptores en un tamaño así, no es fácil, y entra en conflicto con su capacidad para captar luz.

La óptica también importa

Otro parámetro que hay que vigilar es el de la luminosidad de la óptica indicada por los valores F. Se trata de una medida de la apertura que puedes usar en un objetivo. A menor número F, mayor apertura y, por tanto, mayor cantidad de luz llegará al sensor consiguiéndose una mejor impresión de los fotocaptores, y una mejor relación entre la información luminosa que llega al sensor (señal) y el ruido electrónico que inevitablemente se genera en ellos (ruido).

Los valores considerados como buenos o muy buenos para la apertura son los que están por debajo de F2.8. Por ejemplo, las cámaras compactas más avanzadas tienen valores de F1.8 o F2.0. El iPhone 4S tiene un valor F2.4 y el Nokia N8 tiene F2.8 por poner un par de ejemplo.

Cuando se trabaja con modos zoom, la apertura cambia, por lo que los valores F que se ofrecen en las especificaciones de las cámaras digitales con tele suelen darse como un par de valores F. Por ejemplo, F3.2 -5.8 o también 1:3,2 – 5.8 que es una forma similar de indicar las aperturas de diafragma máximas que se pueden lograr. El segundo valor indica la apertura posible con el tele al máximo.

No te dejes confundir por esta supuesta contradicción: a menor valor F, mayor apertura de diafragma es posible, y a mayor apertura de diafragma, más luz puede entrar en el sensor.

Comparativa cámaras compactas digitales 5

En las cámaras compactas, los modos manuales no son lo habitual, pero puedes encontrarlos en los modelos más avanzados

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