Comparativa

Analizamos videocámaras de la máxima definición

Con el denominador común de la grabación Full HD en modo progresivo, los fabricantes han conseguido mejorar todavía más la calidad de imagen. Aquí tenéis algunos ejemplares «pura sangre»

Pablo Montañés

Revista 240 videocámaras comparativa

4 agosto 2011

Hasta hace poco tiempo, los fabricantes de videocámaras mantenían una cierta confusión acerca del formato Full HD. Según esta especificación, era necesario disponer de una resolución de 1.920 x 1.080 píxeles en modo progresivo, esto es, mostrar al menos 25 cuadros completos por segundo.

Sin embargo, cuando comenzaron a venderse modelos como Full HD, realmente no cumplían al 100% las especificaciones, ya que en muchos casos tan solo eran capaces de capturar imágenes con esa resolución en modo entrelazado.

Poco a poco, y a medida que se han desarrollado técnicas y elementos de mayor calidad, en especial dentro del apartado de los sensores y los procesadores de imagen, así como su trabajo en equipo, la especificación Full HD se ha ido cumpliendo en todos los casos. Ahora, todos los modelos, al menos los analizados en el Laboratorio de PC Actual, han madurado en este sentido, pero, además, se han ido añadiendo funcionalidades adicionales para conseguir excelentes resultados en términos generales.

Videocámaras HD Pantallas LCD

Y es que la reproducción de secuencias en alta definición, en especial en una televisión capaz de procesar y mostrar este tipo de señales, aporta un salto cualitativo de enormes dimensiones, mejorando notablemente la experiencia de usuario. Salvo pequeñas diferencias que iremos desgranando en las siguientes líneas, lo cierto es que todos los modelos analizados se han comportado realmente bien durante los análisis.

La reproducción de los contenidos HD en un televisor supera el notable alto siempre y cuando utilicemos una conexión apropiada, como la HDMI o, en su defecto, el vídeo por componentes. Precisamente, en este apartado llega nuestro particular tirón de orejas a los fabricantes, que en la búsqueda de un ahorro de costes siguen sin incorporar un cable HDMI en los paquetes y sí lo hacen en el caso del vídeo compuesto, totalmente en desuso e incapaz de transferir la señal en alta definición hacia la televisión.

Por el contrario, otro de los defectos en los que solían caer continuamente, que no era otro que el de la utilización del zoom digital como reclamo comercial, parece que ya no se estila tanto. Así, esos 700x y 800x digitales que lucían en las cajas de los productos por encima de otras características han dado paso a otros números más reducidos pero reales, como son los relacionados con el zoom óptico, que es realmente el que permite acercar la imagen sin pérdida alguna de calidad y en el que los usuarios deben fijarse.

Tecnologías que se imponen

Uno de los elementos más importantes de cuantos conforman el proceso de obtención de las secuencias en movimiento es el sensor de imagen. El CCD (Charge-Coupled Device), uno de los primeros desarrollos tanto para la fotografía digital como para el segmento de videocámaras, ha dado paso a la nueva generación de sensores CMOS (Complementary Metal Oxide Semiconductor), que aportan importantes mejoras, como la reducción del consumo energético y unos mejores tiempos de respuesta, lo que sin duda también ha dado paso a la adopción de la Full HD en modo progresivo de la que hablábamos en anteriores líneas.

Videocámaras HD CMOS

De hecho, diversos analistas, como la firma iSuppli, pronostican la inexorable muerte del CCD en favor de la tecnología CMOS en los ámbitos de la fotografía y el vídeo digitales. Otra de las especificaciones que ha terminado triunfando es el formato de grabación AVCHD, desarrollado por Sony y Panasonic, y que utiliza la codificación de vídeo MPEG-4 AVC/H.264. Sin lugar a dudas, este tipo de ficheros se ha impuesto a otros y es el utilizado por la totalidad de los modelos analizados.

También adelantamos la lenta pero inexorable desaparición de las cintas Mini DV como soporte de almacenamiento. En la actualidad y salvo determinados modelos para el segmento profesional, este formato está totalmente en desuso. Incluso los fabricantes se están decantando cada vez más por las memorias Flash, tanto internas como en tarjeta, para albergar los vídeos capturados por las cámaras. Todo ello en detrimento de los modelos que grababan en discos DVD de 8 mm y, más recientemente, los que lo hacían en disco duro.

En esta comparativa tan solo un modelo (el Panasonic HDC-HS900) cuenta con un disco duro en su interior. Y es que la memoria Flash no solo alarga la vida útil de los dispositivos al no contener partes mecánicas, sino que también facilita la construcción de carcasas cada vez más pequeñas, algo que también se ha puesto de manifiesto en esta comparativa.

El 3D ya es una realidad

En anteriores artículos ya adelantamos que la tercera dimensión era el siguiente paso en la industria de la electrónica de consumo, y anunciábamos que pronto llegarían los primeros modelos de videocámaras capaces de grabar en 3D, acercando este nuevo ámbito a los hogares. A día de hoy, fabricantes como JVC, Panasonic o Sony ya cuentan en su portafolio con modelos, lo que se complementa a la perfección con la nueva generación de televisiones y reproductores compatibles con este formato tridimensional.

En cierta forma se complica notablemente la elección de compra a los usuarios, ya que deberán sopesar si realmente van a sacarle partido a este tipo de tecnologías. El problema fundamental es que cada fabricante se encuentra trabajando con su propio formato 3D, aunque parece que esta limitación empieza a repararse con la llegada de los últimos productos.

Nuestro banco de pruebas

Aprovechando que todos los modelos analizados eran capaces de grabar a una resolución de 1.920 x 1.080 píxeles en modo progresivo 25p, esta configuración ha sido la que nos ha permitido comparar directamente todos ellos, aunque también hemos tenido en cuenta aquellos capaces de hacerlo a 50p.

En primer lugar, hemos filmado una secuencia exterior con los distintos parámetros en automático y en diversas escenas. La siguiente prueba la hemos llevado a cabo en interiores y en condiciones de luz desfavorables, ya que en este caso es donde más se puede apreciar la calidad de los sensores de imagen. En este caso, no solo hemos llevado a cabo grabaciones en modo automático, sino que también nos hemos valido de las particulares funciones de las cámaras en este tipo de escenas.

Videocámaras HD pruebas

También hemos tenido en cuenta el apartado de fotografía, aunque no se trata de una prueba de peso. No obstante, hay que decir que los fabricantes han mejorado mucho en este apartado, en especial gracias a los sensores CMOS, más versátiles que los anteriores CCD.

Por otro lado, también hemos tenido en cuenta algunas características, como la navegación por los menús y la calidad que ofrecen las pantallas LCD, así como el uso del zoom óptico. Por su parte, la capacidad a la hora de capturar el audio no ha tenido demasiada relevancia durante la evaluación de las cámaras, fundamentalmente porque todas ellas hacen este trabajo de forma notable, ya sea en formato estéreo o 5.1.