Cámara compacta de objetivos intercambiables Sony NEX-5

La fotografía ha ido evolucionando gracias a los avances en miniaturización y facilidad de uso introducidos en las últimas generaciones de modelos compactos, e incluso de móviles. Pero esta miniaturización se consigue a expensas de sensores diminutos con serias limitaciones en el apartado de la calidad y ópticas no intercambiables

Manuel Arenas

11 junio 2010

Fabricantes como Panasonic, Olympus o Samsung han movido ficha en la dirección de combinar sensores comparables a los empleados en modelos SLR y sistemas de ópticas intercambiables con tamaños extremadamente compactos para el cuerpo. Ahora es Sony la que introduce su propuesta en este segmento con la gama NEX de cámaras Alpha, y con la nueva montura E-mount en vez de la montura A de las réflex convencionales.

El modelo más avanzado

La cámara NEX-5 exhibe una carcasa de aleación de magnesio y una ergonomía excelente en aspectos como el tamaño o el agarre. Tanto es así que sus dimensiones con el objetivo de 16 mm son similares a las del modelo compacto Cyber­Shot HX5V y menores que las de cualquier rival directo (Panasonic GF1, Olympus EPL1 o Samsung NX10). El sistema de objetivos intercambiables E-mount funciona muy bien, y las ópticas usadas en las pruebas (16 mm y 18–55 mm) se mostraron solventes a la hora de enfrentarse a un uso continuado y despreocupado. Especialmente el zoom, con un tacto suave, progresivo y muy silencioso. De este modo, la grabación de vídeo con este objetivo consigue resultados de gran calidad, con un autofoco continuo rápido y eficiente. Además, la calidad es AVCHD de 17 Mbps, que no llega a los 24 Mbps de los modelos dedicados para vídeo, pero es suficiente para usos domésticos, con la ventaja de usar ópticas intercambiables.

CH1_Sony-NEX-5_detalle

NEX-5 se muestra como una cámara excelente en cuanto a tamaño y manejabilidad. Cabe en cualquier parte (especialmente con el objetivo de 16 mm) y es muy robusta. El cuerpo es mínimo y recuerda al de la mítica DSC-F717, sobre todo por la desproporción entre el cuerpo y el objetivo. La calidad es aceptable para un uso general, con una elevada cantidad de detalle incluso con sensibilidades ISO elevadas. ISO 12.800 es poco usable en general, aunque con mejores resultados que ISOs de 3.200 o incluso 1.600 en cámaras compactas; pero una ISO 3.200 o incluso ISO 6.400 ofrecen un buen equilibrio entre detalle y nivel de ruido. En cualquier caso, está en calidad por encima de las cámaras compactas y a la par que la obtenida en modelos réflex básicos.

La estabilización está a cargo de los objetivos, que de momento son tres: los dos de este análisis, más un 18–200. Además, los accesorios disponibles pasan por adaptadores de gran angular y ojo de pez para el objetivo de 16 mm, más un visor óptico, baterías adicionales (necesarias a la vista de la reducida autonomía de la incluida), fundas o un micrófono externo para grabar vídeo.

Su precio con el objetivo de 18-55 mm es de 649,99 euros.