Canon 400D

El modelo 400D pertenece a la tercera generación de cámaras réflex amateur de la firma japonesa. Excelente producto que aún sigue siendo un referente en el sector de la fotografía digital

8 mayo 2008

Es una lástima que el nuevo modelo 450D no estuviera disponible al cierre de la comparativa, razón por la que hemos tenido que conformarnos con la 400D, la tercera generación de réflex amateur de Canon. Este producto supuso un salto importante respecto a la 350D, fundamentalmente por integrar muchas de las funciones de la gamas superiores (como los 9 puntos del autofocus), su sistema de autolimpieza por vibración de ultrasonidos, la pantalla LCD de 2,5 pulgadas o detalles más sutiles como los menús mejorados o el sensor de proximidad al visor, que desactiva el LCD mientras no lo usamos.

 

La ergonomía es buena, aunque se echa de menos una empuñadura más gruesa. Los diferentes controles, por su parte, están bien situados y los menús son sencillos de utilizar si tenemos unos conocimientos mínimos de fotografía. Nos ha gustado mucho el rápido encendido de la máquina, aspectos como la rapidez del disparo en ráfagas o el bajo nivel de ruido en prácticamente todas las sensibilidades. Respecto a las pruebas, hemos obtenidos excelentes resultados, aunque el balance de blancos trabajando con luz incandescente no ha ido demasiado bien y seguimos acusando la deficiencia de una óptica de mayor calidad (a poco que adquiramos cierto nivel, desearemos cambiarla).

 

En definitiva, aunque la nueva 450D saldrá con 12,1 Mpíxeles y algunas ventajas extras (LCD de 3” o el procesador DIGIC III), la 400D seguirá siendo una excelente alternativa por calidad y precio.