Las compras, a golpe de clic

Cada vez son más los españoles que se acercan a Internet para adquirir productos: 10,4 millones durante 2009

Juan Ignacio Cabrera

Las compras, a golpe de clic

20 enero 2011

Cada vez son más los españoles que se acercan a Internet para adquirir productos: 10,4 millones durante 2009. Mientras que crece la cifra de facturación, lo que parece estancado son los 750 euros de gasto medio anual por comprador.

El comercio electrónico, es decir, el montante de bienes y servicios que los usuarios particulares y las familias adquieren a través de Internet, va «como una moto» en España. En un momento en que el comercio tradicional –el de las tiendas a pie de calle– acusa la crisis con una bajada de la facturación y de los clientes, las ventas on-line siguen avanzando a buen ritmo.

Según el último informe de Red.es, el comercio electrónico movió durante 2009 en España 7.760 millones de euros, casi un 16% más que el año anterior. Detrás de este dato está el hecho de que ha aumentado el número de internautas y también la cifra de los que compran. En concreto, el año pasado fueron 10,4 millones los españoles que, por uno u otro medio, se fueron a Internet a adquirir algo, 1,5 millones más que el año anterior y el doble que hace solo cuatro años. Esto significa que cuatro de cada diez internautas, además de navegar y descargarse música, también son compradores. Precios atractivos y comodidad son las razones que llevan a muchos a entrar en el gran supermercado virtual. De media, cada comprador on-line se gastó 750 euros, una cantidad estable desde hace unos años.

Sin embargo, en cifras brutas, España está todavía a mucha distancia de países punteros de Europa como Reino Unido, Alemania y Suecia (ver cuadro). Estados Unidos, por su parte, no nos ve todavía ni por el retrovisor. Atendiendo a las cifras de Comscore, el gasto de los españoles en e-commerce en 2008 solo supuso un 4% de lo que se dejaron los estadounidenses ese mismo año. Los expertos consultados por PC Actual achacan este desfase principalmente a dos motivos: los españoles siguen considerando que Internet es inseguro, sobre todo si hay que andar con dinero, y a la cultura mediterránea, donde el hábito de salir y tocar el producto en la tienda está muy arraigado.

Los distintos hábitos de compra de los europeos

El comportamiento de los internautas difiere mucho de un país a otro. De todas formas, se pueden hacer algunas generalizaciones atendiendo al informe publicado en junio por IDC sobre el tema. Así, los compradores de los países mediterráneos adquieren menos en Internet porque les gusta salir y tocar el producto. Además, son más permisivos y se mantienen en una página a pesar de que se caiga o de que tarde en cargarse. El factor precio también suele pesar más. Mientras tanto, en el norte de Europa, una página que tarda más de dos o tres segundos suele ser ignorada. Además, los septentrionales valoran mucho la facilidad de uso del site.

Reino Unido. Es el país donde está más avanzado. Dos de cada tres británicos acudieron a Internet para comprar en 2009 y en muchas ocasiones fue para comprar comida y bebida. En las Islas se da mucha importancia a la velocidad de bajada de la página, algo que para los españoles, por ejemplo, es bastante más secundario.

Francia. Un 45% de la población hizo alguna compra por Internet el año pasado. Los galos se vuelven locos con las promociones y valoran que la facturación sea rápida y que haya buenas fotos e información de producto en el sitio elegido, así como comentarios.

Alemania. La penetración del e-commerce es también muy alta (56%). Los alemanes valoran sobre todo que el servicio esté disponible en cualquier momento y el ahorro de tiempo que les proporciona. Además, no admiten demoras en la bajada ni problemas de funcionamiento. La mitad de los germanos abandonan una página si se cae.

Italia. Los italianos son poco aficionados, por el momento, a comprar por Internet. Solo lo hizo en 2009 un 12%. A los italianos les gusta salir y tocar lo que luego se llevarán a casa, y por eso no comulgan demasiado con el e-commerce. Como en España, son los billetes de avión y tren y las reservas de hotel lo que más buscan. Al contrario que los alemanes, están más dispuestos a esperar si una de las páginas da problemas.

Suecia. Es un país donde el e-commerce está plenamente asentado (63%). A los suecos les importa menos el precio y los descuentos que la facilidad de uso o la velocidad de descarga de la página donde compran. Hasta un 25% de los internautas nórdicos reconoce que abandona un sitio si tarda entre uno y dos segundos en descargarse.

El trabajo de Red.es, titulado Comercio electrónico B2C 2010 en España y que ha sido elaborado con la opinión de casi 2.700 encuestados, confirma estos supuestos. Y es que casi un 78% de los internautas que no realizaron compras en Internet dijeron que preferían el establecimiento físico. Mientras tanto, un 64,5% se justificó diciendo que le da miedo dar sus datos personales por Internet y un 58,8% aseguró que no le parece seguro o no se fía.

Pierpaolo Zollo, director general del comparador de precios Kelkoo, también dice que influye el hecho de que la media de banda ancha y ordenadores por hogar es menor que en los países del norte. Estanis Martín de Nicolás, director general de PayPal en España, señala que agrava la situación la poca oferta en Internet de las empresas nacionales, lo que hace se compre más a webs extranjeras que locales.

Y es que los grandes comercios on-line no han llegado a cuajar del todo en España. Para Pierpaolo Zollo, hay un retraso de al menos dos años con respecto a mercados maduros como el británico, pero hay señales de que las cosas están cambiando. La puesta en marcha hace unos meses de la tienda on-line de Zara, que ha tenido un efecto arrastre en el sector de la moda, y el desembarco en España de Amazon con la compra del outlet virtual BuyVIP, son síntomas positivos.