Crysis

Llega por fin el que probablemente sea el first person shotter del año y uno de los mejores para 2008. Gráficos de lujo que recrean una realidad cambiante, eso sí, siempre que contemos con una máquina que se ajuste a las exigencias de técnicas de Crysis

22 febrero 2008

Nos encontramos en el 2019 y formamos parte de las fuerzas especiales de EEUU equipadas con un nanotraje de alta tecnología que nos permite ser más fuertes, rápidos, resistentes e, incluso, invisibles. Por ello nos envían a una isla de las Filipinas para participar en un conflicto con Corea del Norte que ha tomado el lugar a causa de unas misteriosas excavaciones relacionadas con un artefacto extraterrestre. La cosa, como era de esperar, acaba mal y los extraterrestres entran en acción con la intención, cómo no, de conquistar la Tierra. Con este manido argumento comienza uno de los juegos del año, un título que deslumbra por su motor gráfico, sin duda lo mejor que se ha visto hasta el momento en el mundo de los videojuegos.

 

Crysis sigue la senda dejada por Far Cry (no en vano sus creadores son los mismos) ofreciéndonos un entorno fotorrealista y una gran libertad de movimientos, con una recreación hasta el mínimo detalle de un amplio espacio natural y con un estilo de juego similar. Y es que nada empezar veremos que la opción de ir «en plan Rambo» tenemos que descartarla por suicida y adoptar la de la estrategia, aprovechando el terreno y las posibilidades de nuestro nanotraje. Aún así, pronto veremos que la dificultad es muy alta, incluso en el modo más sencillo, que los enemigos son muy numerosos y difíciles de matar y que hará falta mucha cabeza y mucha paciencia.

 

De paseo por la selva

Como decimos, el aspecto visual es impresionante; al comenzar, cualquier jugador se queda obnubilado con lo que ve y con la sensación de que uno está dándose un garbeo por la jungla. Para ello, Crysis se aprovecha de su extraordinario engine pero también se apoya en unos impresionantes motores de físicas, agua e iluminación. Todo ello con el fin de dotar de gran realismo a un juego que se desarrolla en un entorno casi vivo. A esto también contribuye una estupenda (aunque no perfecta) IA de los enemigos, una buena ambientación sonora (donde los efectos tienen claramente más peso que la música) y el hecho de que pueda interactuarse con casi todos los elementos de los amplios escenarios (espectacular cómo van cayendo las palmeras en muchas de las confrontaciones más numerosas).

 

Por supuesto, para disfrutar de ello hace falta una máquina a la altura. Nosotros no tuvimos ocasión de probarlo en varios PC pero sí de ejecutarlo en DirectX 9 y 10. Las diferencias no eran demasiado apreciables a simple vista pero el rendimiento sí que variaba; de hecho, nuestra pretensión de disfrutarlo con Vista y DirectX 10 nos trajo numerosos problemas de estabilidad y nos hizo ser testigos de bastantes efectos de popping.

 

Como era de esperar, el juego en solitario cobra el mayor protagonismo aunque también está disponible la opción multijugador, en la que se ofrece el clásico y sencillo deathmatch y un modo cooperativo bastante más elaborado, todo ello aderezado con las posibilidades del nanotraje.

 

Resumiendo, quizá le falte una historia más sugerente y algo más de «atmósfera» al principio, aunque está claro que es un juego que va ganando a medida que avanzas y enganchándote poco a poco, hasta el punto de que en determinado momento, cuando entran en juego los extraterrestres (una mezcla de Aliens, Predator y similares) todo cambia, incluyendo el modo de jugar. Es una pena que la dificultad no esté mejor escalada para que los amantes del gatillo fácil pudieran despacharse a gusto (Crysis no es apto para impacientes). Aún así, un juego de los imprescindibles.

 

Requiere:

Pentium 4 a 2,8 GHz, 1 Gbyte de RAM, tarjeta 3D de 256 Mbytes (GeForce 6800 GT o superior, Radeon 9800 Pro o superior) y 12 Gbytes de espacio en disco

 

Género:

Acción