Dragon Quest VIII

La legendaria saga de juegos de rol llega a Occidente dispuesta a arrasar. Lejos del diseño futurista y más maduro de la saga Final Fantasy, Dragon Quest nos propone un primer acercamiento al rol con los personajes diseñados por Akira Toriyama, padre de Dragon Ball

12 abril 2006

El primer título de esta famosísima serie llegó a las tiendas niponas hace dos décadas, un lapso de tiempo durante el que han aparecido siete entregas más que no han hecho otra cosa que acrecentar la leyenda de la saga de videojuegos más querida por los jugones japoneses. Como muestra un botón: en el «País del Sol Naciente» se han vendido más de 40 millones de copias durante los últimos 20 años.

 

Esta entrega, la primera importada de forma oficial en occidente aunque la octava de cuantas se han lanzado en Japón, incorpora todo lo que ha hecho de Dragon Quest un auténtico fenómeno de culto: rol en estado puro, un sistema de menús minimalista, una historia cautivadora, personajes con gancho y, sobre todo, una increíble capacidad de crear adicción.

 

Su éxito radica, sin lugar a dudas, en la desbordante imaginación de sus creadores, Yuji Horii, el responsable del universo en el que han tenido lugar todos los títulos de la serie, y Akira Toriyama, conocido en nuestro país por diseñar la serie de animación Bola del Dragón y que en este juego ha perfilado todos los personajes.

 

Dragon Quest: El periplo del Rey Maldito no sólo es uno de los mejores juegos de rol para PS2, sino que se encuentra entre los cinco mejores RPG de la historia. Un auténtico imprescindible que no debe faltar en la colección de ningún forofo de la Play 2.

 

Género:

Rol

 

Multijugador:

No