Empire: Total War, luchas por tierra y mar

Las anteriores entregas de esta saga han recogido con enorme maestría algunos de los principales conflictos bélicos acontecidos entre la fundación del Imperio Romano y el período Sengoku Jidai (s. XV) de la historia japonesa

Juan Carlos López Revilla

5 junio 2009

Este nuevo título se desarrolla a lo largo del s. XVIII, una época en la que las grandes potencias mundiales (España, Gran Bretaña, Francia, el Imperio Otomano, etc.) inician una tremenda expansión por tierra y mar impulsada por la utilización de la pólvora.

Todos los ingredientes que permitieron a las anteriores entregas definir cómo debe ser un juego de estrategia siguen presentes en Empire: Total War, aunque los diseñadores del estudio Creative Assembly han introducido varias novedades jugables muy jugosas. La más evidente consiste en que en esta ocasión podemos entablar batallas navales a los mandos de grandiosas flotas y en entornos excepcionalmente detallados.

La ambientación tanto de los conflictos que se desarrollan en el mar como de aquellos que tienen lugar en tierra está muy lograda, lo que sitúa a esta entrega un paso por delante de sus predecesoras. Además, el mapa de campaña contempla nuevos métodos de comercio, espionaje, diplomacia...

Si a todo esto sumamos que su nivel técnico es realmente exquisito y que presume de ese casi imposible equilibrio que lo hace asequible para los jugadores inexpertos e intenso para los entusiastas, nos resulta imposible no recomendarlo. Grande entre los grandes.

Requiere:

Procesador de Intel o AMD a 2,4 GHz, 1 Gbyte de RAM, tarjeta gráfica con 256 Mbytes y 15 Gbytes de espacio en disco

Género:

Estrategia a tiempo real

Multijugador:

Hasta 8 jugadores