Epson PictureMate 290

Su tecnología de inyección ofrece un importante aumento de contraste en la colorimetría y en la velocidad del proceso de las fotografías

11 enero 2008

Al contrario de lo que ocurría con la impresora analizada más arriba, este producto se basa en tecnología de inyección de tinta. Más concretamente utiliza el método Micro Piezo propietario de la firma y con un tamaño de gota de dos picolitros, lo que permite obtener una mayor nitidez en la imagen. Tal y como suele ser habitual cuando enfrentamos ambas tecnologías de impresión, en el caso de la inyección denotamos que la vivacidad de la colorimetría es muy superior, aunque por contra pierda un poco en lo que se refiere a la definición de la imagen.
La carga de papel se lleva a cabo por medio de una bandeja situada en la parte superior del dispositivo, mientras que el cartucho se introduce por la parte trasera. Éste incluye en el mismo cuerpo tres colores además del negro. Como novedad con respecto a propuestas similares encontramos, en uno de los laterales, un grabador/lector de CD/DVD, que nos permitirá cargar directamente las imágenes en la pantalla de previsualización, como si de una tarjeta de memoria Flash se tratase. Asimismo, y gracias a un botón de acceso directo situado junto a esta pantalla, tendremos la posibilidad de grabar las fotografías que hayamos cargado desde una de estas tarjetas de memoria a un CD o un DVD.

Características
Tecnología de inyección de tinta. Resolución 5.760 x 1.440 ppp. Profundidad de color de 24 bits. Pantalla de previsualización de 3,5 pulgadas
Lo mejor
La velocidad de proceso de las fotografías si lo comparamos con su más directa competidora, y a pesar de tratarse de un modelo basado en tinta
Lo peor
Su diseño externo no resulta excesivamente atractivo comparado con las propuestas de sublimación analizadas