Gears of War

El mejor título para Xbox 360 irrumpe dispuesto a dejarnos boquiabiertos con su intuitivo sistema de control, fantástica jugabilidad y, sobre todo, su increíble apartado técnico. Si te entusiasma este juego de acción también pudes disfrutar de su edición limitada para coleccionistas.

18 diciembre 2006

La extinción de la raza humana está cerca. Sólo un reducido grupo de mercenarios sin nada que perder y bien pertrechados puede impedir que los Locust, una raza monstruosa que ha emergido del mismísimo infierno, acaben con todo atisbo de vida humana en el planeta Sera. Sí, es cierto, no es una historia muy original, sin embargo Gears of War aúna varias cualidades de las que pueden presumir muy pocos títulos: una jugabilidad aplastante, un apartado técnico casi perfecto y una capacidad de crear adicción insultante.

Un apartado técnico impecable

El corazón de este juego de acción en tercera persona es el sofisticado motor gráfico Unreal Engine 3, una depurada pieza de software a la que sus creadores han sabido sacar el máximo partido. Y es que los gráficos de GoW son, sencillamente, increíbles: los mejores que hemos visto en Xbox 360 y, quizás, en plataforma alguna. Para lograr este impecable acabado los programadores de Epic han recurrido a texturas fotorrealistas, innumerables efectos de partículas y distorsión (entre los que destaca la deformación de la imagen causada por el calor), un modelado de personajes repleto de detalles y, por supuesto, una iluminación absolutamente creíble tanto en interiores como exteriores.

Este despliegue de medios técnicos obliga al jugador a sumergirse de lleno en la acción y dejarse imbuir por una ambientación absolutamente cinematográfica.Por su parte, el apartado sonoro resulta tan convincente como el visual gracias a un doblaje en perfecto castellano y al inmenso repertorio de explosiones, gritos y gemidos que nos envolverán constantemente.

Absolutamente imprescindible

El control de Marcus, nuestro héroe en esta aventura, es muy intuitivo, por lo que bastan dos o tres minutos para hacerse totalmente con la mecánica de juego. Durante la acción tendremos que parapetarnos continuamente detrás de barricadas para impedir que nuestros enemigos nos alcancen y, al mismo tiempo, abrir fuego para infligirles el máximo daño posible. Y, para lograrlo, sólo tendremos que utilizar el botón A y los dos gatillos del mando de Xbox 360. Rápido y sencillo.

Además de la imprescindible modalidad campaña para un solo jugador, GoW incluye un modo de juego cooperativo y tres competitivos a través de Xbox Live para un máximo de 8 jugadores. Por supuesto, todos ellos resultan terriblemente divertidos. ¿Por qué no ha obtenido entonces esta obra maestra la máxima calificación? Sencillamente, lo habría conseguido de haber contado con un modo campaña más extenso y un argumento algo más original. Aun así, si tienes una Xbox 360 sería imperdonable que lo dejases escapar.