Gothic II

Una segunda parte que aprovecha concienzudamente la receta original.

11 abril 2005

Ahora distribuido por Nobilis, llega la segunda parte del juego de rol que sorprendió a muchos. Los chicos de Pyranha bytes han querido apostar sobre seguro y casi no han retocado nada respecto al original. Gothic II nos devuelve a Khonhis tras la caída de la barrera mágica. A pesar de que la amenaza que combatimos en el primer Gothic ya no existe, estos pobres no tienen un minuto de respiro. Un ejército de orcos planea saquear las tierras de los hombres libres con unos cuantos dragones en cabeza. Para evitar el entuerto que eso supondría, el nigromante Xardas nos resucita y nos envía a la ciudad para avisar de la situación a los Paladines.

Partimos con un personaje sin una alineación u oficio previo, ya que no es posible asignar ningún punto de habilidad a nuestro personaje al principio de la historia como suele ser habitual en la mayoría de los juegos de rol. Esto puede descolocar a los que buscan algo típico, pero sin duda nos da la sensación de un mayor realismo y una mayor libertad a la hora de elegir un camino (mercenario, mago o paladín) a medida que avanzamos en la historia.

Como cualquier juego de estas características, habrá que ir solventando misiones principales que harán avanzar la historia y que estarán salpicadas por pequeñas misiones que darán profundidad al juego. Estamos ante una aventura muy larga que nos puede deparar más de 120 horas de juego y que además puede ser rejugable, con lo que tendremos juego para rato. Su historia es realmente interesante y el hecho de haya que, por ejemplo, encontrar un trabajo o descansar de vez en cuando, lo dota de una profundidad inusitada. Para completar esa sensación, todos los bosques y ciudades de Khonhis están plagados de vida, con personajes que siguen los ciclos día/noche y se relacionan entre ellos.

Algunos de los elementos más importantes en un juego de rol, como son el inventario, la ficha del personaje o la lista de misiones, no tienen acceso directo desde una interfaz gráfica. Esto es debido a que el juego no tiene interfaz gráfica. Lo que vemos en la pantalla es la acción y tendremos que acceder a esos elementos a través del teclado. Además, el diseño del inventario, por ejemplo, es realmente feo y poco útil. Por si fuera poco, no contamos con el típico cinturón de acceso rápido a hechizos o p—cimas, con lo que tendremos que aprendernos de memoria o apuntarnos en un papel el número asignado a cada acción, lo que puede resultar muy comprometido en algunas situaciones, sobre todo en las batallas.

Y es que Gothic II no es recomendable para los que buscan en un juego de rol algo de acción mezclada con una historia interesante. Se trata de un juego complicado de usar (más que nada por la inexistencia de una interfaz gráfica sencilla), pero que es más realista que cualquier otro en ese sentido. Además, es vital ir salvando el juego en todo momento, ya que es muy fácil que cualquier enemigo, por pequeño que sea, acabe con nosotros en un santiamén. Así, hay que seguir una táctica de prueba/error para triunfar en Gothic II.

Su mayor punto débil son sus trasnochados gráficos. El motor gráfico del juego no ha sido prácticamente retocado y el paso del tiempo se nota con creces. A pesar de contar con unos exuberantes escenarios y con unas texturas que pasan el examen con una nota decente, los continuos problemas de bump/mapping y el excesivo hieratismo de los personajes hace que pensemos que estamos jugando a un título de hace tres años. Incluso los menús son "cutres" para lo que estamos acostumbrados hoy en día. El audio pasa casi inadvertido (tanto los efectos como la banda sonora) y echamos de menos algún tema épico.

A pesar de los defectos claros del juego, se trata de un título muy interesante sobre todo por su reducido precio. Eso sí habrá que quitarse de la cabeza la claridad y sencillez de las interfaces clásicas para volver a la dificultad de los buenos juegos de antaño.Ahora distribuido por Nobilis, llega la segunda parte del juego de rol que sorprendió a muchos. Los chicos de Pyranha bytes han querido apostar sobre seguro y casi no han retocado nada respecto al original. Gothic II nos devuelve a Khonhis tras la caída de la barrera mágica. A pesar de que la amenaza que combatimos en el primer Gothic ya no existe, estos pobres no tienen un minuto de respiro. Un ejército de orcos planea saquear las tierras de los hombres libres con unos cuantos dragones en cabeza. Para evitar el entuerto que eso supondría, el nigromante Xardas nos resucita y nos envía a la ciudad para avisar de la situación a los Paladines.

Partimos con un personaje sin una alineación u oficio previo, ya que no es posible asignar ningún punto de habilidad a nuestro personaje al principio de la historia como suele ser habitual en la mayoría de los juegos de rol. Esto puede descolocar a los que buscan algo típico, pero sin duda nos da la sensación de un mayor realismo y una mayor libertad a la hora de elegir un camino (mercenario, mago o paladín) a medida que avanzamos en la historia.

Como cualquier juego de estas características, habrá que ir solventando misiones principales que harán avanzar la historia y que estarán salpicadas por pequeñas misiones que darán profundidad al juego. Estamos ante una aventura muy larga que nos puede deparar más de 120 horas de juego y que además puede ser rejugable, con lo que tendremos juego para rato. Su historia es realmente interesante y el hecho de haya que, por ejemplo, encontrar un trabajo o descansar de vez en cuando, lo dota de una profundidad inusitada. Para completar esa sensación, todos los bosques y ciudades de Khonhis están plagados de vida, con personajes que siguen los ciclos día/noche y se relacionan entre ellos.

Algunos de los elementos más importantes en un juego de rol, como son el inventario, la ficha del personaje o la lista de misiones, no tienen acceso directo desde una interfaz gráfica. Esto es debido a que el juego no tiene interfaz gráfica. Lo que vemos en la pantalla es la acción y tendremos que acceder a esos elementos a través del teclado. Además, el diseño del inventario, por ejemplo, es realmente feo y poco útil. Por si fuera poco, no contamos con el típico cinturón de acceso rápido a hechizos o p—cimas, con lo que tendremos que aprendernos de memoria o apuntarnos en un papel el número asignado a cada acción, lo que puede resultar muy comprometido en algunas situaciones, sobre todo en las batallas.

Y es que Gothic II no es recomendable para los que buscan en un juego de rol algo de acción mezclada con una historia interesante. Se trata de un juego complicado de usar (más que nada por la inexistencia de una interfaz gráfica sencilla), pero que es más realista que cualquier otro en ese sentido. Además, es vital ir salvando el juego en todo momento, ya que es muy fácil que cualquier enemigo, por pequeño que sea, acabe con nosotros en un santiamén. Así, hay que seguir una táctica de prueba/error para triunfar en Gothic II.

Su mayor punto débil son sus trasnochados gráficos. El motor gráfico del juego no ha sido prácticamente retocado y el paso del tiempo se nota con creces. A pesar de contar con unos exuberantes escenarios y con unas texturas que pasan el examen con una nota decente, los continuos problemas de bump/mapping y el excesivo hieratismo de los personajes hace que pensemos que estamos jugando a un título de hace tres años. Incluso los menús son "cutres" para lo que estamos acostumbrados hoy en día. El audio pasa casi inadvertido (tanto los efectos como la banda sonora) y echamos de menos algún tema épico.

A pesar de los defectos claros del juego, se trata de un título muy interesante sobre todo por su reducido precio. Eso sí habrá que quitarse de la cabeza la claridad y sencillez de las interfaces clásicas para volver a la dificultad de los buenos juegos de antaño.