Grim Grimoire

Un magnífico título que combina estrategia y rol a partes iguales, con un elaborado sistema de juego que nos permitirá disfrutar un poco más si cabe de nuestra PS2 antes de que la guardemos en el trastero

10 septiembre 2007

Los últimos estertores de la PlayStation 2 se están dilatando mucho más de lo que cabría esperar. Esta afirmación no quiere decir que esta consola esté muerta. Ni mucho menos. Es más, sigue vendiéndose muchísimo en nuestro país. Pero lo natural es que, con PS3 en las tiendas, los lanzamientos de relumbrón estén destinados a esta última plataforma.

 

Sin embargo, de cuando en cuando PS2 consigue sorprendernos con un juego inesperado a la par que de calidad exultante. Este es el caso de Grim Grimoire, una propuesta de Koei que encierra, bajo una estética absolutamente entrañable que nos recuerda mucho al mundo fantástico de Harry Potter, la dosis precisa de estrategia y rol.

 

Como en todo título de estrategia, nuestra misión consiste en vencer a nuestro rival, un demoníaco mago conocido como Calvaros, superándole en una serie de enfrentamientos puramente estratégicos durante los que recogeremos maná, un elemento que nos permitirá crear toda suerte de criaturas mágicas.

 

Su acabado gráfico es magnífico, el apartado sonoro cumple con sobresaliente y, lo que si cabe es más importante, el diseño tanto de los personajes como de los escenarios es magistral.

 

Tanto es así que, salvando las distancias, la atmósfera que destila este juego nos ha recordado un poco a la del fantástico Simon the Sorcerer, una clásica aventura gráfica de magia y hechicería para PC lanzada a principios de los 90. En cualquier caso, si quieres exprimir un poco más tu PS2, no deberías perdértelo.

 

Multijugador:

No