Hitman: Blood Money

El agente 47 regresa con mejor aspecto y más mala leche que nunca. El sicario más popular entre los entusiastas de los videojuegos protagoniza en esta cuarta entrega su aventura más espectacular.

18 septiembre 2006

El sicario más popular entre los entusiastas de los videojuegos protagoniza en esta cuarta entrega su aventura más espectacular. Aunque la trama tiene una estructura muy similar a la de los primeros Hitman, se desmarca de éstos en un importante apartado: el punto de partida de nuestro agente es mucho más incómodo de lo habitual, lo que aporta al desarrollo de la acción un plus de tensión digno de ser tenido en cuenta.
El apartado gráfico de Blood Money ha sido resuelto de forma sobresaliente, de hecho luce un acabado impecable que demuestra la pericia de los programadores que durante los últimos 6 años se han debatido con el hardware de la PlayStation 2. En esta tesitura cabe destacar el correcto tratamiento de la luz en los interiores, un recurso netamente superior al implementado en Hitman: Contracts. Los efectos sonoros también rinden a un buen nivel gracias a su contundencia y al respaldo de una banda sonora concebida para cambiar de intensidad con rapidez y, de esta forma, acoplarse a la acción como un guante.