iPod nano

El icono musical de toda una generación sale de la lavadora encogido y con pantalla a color

14 octubre 2005

Como suele ser habitual con los productos de Apple, la experiencia comienza abriendo el paquete que los contiene. Para ser sincero, cuando observé por primera vez en Internet el iPod nano, no podía imaginarme su tamaño real. Cuando llegó a mis manos la miniaturizada caja, comencé a comprender. Dentro de ella se escondía un iPod de los Lego. Muy pequeño y extremadamente delgado. Cabe en cualquier sitio. Para que os hagáis una idea, es sólo un par de milímetros más alto que un paquete de tabaco y tiene el grosor de un posavasos.

En la caja también encontramos las instrucciones, un cable USB 2.0 y los anhelados (aunque claramente de mediocre calidad) cascos de botón blancos. ¿no echáis nada de menos? Pues sí, algo con lo que cargar el iPod nano. Evidentemente, si disponemos de un puerto USB 2.0 en nuestro PC o Mac podremos cargar el dispositivo al mismo tiempo que lo sincronizamos con nuestra biblioteca musical, pero si no tenemos ese puerto o, simplemente, queremos llevarnos de vacaciones el reproductor y no la CPU a cuestas también, nos será imposible cargar la batería sin pasar por caja. Siguiendo la política de Apple de ganarse los cuartos con los accesorios, de buenas a primeras habrá que comprar un cargador (por eso de que sea de verdad un reproductor "portátil") y una funda para el cacharro. Y es que el iPod Nano se raya con mirarlo.

Perfume en frasco pequeño

Tras sólo dos días de prueba y sin ningún tipo de maltrato, podemos observar en su inicialmente impoluta carcasa bastantes arañazos. La reducción del iPod a la mínima expresión le deja sin posibilidad para introducirle un mando a distancia de Apple (una de sus mayores carencias y una excusa más para desarrollar al máximo la tendencia exhibicionista), ni expansión (por ahora, claro está) para sintonizador de radio, otro de los defectos clave.

Pero vamos a hablar de lo que sí tiene, que es mucho. Parece mentira que después de su "planchado" este iPod cuente con casi todas las funciones de su hermano mayor. Para ello, los de Cupertino han tenido que eliminar el disco duro y han optado por la memoria Flash (de dos y cuatro Gbytes). El resto del aparato, aparte de la nueva batería de ion litio de 14 horas de duración, es prácticamente igual, sólo que más pequeño. Sorprende su pantalla a todo color que, aunque pequeña, puede mostrar fotografías (sincronizadas a través del PC de manera sencilla con Photoshop Elemens, Photoshop Album o el propio iTunes). Además, el invento ahora permite sincronizar los contactos con Microsoft Outlook y Outlook Express, tiene un reloj, un cronómetro (para los deportistas), los típicos juegos, calendario y la posibilidad de bloquear el iPod con una contraseña.

En cuanto al audio, no se nota diferencia respecto a otros integrantes de la familia. Con los cascos de referencia no conseguiremos un sonido todo lo decente que se espera de un aparato de 250 euros. Los graves distorsionan y los variados modos de ecualización, ya por defecto, tampoco consiguen mejorar un sonido válido para el común de los mortales, pero que chirriará en oídos más afilados. No obstante, la compra de unos cascos en condiciones mejorará la experiencia, ya que el aparato suena alto, aunque no del todo claro.

Como no podía ser de otra forma, este iPod cuenta con la patentada rueda de Apple, que hace muy fácil la navegación siempre que nuestro pulgar esté entrenado en tal menester, ya que no es todo lo precisa que nos gustaría. En resumen, se trata de un reproductor sólo apto para los más sibaritas del diseño y con una necesidad imperiosa de llevar toda su música en el mínimo espacio, ya que, comparado con el iPod de 20 Gbytes es sólo 50 euros más barato, lo que lo convierte en un gadget caro.

Alvaro Menéndez García

iTunes también se renueva

iPod nano ha llegado con una nueva versión de iTunes bajo el brazo. El programa, que ya se encuentra en la quinta generación, ha renovado su interfaz suavemente y ha incluido algunos nuevos aspectos que la hacen más apetecible, aunque sin grandes novedades respecto a la versión 4.9.

Ahora se pueden crear carpetas para introducir las playlists, pero sigue sin poderse organizar la mœsica a nuestro antojo como a muchos usuarios de Windows nos gustar'a. La sincronización de música, podcasts e imágenes sigue siendo muy sencilla, incluso para los usuarios de iPod Shuffle.

Con un reproductor así, podremos irnos con la mœsica a cualquier parte, ya que cabe hasta en el bolsillo más pequeño.