Last.fm: frecuencia modulada cada vez más limitada

El que fuera uno de los servicios pioneros en streaming se ha convertido en un auténtico estándar. Infinidad de servicios y aplicaciones (Winamp, Aim e iTunes son solo algunas de ellas) son compatibles con su sistema de scrobbling

Sergi Puertas

Last.fm

4 febrero 2013

Gracias a él, Last.fm puede intercambiar información con otros programas y páginas relacionados con la música y determinar con mayor precisión qué escuchamos y qué nos gusta. A partir de esta información, será capaz de brindarnos listas de reproducción inteligentes que, en la práctica, funcionan bastante mejor que otras propuestas afines.

Su biblioteca es verdaderamente gigantesca y contempla desde un amplio abanico de álbumes y temas de artistas consagrados hasta intérpretes y grupos con escasa difusión. No en vano, estos últimos cuentan con la posibilidad de subir su música al servicio.

¿Cuál es pues el problema? Desde 2009 el servicio es de pago para todo el mundo a excepción de EE UU, Reino Unido y Alemania. En febrero de 2011 se agregaron más limitaciones. Así, podemos evaluarlo en régimen gratuito escuchando un máximo de 50 temas. No obstante, si usamos el PC para escuchar música con regularidad, los tres euros que cuesta el servicio de pago quedan más que justificados.