The Legend of Zelda: Four Swords Adventures

Link se multiplica por cuatro con la ayuda de la GameBoy Advance

21 marzo 2005

Cuando juntamos en una misma frase las palabras «Zelda» y «multijugador», la expectación comienza a subir enteros. El juego de aventuras por excelencia siempre ha estado recluido en el terreno del single player (a excepción de la aventura en GameBoy Advance del mismo nombre) y ahora, gracias a la integración de la GameCube y la GBA, la experiencia se multiplica por cuatro. The Legend of Zelda: Four Swords Adventures es un juego en el que se mezcla la colaboración y la competición a partes iguales. Conectando una GBA por cada jugador que participe con el cable que viene de regalo con este título, podremos encarnar hasta a cuatro Links para completar misiones que un solo aventurero no podría realizar. La mayoría de los puzzles que encontramos requieren una compenetración especial entre todos los jugadores, con lo que si vamos de aguafiestas no duraremos mucho en la partida. Como no podía ser de otra manera, habrá que empujar enormes piedras al unísono, activar trampillas todos a la vez o luchar con gigantescos enemigos que un solo Link no podría.

En este título para GameCube existen dos modos de juego. En La Aventura de Hyrulean, de uno a cuatro jugadores tendrán que enfrentarse a Vaati, el malvado brujo de Hyrule y viajar por ocho diferentes mundos para conseguir gemas y así ampliar el poder de las Cuatro Espadas. Aunque lo divertido del juego es que participen cuatro personas, en cualquier momento podemos llevar a cabo la aventura en solitario, controlando los cuatro Links con un solo mando. Además, cuando cargamos una partida salvada no importa si la habíamos empezado con un solo jugador. La consola nos preguntará cuantos somos esa vez y comenzará la aventura desde el punto en el que la habíamos dejado.

En el modo La Batalla de las Sombras los participantes tendrán que luchar entre ellos para ser el último que quede en pie en los 10 campos de batalla desbloqueables.

Los gráficos son correctos y beben de las aguas tanto de los últimos Zelda vistos en GBA como del Wind Waker de GameCube. La banda sonora, como suele ser habitual, es irrepetible.