Mage Knight: Apocalypse

Este título intenta recrear el universo de un popular juego de miniaturas en forma de juego de acción RPG, al más puro estilo Diablo. Así pues, nos enfrentaremos a multitud de enemigos que querrán impedir que cumplamos los objetivos de nuestras misiones y nos dejarán, si logramos abatirlos, oro y equipo para mejorar nuestro personaje

20 mayo 2007

Además se ha introducido la posibilidad de crear pociones y objetos recogiendo materias primas que combinaremos para obtener el resultado deseado. Aparentemente parece una buena idea: si mezclamos una atractiva ambientación con el adictivo desarrollo de los juegos de acción RPG y algunos detalles propios de MMRPG deberíamos conseguir un título con una alta jugabilidad. Por desgracia, el resultado no es el esperado y el juego difícilmente consigue entretener unas horas.
Técnicamente ofrece unos gráficos bastante elaborados y unos llamativos efectos, aunque las animaciones no son muy acertadas. Aún así, el problema más serio es una cámara que no sigue nuestros movimientos, obligándonos al engorro de moverla manualmente en muchas ocasiones. En cuanto al sonido, resulta correcto, cumpliendo su función con buenos efectos y una BSO adecuada. Las mayores carencias están en una IA pobre que hace muy fácil engañar a los enemigos y que convierte en una pesadilla movernos con nuestros aliados, ya que suelen quedarse atascados en los elementos decorativos del escenario. Pero lo que hace que la jugabilidad se eche a perder es la nula dificultad, ya que al morir resucitaremos en un punto de control pero encontraremos a los enemigos tal y como los dejamos. Así pues, incluso al enemigo más poderoso se le puede vencer simplemente insistiendo. Todo esto y algunos otros fallos menores hacen que se aleje de sus objetivos iniciales y no logre destacar en un género sobresaturado.
Lo mejor: Los gráficos, con unos detallados personajes de gran tamaño y unos escenarios bien elaborados.
Lo peor: La cámara, no sigue nuestros movimientos y debemos estar recolocándola manualmente prácticamente a cada paso para buscar el camino a seguir o al enemigo que nos dispara.