Olympus E-410

El modelo de réflex digital E-410 de la firma Olympus es tan compacta y sencilla que recuerda a una digital convencional. Gracias a la función LiveView podremos visualizar en la pantalla LCD la fotografía antes de capturar

18 mayo 2008

Estéticamente recuerda mucho a las réflex analógicas de los 80, cuando la empuñadura que ahora vemos en la práctica mayoría de los modelos réflex no era moneda común. Por ello, esta Olympus tiene una estética retro incluso en su carcasa, que, aunque plástica, simula un acabado metálico como el de épocas gloriosas.

 

Eso no quita que implemente la última tecnología para relevar a la anterior E-400. A los 10 Mpíxeles de resolución efectiva de su CMOS 4/3, se une el excelente sistema de autolimpieza de Olympus y la función LiveView. Gracias a ella podemos hacer con esta réflex lo mismo que con cualquier cámara digital convencional: visualizar en la LCD la escena a fotografiar antes del disparo. Así, se convierte en una función ideal para quienes, antes de disparar, quieren comprobar el resultado de los ajustes que realicen. Aun así, este modo es algo lento, pues tras el disparo hay un retardo superior a 1 segundo en el que la cámara cierra el diafragma, coloca el mecanismo réflex en su sitio y dispars con los ajustes realizados.

 

El cuerpo tan compacto tiene dos caras: la positiva son sus reducidas dimensiones frente a otros modelos analizados y la negativa es que tira por los suelos cualquier ergonomía y la hace francamente incómoda de utilizar tras unos cuantos disparos.

 

Con todo, es una buen opción para los que quieren iniciarse en la fotografía DSLR, con una buena óptica que, según nuestras pruebas se presenta mucho mejor que otras como las de la Canon 400D.