Pentax K-x Black: gran rendimiento en un cuerpo discreto

A primera vista, aparenta estar en el segmento bajo de este tipo de cámaras SLR compactas y económicas. De todos modos, tras realizar las pruebas de imagen y dar un «paseo» por sus opciones de configuración, la valoración subjetiva deja paso a una más objetiva de aspectos como la calidad de los resultados o las posibilidades creativas

Manuel Arenas

22 junio 2010

Existen ciertos aspectos negativos, como la alimentación mediante pilas, siempre algo más engorrosas de manejar. La resolución en las pruebas destinadas a examinar la capacidad «de ver» de las cámaras está al mismo nivel que la de Canon o Nikon y el nivel de ruido está muy contenido, conservando una buena nitidez en todo momento.

Además, con opciones como la superposición de imágenes en el modo de exposición múltiple, el procesamiento de ficheros RAW en la propia cámara o la generación de imágenes HDR surgen posibilidades creativas muy interesantes. La velocidad de obturación de hasta 1/6000, junto con los 4,7 fps de velocidad en las ráfagas ponen a la K-x en las posiciones de cabeza en cuanto a rapidez, gracias a que comparte mucha tecnología con el modelo mayor Pentax K-7. El resultado es un modelo compacto, junto con una lente algo lenta en la configuración kit, con una distancia focal de 28 – 80 aproximadamente (equivalente 35 mm). No está estabilizado, aunque en realidad es el cuerpo de la cámara el que integra un sistema de reducción de movimiento.

Pentax-detalle

• Los retoques que se pueden realizar desde la cámara merecen ser destacados.