Penumbra: Black Plague

Una aventura gráfica de oscura y misteriosa temática y ambientación. Los pocos seres que nos encontremos durante la aventura prometen ser realmente perturbadores

30 mayo 2008

Misteriosos acontecimientos nos llevarán a buscar a nuestro padre y asistir a todo tipo de sucesos extraños en una historia que comienza donde acabó su predecesora, Penumbra: Overtura. Tras una introducción que nos sitúa en la histria, nos encontraremos solos en un extraño complejo en el que parece que algún experimento no salió como debía. Pronto veremos que la zona está dominada por unos seres que no dudarán en acabar con nosotros si nos detectan. A pesar de esto, y de tener un aspecto y control similar al de un juego de acción en primera persona, lo mejor será no enfrentarnos a estos seres y evitarlos en lo posible. Y es que predominan la resolución de enigmas para avanzar y el uso del sigilo, dejando la acción en segundo plano. Todo enmarcado en una atmósfera tenebrosa y un protagonista al borde de la locura.

 

Para meternos en situación se ha optado por usar el motor gráfico de la primera entrega sin mejoras significativas. Por suerte, un magnífico apartado sonoro y un gran desarrollo de la historia logran una excelente ambientación, que trasmite tensión y angustia en todo momento. La interfaz de control resulta algo compleja inicialmente, ya que el cursor puede utilizarse para observar y usar objetos, además de para coger y manipular muchos elementos del escenario usando una física muy realista. Esto, junto con la lógica, es utilizado de forma bastante acertada en los diversos enigmas.

 

Requiere:

Pentium 4 a 1 GHz, 256 Mbytes de RAM, tarjeta Radeon 8500/ GeForce 3 (o superior) 1 Gbyte de espacio en disco

 

Género:

Aventura gráfica