Picoproyector LED de bolsillo Samsung SP-H03

El segmento de los proyectores de bolsillo tiene pocos exponentes, aunque la llegada de Samsung a este mercado indica que algo está cambiando. Aún tienen que mejorar en luminosidad y autonomía, pero su potencial es enorme

Enrique Sánchez rojo

19 octubre 2010

En el mercado de los proyectores, existen dos subclases de modelos portátiles. Por una parte, tenemos los tradicionales, con iluminación por lámpara halógena y alimentación convencional, que buscan, fundamentalmente, un equipo de reducidas dimensiones que podamos trasladar en cualquier maletín y que permita proyectar imágenes con una calidad cercana a la de un proyector de toda la vida.

La segunda categoría son los microproyectores o picoproyectores, un tipo de dispositivo de bolsillo con iluminación LED, batería recargable y aspiraciones mucho más modestas que las de los anteriores. Para que nos entendamos, vendrían a ser los netbooks en el mundo de los proyectores, pues ofrecen máxima portabilidad aun a costa de una pérdida importante de prestaciones y lo combinan con precios muy accesibles.

Poca competencia

En este escenario, el número de modelos disponibles es muy limitado. Los más conocidos son los productos de 3M, que inauguraron la categoría hace ya un par de años, aunque fabricantes como Optoma también han presentado unidades para este nicho de mercado. Sin embargo, la llegada de un grande como Samsung con el nuevo SP-H03 que revisamos en estas páginas tiene una segunda lectura: esta clase de productos tienen un prometedor futuro por delante.

Con todo, hay que tener presente que los picoproyectores tienen una gran debilidad: su escasa retroiluminación. Al utilizar lámparas LED, su luminosidad es baja (aunque consumen muy poca energía), lo que obliga a tamaños de pantalla pequeños (entre 20 y 30 pulgadas) y a proyectar las imágenes en habitaciones muy oscuras si queremos que nuestra audiencia vea sin problemas la presentación. Otro uso es puramente lúdico: la posibilidad de disfrutar de películas en cualquier parte con un tamaño de pantalla más que razonable.

Un tamaño muy contenido

Las dimensiones del picoproyector de Samsung son realmente sorprendentes. A diferencia de la competencia, el SP-H03 se presenta en una carcasa prácticamente cuadrada, donde la instalación de la batería inferior es opcional. Además, cuenta con un pequeño altavoz de un vatio (puramente testimonial), y un pequeño y silencioso ventilador para refrigerar la lámpara LED.

foto1

Enfoque y ranura MicroSD

En el lateral derecho, se hallan el control manual de enfoque (en el que echamos de menos más precisión) y la ranura para tarjetas MicroSD. En estas tarjetas, podemos almacenar documentos (PowerPoint, PDF, TXT, etc.), imágenes, vídeo y audio que podrán ser reproducidos directamente desde el proyector sin necesidad de conexión al PC.

foto2

Sin conexiones digitales DVI o HDMI

En la parte trasera, encontramos las interfaces de conexión. Como salidas de vídeo contamos con una de vídeo compuesto y otra VGA. También encontramos un USB 2.0 para conexión directa al PC y una salida de auriculares. Eso sí, ni rastro de HDMI o DVI.

foto4

Interfaz clara y fácil de manejar

La interfaz gráfica en pantalla es la mejor que hemos probado hasta ahora en esta clase de dispositivos, utilizando iconos y textos de gran tamaño que permiten su lectura incluso en entornos con una visibilidad justa. Respecto a los controles superiores, táctiles y retroiluminados, son una solución muy elegante y llamativa. Eso sí, echamos de menos una respuesta más rápida tras cada pulsación. Si no estamos acostumbrados al retardo de encendido/apagado y respuesta de las opciones, su uso puede resultar algo frustante.

foto3

Alimentador/Cargador de batería

El alimentador del picoproyector, similar al de muchos netbooks, resulta algo grande si tenemos en cuenta su tamaño. Suerte que la batería ofrece entre 1,5 y 2 horas de autonomía reales, por lo que muchas veces podremos prescindir de él.

foto5

Adaptadores para todas las conexiones

Con una carcasa tan compacta y un panel de conexiones tan pequeño, es lógico que prácticamente todas las conexiones necesiten de un adaptador. En el de la conexión VGA (a la derecha), no habría estado mal un cable de mayor longitud que nos permitiera su conexión directa sin cables intermedios.

foto6

Muy atractivo, pero limitado

El picoproyector de Samsung nos ha gustado mucho por aspectos tan importantes como su formato y tamaño, autonomía de la batería, una interfaz de usuario bien resuelta o un nivel de calidad en sus piezas que está por encima de lo esperado para el precio que anuncia.

Sin embargo, el gran problema de este y otros picoproyectores que hemos probado sigue estando en la baja potencia lumínica. Es cierto que resulta mejor que el último modelo de 3M que revisamos (el MPro 150), pero aun así seguimos necesitando superficies de proyección muy buenas (pantallas o paredes totalmente blancas y lisas), así como entornos de muy baja o nula luminosidad.

En este terreno, logramos pantallas de hasta 28" o 30" con una calidad y profundidad de color aceptables, lo que permite hacer presentaciones o ver una película sin problemas. Sin embargo, a plena luz se hace casi imposible sacarle partido.

Temas Relacionados
Loading...
'); doc.close(); });