Sony KDL-20B4030

Una televisión pequeña de la fima japonesa que a pesar de su relativamente pequeño tamaño cuenta con un diseño y unas características que poco tienen que envidiar a configuraciones mucho mayores. Eso sí, la calidad suele salir cara y si es Sony, más

5 abril 2008

Recién salido de fábrica, nos llega este modelo que no tiene desperdicio en ninguna de sus características. El primer detalle interesante es su gran manejabilidad, incorpora una cómoda asa para transportar la pantalla de un sitio a otro. Además, el diseño está especialmente pensado para no ocupar prácticamente espacio de fondo, ya que no incorpora base de soporte, sino que ésta es una extensión de la propia pantalla.

 

Adentrándonos más en detalle en lo que realmente importa, lo cierto es que el motor de procesador de imagen basado en Bravia consigue una calidad muy interesante. Además, tanto el brillo como el contraste que proporciona la pantalla son bastante configurables (incluso llega a la tasa de 5.000:1 en modo de contraste dinámico), lo que permite adaptar la pantalla al tipo de imagen que aparezca en ese momento, así como a las condiciones de luz de la sala. Por supuesto, la resolución utilizada en el panel (1.366 x 768 píxeles) juega un papel fundamental con relación a la conexión HDMI disponible, ya que es ideal para reproducir contenidos de alta definición 720p.

 

Sin duda, esta nueva gama de Sony, la B4000 (con tamaños de 20, 23 y 26 pulgadas) dará mucho que hablar, aun teniendo en cuenta que sus precios suelen ser superiores a los de la competencia. Lógico, la calidad se paga.