Sony VPL-VW50

Este proyector deja claro que Sony se pasa a la alta definición. La marca japonesa abandona los rayos catódicos y los paneles de plasma para volcarse en los de dispositivos avalados por las innovaciones en tecnología LCD.

2 enero 2007

Este proyector Full HD con tecnología SXRD deslumbra por su calidad

Que este reputado fabricante japonés apuesta por la alta definición en el ámbito de la imagen no escapa a nadie. No en vano Sony ha dejado de fabricar televisores equipados con tubo de rayos catódicos y paneles de plasma para volcarse en el desarrollo de dispositivos de visualización avalados por las últimas innovaciones en tecnología LCD. ¿El resultado? Los sofisticados televisores de la gama Bravia y, cómo no, los retroproyectores y proyectores frontales equipados con tecnología SXRD. Esta innovación fue aplicada en primera instancia a las excepcionales y, por ende, onerosas soluciones de la gama Qualia, y ahora, por fin, llega a los productos de consumo de precio razonable.

Creado para seducir

El atractivo de este proyector es evidente si contemplamos que ha heredado buena parte de la tecnología aplicada por los ingenieros de Sony al Qualia 004, sin duda el mejor proyector para aplicaciones de cine no profesionales que hemos tenido ocasión de disfrutar. Las instantáneas que ilustran este análisis revelan que el acabado de esta flamante propuesta es de un gran nivel. En lo que concierne a la conectividad está muy bien dotado, de hecho incorpora dos entradas HDMI compatibles con señales 1.080/24p/50p/60p, y también las pertinentes tomas de vídeo analógico. La calidad de la óptica es, como cabe esperar en un producto de esta categoría, muy elevada, y el chip de procesado de vídeo absolutamente capaz incluso cuando se alimenta al proyector con señales de resolución estándar a las que es preciso aplicar un escalado drástico.
Sencillamente cinematográfico.

El resultado que hemos obtenido en nuestras pruebas ha sido espectacular. Por supuesto, hemos atacado al VPL-VW50 con las mejores fuentes de vídeo de nuestro Laboratorio: el reproductor de Blu-ray Disc Samsung BD-P1000 y el lector de HD DVD Toshiba HD-E1. El software que hemos empleado también es artillería pesada: Stealth y Ultravioleta en Blu-ray Disc, El mito de Bourne y King Kong en HD DVD y, por último, Piratas del Caribe. El cofre del hombre muerto y ESDLA. El Retorno del Rey en DVD.

La primera cualidad relevante de este proyector es su excelente colorimetría, de hecho restituye los colores con un nivel de saturación extraordinario gracias al buen hacer del iris dinámico (que también puede desactivarse). Los negros son tan intensos como en las mejores soluciones DLP, y los blancos muy vivos. Además, la definición es fantástica sin que llegue a resultar tan analítico como algunos proyectores DLP, lo que le permite restituir las imágenes con una estética muy cinematográfica y una suavidad sorprendente, por lo que es posible utilizarlo durante varias horas seguidas sin apreciar fatiga visual. Sin embargo, no es perfecto. Y es que en nuestra unidad de pruebas hemos apreciado un ligerísimo shading en el tercio inferior de la imagen. Tampoco nos ha gustado el poco preciso motor que permite ajustar el enfoque, el zoom y el desplazamiento vertical del objetivo. Aun así, es un proyector excepcional.