Steve Jobs y Wozniak comenzaron diseñando videojuegos

El desarrollo de productos de entretenimiento, base de

20 septiembre 2013

 Los padres son los grandes culpables de que durante muchos años los videojuegos se hayan visto como productos que solo hacen perder el tiempo a los niños. Sin embargo, hace años, cuando los ordenadores personales ni siquiera existían, y cuando las grandes empresas de hoy eran solo un proyecto en un garaje, el mundo de los videojuegos era algo reservado a unos pocos genios.

Los genios de la nueva era, los genios que no dejaron mella por los grandes avances de una guerra sino por crear entretenimiento, por crear lo que nunca se imaginó. Y entre ellos estuvo el que parecía que se había dedicado únicamente a crear ordenadores, tablets y smartphones, Steve Jobs. Aunque pueda parecer mentira, Jobs trabajó inicialmente para Atari, quien en los años 70 dominaba completamente el pequeño universo que rodeaba al entretenimiento digital. Trabajando allí, y en conjunto con quien más tarde fundaría Apple, llegaron a diseñar el videojuego Breakout, que entonces no era solo software, sino una máquina completa que incluía incluso los joysticks.

Pero remontémonos unos años más atrás. Cuando Steve Jobs estaba todavía en secundaria, pudo conocer a William Hewlett, el fundador de la compañía HP (Hewlett Packard). Tan impresionado quedó este con Steve, que le ofreció realizar unas prácticas en la compañía durante la época vacacional, siendo más tarde contratado como empleado veraniego.

Allí conoció a otro de los trabajadores, Stephen Wozniak. Estos dos fueron presentados por el que era mejor amigo de Steve Jobs y compañero de clase, Bill Fernandez, quien a su vez también había ayudado a Wozniak con la creación de un ordenador en el garaje de la casa de sus padres. Este sería el inicio de una gran historia que todos conocemos. Sin embargo, en el camino han tenido lugar muchos sucesos importantes en el mundo de la tecnología que hasta ahora desconocíamos.

Un encargo para Atari

Aunque Jobs comenzó a estudiar en la universidad, los altos costes le hicieron abandonarla, y asistir únicamente como oyente a algunas clases que le interesaban. Al cabo de dos años, regresó a California, donde consiguió un empleó en Atari Inc., la compañía de videojuegos más grande por aquella época. Nolan Bushnell era el fundador de dicha empresa y estaba trabajando en una variante del clásico juego Pong, en el que dos jugadores juegan una especie de partida de tenis donde los únicos elementos que aparecen en pantalla son una esfera y dos líneas que hacen de raquetas. En aquella época, por supuesto, aunque los videojuegos eran digitales, todavía estaban muy lejos de ser lo que son hoy. Se construían por medio de un sistema de chips TTL. Estos chips de sistemas digitales tenían un problema, y es que cada modificación en el diseño de un videojuego suponía tener que cambiarlo todo de manera manual, por lo que en muchas ocasiones había que quitar y soldar nuevos chips. Era una tarea de ingeniero, y más propia de alguien que sabe construir que de alguien que sabe programar. Reducir la cantidad de chips se había convertido en algo imprescindible. Steve Jobs era el encargado de diseñar la máquina del videojuego, y tenía un plazo de cuatro días, por la cual iba a cobrar 750 dólares, más otros 100 dólares por cada chip TTL que consiguiera eliminar.

Y aquí es donde se puede ver cómo el ya difunto fundador de la compañía de la manzana se ha convertido en uno de los protagonistas del mundo de la tecnología. En lugar de diseñarlo él mismo, se dirigió a su amigo Steve Wozniak, quien en aquel momento trabajaba todavía en HP. Le ofreció la mitad de lo que iba a ganar, 375 dólares, y le ocultó lo que ganaría por cada chip TTL que fuera eliminado. El resultado fue mucho mejor del esperado. Aunque Steve Wozniak pasó días sin dormir trabajando en el nuevo diseño, consiguió que la máquina final tuviera 50 chips TTL menos de los iniciales, finalizando el diseño con un total de 42 chips. Jobs presentó el diseño a Atari, y ganó por él 5.700 dólares, de los cuales dio tan solo 375 dólares a Wozniak. Lo peor de todo es que en la compañía no consiguieron entender el diseño. Finalmente, encargaron el proyecto a otro ingeniero, que lo completó con 100 chips TTL. Wozniak comentó años más tarde que lo más probable es que alguien intentara realizar alguna modificación en su planteamiento, y que por eso no llegaran a comprenderlo.

En el año 1976 se acabó lanzando al mercado Breakout, pero para ese entonces, Apple Computer ya existía, fundada semanas antes, y tardaron tan solo un año más en lanzar el segundo ordenador, el Apple II, dando inicio a una historia que se expande hasta nuestros días. Steve Jobs y Stephen Wozniak, los dos grandes creadores de Apple, comenzaron a despuntar mientras fabricaban y diseñaban videojuegos, y fue Breakout, el juego que muchos hoy conocemos como Arkanoid, el de romper ladrillos, el primer proyecto que afrontaron juntos. Ya en aquel momento marcaban la diferencia, posiblemente más de lo que hicieron en los últimos años.

 

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