Titan Quest

Lecciones de mitología griega, egipcia y china bajo el signo del rol. Una aventura rodeada de sorprendentes escenarios y criaturas con un realismo impropio de este tipo de juegos. Para hacernos una idea, este título deja atrás a juegos como Diablo II y Sacred

5 marzo 2007

Ha llegado el momento de convertirse en un héroe y salvar el Mundo Antiguo de la amenaza de los titanes encerrados por los dioses en el Tártaro. Para ello tendremos que explorar a fondo las tierras helenas, el país de los faraones y el exótico Oriente con el fin de desbaratar los maléficos planes de tres poderosos brujos.

 

La historia transcurre a través de impresionantes escenarios perfectamente ambientados. De hecho, aunque es posible hacer zoom con el ratón hasta centrarnos en un solo personaje, lo más atractivo es disfrutar de cada paisaje. El adorno a la notable calidad gráfica de este título lo pone la evolución del día a la noche, y viceversa, en lo que es un generoso despliegue de sombras.

 

El apartado sonoro acompaña de forma magnífica y recuerda a estupendas películas de cine épico, como Gladiator o El Señor de los Anillos. A esto se añade una multitud de efectos a lo largo de toda la aventura. Si bien es cierto que en el terreno de la jugabilidad no aporta grandes novedades, despierta tremenda adicción.

 

Asimismo, resulta inevitable hacer mención a títulos como Sacred o Diablo 2, con los que Titan Quest guarda más que un par de características en común (aunque los supera en calidad). Por cierto, para exprimir al máximo el juego es recomendable una máquina mucho más potente que la declarada en los requisitos mínimos (ver ficha).

 

Requiere:

Procesador 1,8 GHz, 512 Mbytes de RAM, 5 Gbytes de disco y tarjeta GeForce 3 64 Mbytes o Radeon 8500

 

Género:

RPG/Aventuras