WarioWare: Smooth Moves

Diversión sana y adictiva para familias modernas y sin complejos con este título repleto de minijuegos que harán a más de uno tirarse de los pelos; he aquí la cuestión: es mucho más divertido ver desesperarse al compañero que jugar

12 enero 2007

Cuando empiezas con WarioWare no puedes parar. La sucesión de juegos a la que te enfrentas con márgenes de tiempo de hasta cinco segundos no es apta para cardíacos, pero sí para los más pequeños de la familia, que son los que más fácil se adaptan al wiimando. Este juego es el primer lanzamiento en versión Wii de este personaje estandarte de la casa nipona, imprescindible en todas sus consolas. Como toda la saga de Wario, los gráficos de este título son muy simples, sin embargo, la adicción que genera es exponencial.

 

Esta vez nos tenemos que enfrentar a 200 hilarantes pruebas. Así, te partirás de risa moviendo el wiimando como un poseso para meter la dentadura postiza a la abuela, bailando un hula hoop o cazando moscas. Y es que este juego es el mejor entrenador para descubrir todas las posibilidades del mando inalámbrico y con vibraciones de Nintendo.

 

WarioWare esconde una serie de minijuegos, como el tenis vertical o el clásico de barriles Duck Hunter. En cualquier momento de la partida, además, podemos acudir al Templo de las Formas, donde aparecen todos los  microjuegos desbloqueados y donde podemos practicar con el mando antes de enfrentarnos al reto de pasar pruebas sin parar. En definitiva, un juego para tener en tu wiiteca, sobre todo si tienes niños, ya que te garantiza diversión instantánea. Y un último consejo: juega siempre acompañado porque es casi más divertido ver las payasadas del que juega que jugar.

 

Género:

Minijuegos

 

Multijugador:

Hasta 12 jugadores por turnos