WarioWare: Smooth Moves

Cuando empiezas con él es imposible parar. La sucesión de juegos a la que te enfrentas, con unos márgenes de tiempo de hasta cinco segundos, no es apta para enfermos del corazón, aunque sí para los más pequeños de la familia, que son los que más fácil se adaptan al wiimando

11 abril 2007

Este juego es el primer lanzamiento en versión Wii de este personaje estandarte de la casa nipona, imprescindible en todas sus consolas. Como toda la saga de Wario, los gráficos de este título son muy simples, sin embargo, la adicción que genera es exponencial. Se trata de un juego que ofrece diversión sana y adictiva para familias modernas y sin complejos en las que te tendrás que enfrentar a 200 hilarantes pruebas. Así, te partirás de risa moviendo el wiimando como un poseso para meter la dentadura postiza a la abuela, bailando un hula hoop o cazando moscas. Y es que este juego es el mejor entrenador para descubrir todas las posibilidades del mando inalámbrico y con vibraciones de Nintendo.
WarioWare esconde una serie de minijuegos, como el tenis vertical o el clásico de barriles Duck Hunter. En cualquier momento de la partida, además, podrás acudir al Templo de las Formas, donde aparecen todos los microjuegos desbloqueados y donde podemos practicar con el mando antes de enfrentarnos al reto de pasar pruebas sin parar. En definitiva, un juego para tener en tu wiiteca, sobre todo si tienes niños, ya que te garantiza diversión instantánea. Y un último consejo: juega siempre acompañado porque es casi más divertido ver las payasadas del que juega que jugar.
Lo mejor: Aprender mil y una posturas con el mando de Wii. Hiperactividad a raudales.
Lo peor: Los vídeos resultan algo largos y monótonos, y los gráficos son muy simples.