Apple iMac 27”: mismo aspecto, nuevas prestaciones

Un año después de la última actualización, los de Cupertino han renovado sus sobremesas todo en uno con cuatro nuevas configuraciones. Estéticamente, estos iMac son idénticos, con pantallas panorámicas 16:9 de 21,5 y 27 pulgadas, carcasas de aluminio y los detalles habituales

Enrique Sánchez rojo

27 septiembre 2010

En cambio, por dentro las cosas han cambiado mucho con los procesadores Intel Core i3 y Core i5, y la vuelta a las gráficas de AMD (antes ATI) con versiones más potentes.

Un buen exponente es el modelo de 27" que analizamos. A pesar de su potente configuración, es en realidad es el más asequible con ese tamaño de pantalla. Su precio, aunque elevado, hay que valorarlo en su justa dimensión. Delante del equipo impresionan sus dimensiones, la calidad de visualización y el amplio espacio de trabajo que proporcionan los 2.560 x 1.440 puntos de resolución. Resulta fácil acostumbrarse a tener escritorio suficiente para mantener múltiples ventanas abiertas.

imac-trasera

Potencia de proceso y gráficos

Frente a la generación anterior no hay un salto espectacular en sus prestaciones brutas. Sin embargo, los nuevos Core i3/i5 y las GPUs de AMD se hacen notar tanto en la reproducción de vídeo de alta resolución, como en la ejecución de aplicaciones muy exigentes. Así, Apple continúa su línea habitual: evoluciones muy progresivas, sin romper con el pasado. De hecho, si hemos comprado un iMac en los últimos 10-12 meses no hay nada rompedor que justifique una renovación anticipada.

Con todo, el nuevo iMac de 27 pulgadas, incluso en su versión más sencilla, es una potente máquina para trabajar o jugar ideal para usuarios muy exigentes. Esos que valoran la estética, una calidad de acabados de lo mejor que podemos encontrar hoy día en el mercado informático y detalles de serie como el ratón inalámbrico Magic Mouse (con superficie superior sensible a ciertos gestos) o el teclado inalámbrico de formato reducido que se estrenó en la generación anterior.

Magic

Solo podemos achacarle dos «peros», cuya importancia puede ser variable según el tipo de usuario que seamos. El primero es que el equipo se calienta bastante sobre todo en la parte superior (es el precio a pagar por su silencioso funcionamiento). La segunda pega es que la única salida de vídeo disponible es DisplayPort. Esto supone que necesitaremos adaptadores (bastante caros, por cierto) para conectarlo a un monitor externo o TV con HDMI, DVI o VGA.

Magic Trackpad

Antes del verano Apple lanzó su nuevo periférico Magic Trackpad, una especie de touchpad inalámbrico de grandes dimensiones para utilizar con cualquier Mac y que nos permite jubilar al tradicional ratón. El Magic Trackpad es sensible a la presión para realizar clic, al tiempo que contempla la misma lista de multigestos que encontramos en cualquier MacBook (rotar/ampliar fotos, cambiar de aplicación, etc.).
Por ahora solo se ofrece como accesorio (no se incluye en los iMac de serie), aunque puede que conquiste a muchos usuarios. Su principal atractivo es que apenas necesitamos espacio en la mesa para utilizarlo, al tiempo que podemos prescindir de la alfombrilla y el ratón.

Nosotros lo hemos probado intensivamente y la verdad es que funciona con gran precisión. Eso sí, para usuarios que pasen muchas horas delante del ordenador y deban mover el puntero por pantallas de gran tamaño (como las 27" del iMac analizado) su utilización termina cansando más los dedos y muñecas que el ratón tradicional. En cambio, para usuarios poco intensivos o con un tamaño de mesa limitado resultará una solución ideal, aunque su precio no sea barato (69 €).

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