Apple MacBook Air

El portátil más estilizado y atractivo del mundo ya está entre nosotros. Menos de dos centímetros de grosor de portátil y encima ecológico

16 abril 2008

Llevábamos mucho tiempo detrás de este equipo, una solución lanzada por Apple tras muchas especulaciones. Pero la espera ha merecido la pena. Afortunadamente, no nos ha defraudado en absoluto: el flamante MacBook Air ya aparece en nuestra lista de equipos preferidos por los miembros del Laboratorio. En cualquier caso, tenemos que ser conscientes de que se trata de una máquina destinada a un perfil de usuario muy específico, que busca por encima de cualquier otra cosa la máxima portabilidad, el mínimo tamaño y cierto elitismo. Sin embargo, para ser un producto realmente disruptivo por su tecnología y estética, no se nos hace especialmente caro si lo comparamos con otras soluciones del mundo PC, algunas de ellas muy inaccesibles.

 

Minimalismo en estado puro

A nuestro juicio, entre las carencias más importantes de este portátil debemos reseñar la ausencia del puerto Ethernet y la unidad óptica, así como la presencia de un único puerto USB. Sin embargo, no debemos olvidar que se trata de una máquina de sólo 1,94 cm de grosor, pero dotada de una pantalla TFT panorámica de 13,3 pulgadas, una CPU Intel Core 2 Duo a 1,6 GHz y 2 Gbytes de RAM no ampliables. El disco duro de la unidad probada era de 80 Gbytes (1,8 pulgadas), aunque existe la opción de adquirirlo con una unidad SSD de 64 Gbytes.

 

Resultados destacables

A pesar de la modesta frecuencia de reloj de la CPU que incorpora el modelo que hemos analizado, se desenvuelve realmente bien incluso ejecutando máquinas virtuales de Windows XP con Parallels (hasta se calienta menos que los últimos MacBook). La duración de la batería, por su parte, oscila en torno a 3 horas reales, una cifra inferior a las 5 horas anunciadas por Apple, pero, aun así, sorprendente.

 

También nos han fascinado la luminosidad y calidad de la pantalla ultrafina incluso funcionando con la batería, máxime teniendo en cuenta que está fabricada sin mercurio y cristal sin arsénico, lo que ayuda a cuidar el medioambiente. El teclado, por su parte, rompe con el estilo clásico de los MacBook Pro y opta por las teclas incrustadas que ya vemos en los MacBook y en los nuevos iMac. Ahora bien, lo que más destaca desde el punto de vista de la ergonomía es, sin duda, el nuevo touchpad con tecnología Multi-Touch. En la práctica se traduce en una superficie mucho más amplia que, gracias a un software específico de Apple, nos permite movernos rápidamente por webs, fotografías, documentos, etc. Junto al equipo recibimos también el adaptador Ethernet-USB y la unidad SuperDrive externa, también con conexión USB (ambos opcionales y vendidos por separado).

 

Otro objeto de deseo de Apple

Después de convivir varios días con el nuevo MacBook Air echamos de menos al menos un puerto USB adicional, pero lo cierto es que la ausencia de Ethernet y de la unidad óptica no nos parece un problema, pues hoy en día las redes WiFi están muy extendidas y sólo unos pocos necesitarán realmente el adaptador Ethernet. Por otra parte, la función Disco remoto (que permite acceder a la unidad de DVD de cualquier Mac o PC vía red) funciona realmente bien, por lo que la mayor parte de los usuarios no necesitará adquirir la unidad externa.

 

A nuestro juicio, estamos ante otro gran acierto de Apple que, si bien tendrá que recibir algunas mejoras, creará escuela por su extraordinaria portabilidad, gran robustez, atrevido diseño, audaces avances técnicos y concepción tremendamente práctica.