Elige el Ultrabook perfecto para ti

¿Sabes realmente qué Ultrabook necesitas? No te pierdas nuestros consejos para elegir el mejor. Además, te ofrecemos un escaparate con las últimas novedades y la opinión de nuestros expertos

Enrique Sánchez rojo

Ultrabook

21 marzo 2014

El mercado de los Ultrabooks comienza a estar repleto de soluciones muy similares. Por ello, es imprescindible estar bien informados para no decantarnos por un modelo que no se ajuste a lo que necesitamos.

El concepto está claramente definido y estos PCs deben cumplir una serie de premisas establecidas por Intel, por lo que el mercado de los Ultrabooks comienza a estar repleto de soluciones muy similares. Por ello, es imprescindible estar bien informados para no decantarnos por un modelo que, quizás, no se ajuste a lo que necesitamos.

Adquirir un Ultrabook no es tan diferente de comprar un portátil convencional. Al fin y al cabo los componentes son muy parecidos, aunque alguna de las tecnologías es más avanzada que en los equipos que hemos conocido hasta ahora. En la parte del grosor y el peso podemos estar más o menos tranquilos, pues los Ultrabooks se ajustan (o al menos deberían hacerlo) a los límites de hasta 18 mm de espesor para equipos de hasta 14 pulgadas de pantalla y 1,8 Kg de peso. Sin embargo, en la parte del hardware las diferencias pueden ser importantes por procesador, memoria y almacenamiento. En el terreno de la lógica gráfica, en cambio, por ahora los modelos presentados recurren al motor Intel HD Graphics integrado en los propios procesadores, por lo que hay pocas novedades.

También es interesante estudiar la pantalla, la autonomía máxima anunciada y, por supuesto, las calidades y estética del propio equipo. Los Ultrabooks son, en muchos casos, auténticas obras de arte de los equipos de diseño, y la utilización de materiales de calidad (como el aluminio) está a la orden del día. Por ello, es importante comparar si tenemos varias opciones, y valorar también este aspecto. Al fin y al cabo, nos interesa que sean ligeros y finos, pero también robustos, resistentes y cómodos de llevar en las manos.

Consejo 1. El procesador

Los Ultrabooks se distinguen por montar microprocesadores de Intel, aunque hay que prestar especial atención a su generación. Los presentados a partir del verano de 2012 integran en su mayoría la nueva generación de CPUs Ivy Bridge, que mejoran el rendimiento, el consumo y la disipación de calor.

Procesador

Por ello, es muy importante comprobar que el Ultrabook que elijamos monte una CPU de esta nueva generación. Aun así, durante un tiempo todavía encontraremos equipos con Sandy Bridge, bien por existencia de stock, bien porque sean PCs de muy bajo precio donde este elemento supone «rascar» algunos euros al coste. Fijándonos en las familias, los modelos Core i5 representan el punto de equilibrio entre precio y prestaciones, por lo que son la opción más razonable para presupuestos y necesidades intermedias.

Consejo 2. La memoria

La gran mayoría de los modelos a la venta montan de serie 4 Gbytes de RAM. Es una cifra que, si bien es suficiente para ejecutar el sistema operativo y las aplicaciones básicas, recomendamos elevar a 8 Gbytes. Por ello, es importante ver si podemos comprar el modelo que nos interese con dicha cifra o, al menos, cuenta con la posibilidad de ser ampliada a posteriori. Este es un tema importante, pues muchos Ultrabooks cuentan con un único banco de memoria disponible, y otros directamente montan la memoria sobre la propia placa base, como los MacBook Air de Apple, con lo que desaparece la posibilidad de ser ampliados más tarde.

Memoria RAM

Un ejemplo claro es el Portégé Z830 de Toshiba que, a pesar de ser un lanzamiento reciente, solo cuenta con un banco de memoria para ampliaciones en el que podemos instalar como máximo un módulo de 4 Gbytes que, sumados a los 2 integrados en placa, impiden disponer de más de 6 Gbytes en el equipo. Un problema importante si tenemos en cuenta que con Windows 8 los 8 Gbytes serán una necesidad si queremos mover el sistema de una manera fluida y cómoda.

Consejo 3. Almacenamiento

El sistema de almacenamiento más lógico, preferido y recomendable para un Ultrabook es un disco SSD. Esta clase de unidades, aunque son más caras y de menor capacidad, multiplican las prestaciones, reducen el consumo y son prácticamente inmunes a las caídas, los golpes y las vibraciones, por lo que resultan perfectas para equipos de alta movilidad.

Almacenamiento

Sin embargo, en los Ultrabooks de gama más económica veremos discos mecánicos tradicionales. En estos casos, es posible que sistemas como el arranque rápido que debería dejar el equipo listo en menos de 7 s (la cifra que marca Intel), no cumplan las expectativas. Entre otras cosas por ello os recomendamos que, siempre que nos encaje, optemos por modelos con almacenamiento interno SSD.

Ahora bien, hay una excepción interesante. Algunos fabricantes, como Toshiba o Sony, ya están ofreciendo algún modelo con almacenamiento híbrido. Esto significa que incorporan un disco duro SSD de pequeño tamaño para albergar el sistema operativo y los archivos esenciales, y otra unidad mecánica tradicional para almacenar nuestros datos. Se trata de una solución de equilibrio entre el precio y las prestaciones que, aunque ofrece una mayor capacidad final, nos obliga a tener más cuidado con el portátil para que la unidad mecánica no se dañe debido a una caída o un golpe seco.

Consejo 4. La pantalla

La fragmentación y la gran cantidad de oferta que estamos empezando a ver en el mercado de los Ultrabooks (y que todo indica que irá a mayores), hace que podamos encontrar modelos con tamaños y tipos de pantalla muy diferentes. Así, mientras que los modelos más portátiles y de gama más alta se han decantado generalmente por las 11 o las 13,3 pulgadas, el formato de 14 pulgadas vuelve con fuerza como una opción interesante para aquellos usuarios a los que las pantallas de los ultraportátiles clásicos se les quedan algo pequeñas para trabajar.

Ultrabook Acer

La sorpresa es que algunos fabricantes, como Asus, ya han presentado propuestas equipadas con una pantalla de 15 pulgadas que, aunque intentan respetar las limitaciones de grosor estipuladas por Intel, hacen que el peso se dispare por encima de los 1,8 Kg que, como máximo, había establecido Intel para la categoría. En el apartado técnico hay que destacar que, por ahora, Asus y Acer han dado un salto importante, implementando pantallas Full HD en los formatos de 11,6 y 13,3 pulgadas, aunque en los modelos más convencionales las resoluciones son similares a las de otros portátiles vistos hasta la fecha.

El tamaño es una cuestión muy personal, y, sobre todo, va ligada a la necesidad de portabilidad que tengamos. Sin embargo, la resolución nunca sobra. Si dudamos entre varios modelos, los que tengan la resolución de pantalla más alta deberían ser nuestra prioridad. Apostad por ellos y acertaréis.

¿Quién necesita un Ultrabook?

Es muy importante tener presente que estos equipos son fundamentalmente para aquellos usuarios que tienen unas elevadas necesidades de movilidad. Y, sobre todo, para los que dedican buena parte de su tiempo a navegar por Internet, manejar herramientas ofimáticas y utilizar aplicaciones no demasiado exigentes.

Debido a la presencia de motores gráficos integrados y procesadores de bajo consumo, podemos olvidarnos de disfrutar juegos en 3D, aplicaciones de edición y conversión de vídeo u otras herramientas complejas que precisen de un sistema de altas prestaciones. Eso sí, para las personas que se muevan frecuentemente, necesiten cargar con el mínimo peso y tener un tamaño muy manejable, los Ultrabooks son una opción perfecta. Finos, ligeros, dotados de una autonomía que supera las 5 horas y un sistema que permite su activación de una forma casi instantánea, y que nos permite empezar a trabajar o consultar un dato fácilmente y en cualquier parte.