Equipos ultraportátiles: Toshiba Portégé R500-11C

La solución de Toshiba, una de las empresas más veteranas en el segmento de la informática móvil, está dirigida a usuarios exigentes que buscan un producto de gama alta por calidad, representatividad y cualidades

3 agosto 2008

Ahora bien, si estéticamente el equipo ofrece una inmejorable sensación, las cosas cambian ligeramente cuando lo analizamos detenidamente tanto a nivel software como hardware. En el primer caso, nos ha sorprendido la gran diferencia de prestaciones respecto a otros modelos (especialmente el Sony Vaio TZ-31WN), sobre todo al montar una configuración muy similar, incluso en lo que respecta al anticuado motor gráfico GMA950 de Intel.

 

Lo mismo ocurre en el terreno del hardware, cuando hacemos algunas pruebas básicas de torsión con la máquina, y de presión sobre la parte trasera de la pantalla. El resultado es que vemos cómo la carcasa metálica, de un grosor mínimo, es demasiado flexible. Esto supone que una fuerte presión sobre la pantalla o el propio equipo puede acarrear daños fatales.

 

Por todo ello, aunque por estética, calidad, y nivel de acabados se encuentra entre los mejores, no ha terminado de convencernos si analizamos los datos e impresiones fríamente. Máxime, si tenemos en cuenta que el precio supera ampliamente los 2.000 euros.

 

Pruebas:

PCMark Vantage: 661 / 3DMark06: 81