Lenovo G550, práctico y austero

Este nuevo modelo de Lenovo nos ha sorprendido por su austeridad. El G550 analizado, el más básico de todos los que se ofrecerán, es un portátil donde sobra lo superfluo y prima lo esencial y práctico

Enrique Sánchez rojo

30 noviembre 2009

La carcasa, íntegramente formada por plástico negro mate, no hace concesión alguna a la estética y ofrece un portátil serio pero bien acabado, fundamentalmente pensado para el entorno profesional. Para esta clase de usuarios, que básicamente necesitan manejar aplicaciones ofimáticas y navegar por Internet, la escasa configuración que monta este equipo no será un problema.

Con todo llama la atención el procesador, un Pentium Dual Core algo superado por los modelos más modernos, aunque suficiente para el tipo de aplicaciones que comentábamos. También llama la atención la cantidad de RAM impar (3 Gbytes), aunque se agradece al ver que el equipo monta una gráfica integrada de Intel con memoria compartida.

La calidad de la pantalla es buena, aunque quizá con un contraste algo alto que «quema» los colores más claros. El teclado, con teclas numéricas a la derecha, nos ha gustado porque recuerda mucho al de los clásicos Thinkpad de IBM (cuya marca compró Lenovo hace unos años), con lo que el tacto es bastante agradable y cómodo para escribir largo rato.

Entre las cosas que echamos de menos, tenemos el Bluetooth, el lector de tarjetas e incluso la ranura ExpressCard o alguna salida de vídeo digital. No obstante todo ello ha sido sacrificado por Lenovo por un objetivo: ajustar el precio al límite.

Pruebas

PCMark Vantage2453
3DMark06697
Battery Eater Pro1:33
Exp. Windows3.3
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