Placa base Intel DX79SI Extreme Series

Analizamos esta Intel DX79SI, una placa base LGA 2011 para procesadores Intel Sandy Bridge-E con chipset Intel X79 Express + PCH. Hasta 64 Gbytes de RAM DDR3 (cuádruple canal)

Manuel Arenas

Placa base Intel DX79SI Extreme Series

21 mayo 2012

Dentro de la oferta de placas base para procesadores LGA 2011, Intel tiene su propia interpretación de lo que debe ser este hardware. Y esta definición pasa por dotarla de unas connotaciones que conjugan un buen nivel de configuración por parte del usuario, con todo lo necesario para exprimir suficientemente las posibilidades de los procesadores Sandy Bridge-E. Y decimos de un modo suficiente en contraposición a máximo, porque, para aplicaciones extremas y de overclocking máximo, ya están modelos como los de Asus y MSI.

Intel tiene en su modelo DX79SI Extreme un acercamiento al rendimiento que está por encima de la media, pero sin excederse. La buena noticia es que, incluso sin excesos, esta plataforma es muy «tuneable», tanto a nivel de BIOS como usando la herramienta Intel Xtreme Tuning 3.0 (Intel XTU), que es la que el fabricante pone a disposición de los usuarios para interactuar con el hardware de forma similar al que se tiene usando los parámetros de la BIOS directamente. Por lo pronto, la BIOS no ofrece las funcionalidades del tipo UEFI que muestran otros fabricantes en sus modelos, pero cuenta con suficientes opciones de configuración como para llevar a los procesadores Sandy Bridge-E hasta un óptimo nivel de overclocking.

Placa base Intel DX79SI Extreme Series

Display de siete segmentos que informa al usuario sobre los códigos POST y sus posibles errores, y botones de encendido y reinicio de la placa base.

Conectividad mirando al futuro

En esta placa no hay demasiadas concesiones para la conectividad heredada (Legacy). Los puertos PS/2 no existen, y, ranuras PCI, solo hay una. No es un problema mayor en cualquier caso para una configuración donde el teclado y el ratón son una parte ínfima de la inversión. Lo mismo sucede con la única ranura PCI, suficiente para instalar una tarjeta de expansión antigua.

Esta placa es una muestra del camino que ha tomado Intel hacia el futuro y como tal está tratada. Tanto las aplicaciones de configuración como la interfaz de la BIOS tienen un diseño funcional donde se huye de la espectacularidad colorista para centrarse en la esencia: configurar los parámetros del sistema para que todo funcione de un modo fluido. Su formato es el ATX convencional, pero, aún así, tiene espacio para ubicar ocho módulos RAM DDR3 con capacidad hasta 64 Gbytes, que es una de las bazas de esta plataforma de alto rendimiento.

Como accesorio en los modelos que vienen en caja (para diferenciarlos de los OEM), se incluye un módulo de conexiones Bluetooth más otro WiFi 802.11n 150 Mbps, que supone también una puerta hacia las conexiones inalámbricas como parte importante de los equipos de escritorio.

No llega a ser una placa redonda recomendable para todas las audiencias por su orientación un tanto profesional, aunque sí para los usuarios que no busquen un overclocking extremo y sí una buena plataforma de trabajo.

Pruebas de laboratorio

PCMark 7: 4.767

  • Lightweight / Productivity / Creativity: 5.164 / 4.595 / 5.727
  • Entertainment / Computation / System Storage: 4.428 / 5.513 / 5.284

3DMark 11 Performance

  • Total / Graphics / Physics: 2.842 / 2.502 / 11.718

CineBENCH R11.5

  • OpenGL (fps) / CPU (puntos) / CPU x1 (puntos): 76,4 / 10,43 / 1,47

SiSoft Sandra 2011

  • Memoria ancho de banda (Gbytes/s): 34,48
  • Memoria (Latencia) (ns): 29,5
  • Aritmét. del procesador agregado / Dhrystone / Whetstone: 169,2 GOPS / 216,52 GIPS / 132,23 GFLOPS

KribiBech (fps): 6,1412

28,6X264HD

  • Pass1 (fps) / Pass 2 (fps): 171 / 54,32

Temperaturas

  • Zona alimentación CPU / Bloque CPU / Chipset ºC: 43 / 40 / 33

Consumo (vatios): 195

Temas Relacionados