Rampage II Extreme, muy avanzada

Lo cierto es que calificar a la placa Asus Rampage como «una de las más completas» puede suponer el riesgo de que nos quedemos cortos, aunque en esto de la tecnología no resulta fácil realizar afirmaciones demasiado categóricas

Manuel Arenas

6 marzo 2009

Lo que sí podemos asegurar es que por su fiabilidad, características, posibilidades de configuración y robustez es una propuesta extraordinaria para todo aquel usuario que quiera sacar el máximo partido a los nuevos procesadores Intel Core i7.

¿Para quién es esta placa?

Su posicionamiento es bastante claro: es un producto para entusiastas tanto a nivel de gaming como de overclocking extremo. De todos modos, es una placa excelente en todos los sentidos y una apuesta segura para cualquiera que desee construir el «equipo perfecto» basado en los nuevos procesadores de Intel con arquitectura Nehalem.

Para quienes no necesiten triple SLI o las opciones avanzadas de overclocking, la placa Asus P6T es una propuesta más económica, por ejemplo. De todos modos, es complicado, en el momento actual, encontrar una placa base para procesadores Core i7 que esté por debajo de los 250 euros.

Con el modelo que nos ocupa Asus ha convertido en realidad las peticiones de los jugones más activos de la comunidad RoG (Republic of Gamers), como ProbeIt, una zona de la placa dedicada para pinchar las sondas de un polímetro y medir los parámetros relativos a voltajes. Otra herramienta de gran utilidad para la práctica del overclocking es TweakIt, un conjunto de pulsadores y una palanca de control para modificar las variables de forzado directamente.

Para tener una referencia visual de los parámetros, incluye una pantalla LCD externa muy compacta y fácil de instalar. Pero las posibilidades de overclocking no acaban ahí: en la BIOS se pueden encontrar opciones de todo tipo para la memoria, el procesador, QPI y el bus PCI Express.

Y, además, algunas otras, como CPU Level Up, permiten aumentar el rendimiento del sistema de una forma sencilla y prácticamente automática jugando con el valor de la frecuencia de referencia y con el multiplicador tanto para el procesador como para la memoria.

Nuestras pruebas, realizadas con una configuración triple SLI con tres tarjetas GeForce GTX 280 de Zotac, un procesador Core i7 965 Extreme y 3 módulos de memoria Kingston HyperX, nos permitieron obtener un resultado excepcional en 3DMark Vantage: más de 30.000 puntos con refrigeración estándar por aire.

Un PCB muy sofisticado

Esta placa cuenta con un sistema de alimentación de 16 fases controladas por la tecnología EPU-Engine de sexta generación que en las pruebas se mostró sumamente robusto. Eso sí, cuando detecta overclocking, directamente se desactiva el EPU-Engine.

Además, incorpora leds que indican el nivel de voltaje de los principales componentes de la placa de acuerdo con un código de colores estándar. Para quienes busquen configuraciones gráficas avanzadas incorpora tres ranuras PCI Express que pueden albergar otras tantas tarjetas gráficas de doble zócalo, y que ahora pueden ser tanto configuraciones SLI como CrossFire.