Las siete vidas del PC

A largo plazo, el ordenador tiene que reinventarse si quiere seguir estando en el centro del mundo digital

Juan Ignacio Cabrera

Las siete vidas del PC

19 enero 2011

La crisis económica ha afectado a las ventas de PC, pero los analistas coinciden en que irán al alza. Sin embargo, a largo plazo, el ordenador tiene que reinventarse si quiere seguir estando en el centro del mundo digital.

El PC coge aire después del año y medio más duro que ha vivido desde que se impusiera como estándar en el mundo informático allá a principios de los 80. La crisis económica, que no ha dejado títere con cabeza, le ha afectado y las ventas de ordenadores durante 2009 crecieron un raquítico 5% hasta superar ligeramente los 300 millones de máquinas en todo el mundo. Nada comparado con lo que venía ocurriendo en el lustro anterior, en que las ventas avanzaban a un ritmo del 14%, según IDC. Sin embargo, ahora parece que las tornas empiezan a cambiar. Precisamente, las dos principales consultoras que analizan este mercado, IDC y Gartner, coinciden en que este año será el de la recuperación, aunque advierten de que todavía quedan zonas oscuras.

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Gartner prevé que durante este año se venderán 367,8 millones de sistemas personales en todo el mundo, casi un 20% más que durante el annus horribilis de 2009. Rafael Achaerandio, analista del equipo español de IDC, cifra la recuperación en términos monetarios y cree que los fabricantes van a facturar un 10,5% más. Pero no queda ahí la cosa: Achaerandio va más allá y estima que el impulso del mercado está asegurado hasta 2014 por lo menos. IDC calcula que ese año se venderán en el mundo 552 millones de máquinas. Parece que el crecimiento sostenido se impone a corto y medio plazo.

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• Aunque los netbooks han tenido una buena acogida en los tres últimos años, la previsión es que las ventas de estos equipos se moderen y no supongan más de un 10% del total de portátiles en 2014.

Tiempos difíciles

Sin embargo, las dudas en torno a la evolución de las economías de los países europeos y de Estados Unidos han dado lugar a que las previsiones para la segunda parte de 2010 sean menos brillantes que hace unos meses. Además, también hay que señalar que las empresas, por muchas razones, pero sobre todo por las dificultades para financiarse, siguen renuentes a renovar sus equipos, que en muchos casos tienen 5 o 6 años de vida y todavía cargan Windows XP. «El consumo tiró del mercado en 2009 al tiempo que las empresas retrasaban sus compras de tecnología. La ralentización de la recuperación económica y las medidas de austeridad en Europa han impuesto la cautela entre los proveedores. A pesar de todo, se puede decir que la demanda de los hogares seguirá fuerte porque el PC ya es una necesidad y no un lujo», señala Ranjit Atwal, director de investigación de Gartner.

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Efectivamente, las ventas de PC para el entorno doméstico no se han visto acompañadas desde el principio de la crisis por una fuerte demanda de las empresas, lo que ha lastrado el mercado. La renovación de parques en las compañías y en la Administración, que puede suponer hasta un 70% del total de ordenadores que se comercializan, sigue demorándose. No obstante, según Atwal, en algún momento, «más pronto que tarde», las oficinas de todo el mundo deberán poner su informática al día.

El analista advierte de que la decisión de posponer la actualización de equipos buscando un ahorro de costes puede ser contraproducente, pues los costes relacionados con el soporte de una infraestructura antigua suelen ser bastante abultados. En opinión de Atwal, «en unos cuantos trimestres» tendrá lugar la gran migración del parque de PC de buena parte de las empresas del planeta. «Los hogares y las empresas llevan dos años guardando la ropa y es algo que tiene que cambiar». Además, para posibilitar esta renovación, la industria cuenta con la ayuda de Microsoft, cuyo Windows 7 llegó a las tiendas en plena crisis y que ahora saca Office 2010, que será ofrecido de serie por algunos fabricantes en su versión más básica (Starter).

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• Los precios de los ordenadores seguirán bajando, y Gartner cree que los fabricantes podrían adoptar el modelo de negocio de la telefonía, donde las operadoras subsidian la compra del aparato.

El futuro es diversidad

Aunque el PC gozará de buena salud en los próximos tres o cuatro años, a largo plazo no las tiene todas consigo. El Cloud Computing, que sin casi darnos cuenta ha llevado todos los contenidos relevantes a Internet, o la virtualización, que empieza a popularizar el concepto de PC ligero o «tonto», ponen en la picota al ordenador personal tal como lo hemos conocido en los últimos 20 años. Además, las propuestas de la industria para el entretenimiento digital cada vez son más diversas. «Es posible que el PC deje de ser el centro del ocio digital. Es algo que empieza a ocurrir. Empieza a haber muchos dispositivos de acceso a los contenidos», asegura Rafael Achaerandio, quien, con todo, no cree que el formato más extendido vaya a desaparecer.

La palabra a la que todos los analistas acuden para describir el mundo del futuro es la de «diversificación». En general, no va a haber dispositivos fagocitando otros dispositivos, sino más bien un reparto de tareas. Es una tendencia que se empieza a palpar desde hace unos años con la aparición de los smartphones y la consolidación de las consolas de video­juegos. De esta opinión es Jeremy Davies, fundador de la consultora británica Contex, que cree que no habrá un PC tal y como lo conocemos hoy en día, sino que todas las funciones que lo definen estarán repartidadas en diversos dispositivos no tan versátiles, «más monofunción». No obstante, también considera que el futuro del PC es indisociable del de la televisión.

Esta diversificación también va a mermar la presencia, todavía excesiva, del dúo Windows-Intel (Wintel), una pareja fundacional en esta industria que hoy se encuentra con serios rivales como Google (son muchos los fabricantes de pizarras digitales y teléfonos de última generación que se decantan por el sistema operativo Android y, a finales de año, saldrán los primeros PC con Chrome) o Apple, que pulveriza todas las marcas de venta con su iPhone y con su iPad, que, siguiendo el sello de la casa, cargan software y aplicaciones propias. «El partido está más abierto que nunca», asegura el analista de IDC.

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Los camiones de Jobs

Si cada vez es más complicado decir qué plataforma se impondrá en un futuro lejano, tampoco está claro qué formato se va a llevar el gato al agua. A principios de verano, el mismísimo Steve Jobs, en un encuentro en California, recordó que estamos en la era del fin del PC tradicional. Esta fue su argumentación: cuando EE UU era una nación agraria, los coches eran camiones porque se necesitaban en las granjas. Cuando las ciudades crecieron, empezaron a llegar los automóviles con dirección asistida y cambios automáticos. «Los PCs van a ser como los camiones, existirán pero únicamente una pequeña parte de la población los necesitará». Jobs defiende que los avances en procesadores y chips permiten que dispositivos como el iPad hagan las tareas habitualmente encomendadas a los ordenadores de sobremesa. Con una tableta digital, defendió, el usuario tiene «una relación más directa e íntima con Internet, los medios de comunicación, las aplicaciones y sus contenidos».

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En la última década, el portátil ha destronado al sobremesa y de cada 10 equipos que se venden en Occidente, ocho se pueden llevar en un maletín. Además, en los dos últimos años, ha sorprendido una variante del portátil, el netbook, un miniportátil que se ha popularizado por su PVP (en torno a los 300 euros) y sirve para estar siempre conectado, pero que deja mucho que desear en cuanto a prestaciones. Sin embargo, las consultoras dicen que a medio plazo su importancia remitirá. Asimismo, los teléfonos inteligentes, que son ordenadores de bolsillo si atendemos a sus prestaciones, han irrumpido con fuerza y seducen a muchas personas que nunca se habrían acercado a un ordenador tradicional para ejecutar las mismas aplicaciones. Queda también por ver el éxito que tendrán las pizarras que aprovechando el éxito inicial del iPad inundarán el mercado a principios del año que viene.

Adiós al teclado

Phil McKinney, el responsable de I+D en la división de sistemas personales de HP, un verdadero gurú de la innovación en este campo, pasó hace unos meses por España y dijo que el «dispositivo del futuro» se situará entre el netbook y el smartphone. En su opinión, entre ambos queda un pequeño hueco, que es en el que están trabajando todas las compañías. El objetivo final de la industria es, según el gurú de HP, «construir el dispositivo perfecto que lo haga todo y que, además, entre en mi bolsillo». Asimismo, McKinney desveló que las tres cuestiones que más preocupan ahora a los equipos de I+D de las grandes compañías de esta industria son la entrada de datos, la batería y la pantalla.

Otro objetivo de la industria a largo plazo es eliminar el teclado y hacer más intuitivo el traspaso de datos al ordenador. Para el 90% de la población el teclado es «un periférico que intimida», aseguró Mckinney, quien no descarta que la interacción con el aparato llegue por la voz, los gestos o incluso el movimiento de los ojos (eye-tracking). La aparición en el verano de 2007 del primer iPhone, que ponía en manos del usuario un aparato potente y cargado de posibilidades pero que se podía manejar haciendo algo tan intuitivo como deslizar un dedo por la pantalla, fue una revelación.

Tan crucial es el tema de la interfaz que Ranjit Atwal, de Gartner, cree que será clave para las ventas en los próximos años llevar las pantallas táctiles a los portátiles de gama media. En Intel van mucho más allá de la tecnología táctil y ya trabajan en un sistema que usa máquinas MRI, similares a los ingenios que hay en los hospitales para hacer resonancias y escáneres del cerebro. La idea final es crear un ordenador que sea capaz de descubrir las partes que se encienden en el cerebro del usuario cada vez que quiere hacer una tarea. Esto permitiría controlar el PC, o una televisión o un electrodoméstico, con el pensamiento. De todas formas, Álvaro García, director de comunicación de Intel en España, es realista y no cree que estas investigaciones den lugar a un producto comercial antes de 10 años. Es un plazo en el que quizás el reconocimiento de voz pueda robarle algo de protagonismo al teclado y al ratón.

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Por otro lado, las baterías siguen siendo un problema que se atraganta no solo a la industria informática, sino al boyante negocio de la telefonía. Los departamentos de I+D están estudiando todo tipo de propuestas, incluidas baterías de hidrógeno. En Toshiba, por ejemplo, llevan años barajando la posibilidad de rellenar las celdas con un combustible inflamable llamado metanol, pero nada definitivo ha salido de esta línea de investigación.

No ha nacido el killer gadget

Volviendo al PC del futuro, Rafael Achaerandio, de IDC, descarta que en el plazo de una década vaya a surgir un «killer gadget», un dispositivo que borre del mapa al PC. «No está en el mercado ni probablemente esté siquiera en los laboratorios en estos momentos». Sin embargo, el analista advierte de que una amenaza puede estar en el propio modelo de negocio». Tomando otra vez al ejemplo de Apple, Achaerandio cree que el ecosistema de servicios y aplicaciones será decisivo para saber qué plataforma se lleva el gato al agua.

En este punto, la AppStore, con más de 300.000 programas, y Android Market, con más de 100.000, son referentes y han puesto contra las cuerdas a todo un líder como Nokia. El mundo del PC deberá estar atento, toda vez que el modelo de negocio está cambiando y hoy un aparato como el iPhone se valora más por lo que tiene detrás que por el propio hardware que despliega. En este sentido, juega a favor del ordenador que es quizá la plataforma más abierta y compatible que existe, un mérito ganado a pulso durante 30 años y que le valió para casi dejar fuera de juego a los Mac de Apple, una empresa que agonizaba hasta la llegada del iPod hace una década.

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Precios cuesta abajo

¿Qué pasará con los precios de un PC que se va a tener que seguir reinventado? Si miramos atrás, vemos cómo el PVP de los ordenadores ha caído de forma vertiginosa. Prácticamente ningún bien de la vida cotidiana se ha devaluado tanto como éste. Hace tan solo 10 años, cuando el efecto 2000 y la entrada en el euro traían de cabeza a los informáticos de medio mundo, un sobremesa medio costaba alrededor de 1.200 euros, mientras que un portátil se acercaba a los 2.000. Hoy, estos últimos se pueden encontrar en un lineal de una gran superficie a 500 o 600 euros. Rafael Achaerandio, de IDC, cree que la guerra de precios que vive el sector informático desde su fundación va a seguir marcando los próximos años. «En cinco o 10 años es probable que tengamos PC a 100 euros. Esta caída constante del PVP responde a las reglas de inventario e innovación que se han impuesto en esta industria. Todo el mundo sabe que un PC obsoleto "quema" en el almacén y no hay más remedio que sacarlo casi al precio que sea». Ranjit Atwal, de Gartner, cree, no obstante, que si el precio sigue bajando a este ritmo alguien tendrá que financiar la máquina. El modelo en el que piensa Atwal es el de la telefonía, donde las operadoras, como Telefónica o Vodafone, se aseguran de que sus clientes están a la última y pueden acceder a los más modernos servicios multimedia subsidiando los aparatos. Se trata de un modelo que ha empezado a extenderse en los últimos tiempos a los netbooks y Ranjit Atwal no descarta que proveedores de contenidos o servicios entren en un esquema parecido.

Jeremy Davies no se muestra tan optimista, puesto que no podrán mantenerse tan bajos, toda vez que los salarios en China, la fábrica del mundo, están empezando a subir y seguirán ascendiendo. De hecho, se pregunta si no será África el origen en el futuro de los PC bajo coste que van a demandar los consumidores en Occidente.

El netbook, un tipo de equipo a la baja

Hace unas semanas, Gartner advertía en una nota que los portátiles de pequeño formato (10 pulgadas y unos 300 euros de PVP) empiezan a perder terreno y que ahora no pasan de un 18% del total del portátiles comercializados, cuando a finales de 2009 llegaron a un 20%. Se trata de un cambio de tendencia que, según la consultora, se mantendrá en los próximos años. Como resultado, a finales de 2014 los portátiles low-cost rondarán el 10% del total. El analista de Gartner Raphael Vasquez cree que el notebook de pequeño formato tiene un lugar en el mercado, aunque en ningún caso sustituirá al portátil original, como algunas marcas temían. De hecho, las ventas muestran, en su opinión, que los usuarios están identificando ya las limitaciones de estos aparatos. «Los compradores que se inclinaron por los mininotebooks solo por el precio ahora están más dispuestos a adquirir un portátil estándar de gama baja, sobre todo desde que los precios tienden a converger».

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La última previsión de Gartner también habla del iPad. La firma de análisis asegura que por el momento la tableta electrónica de Apple no está teniendo mucho impacto en las ventas de portátiles de pequeño formato, sobre todo debido a que su precio está muy por encima de la mayoría de miniportátiles (los precios del iPad oscilan entre los 479 y los 779 euros, mientras que los portátiles de 10 pulgadas o menos rondan los 300). No obstante, Gartner adelanta que imitaciones de bajo precio de la tableta de la manzana empezarán a arañar cuota a los portátiles más pequeños a partir de 2011, cuando la oferta se consolide.

Buenas noticias en España para el mercado informático

A pesar de la virulencia de la crisis, Intel ha desvelado en los últimos meses buenas noticias sobre el mercado del PC. Una es que, según un estudio de Gfk encargado por el fabricante de procesadores, la intención de compra de ordenadores ha subido un 10% este año en España con respecto a 2009. Asimismo, el presupuesto medio también ha subido un 10%, hasta situarse en los 700 euros. Por otra parte, Gfk, que realizó su estudio haciendo más de 2.000 entrevistas a principios de verano, demuestra que una de cada tres máquinas vendidas es un segundo dispositivo.

Según Intel, ahora es más fácil vender portátiles de gama media y alta que antes. Y es que los usos que se imponen demandan ahora más rendimiento de la máquina. Aunque navegar por Internet y enviar correos electrónicos siguen siendo las tareas más habituales de los usuarios españoles, cada vez más personas almacenan fotos y vídeos, interactúan en redes sociales o juegan. Otros datos de Intel procedentes de un estudio mundial indican que los usuarios cada vez crean y editan más contenidos propios en Internet. Asimismo, la compañía confirma que el consumo de vídeo on-line está en alza, no solo entre los jóvenes, sino en la franja de edad por encima de los 65 años. En Estados Unidos, uno de cada cuatro mayores lo hace habitualmente.

Entre octubre de 2008 y diciembre de 2009, la industria del PC pasó un verdadero calvario en España, con caídas nunca vistas con anterioridad. Sin embargo, en lo que llevamos de año, las cosas han cambiado radicalmente. Según IDC, entre enero y marzo se vendieron un 38% más de máquinas que en el mismo periodo de 2009, mientras que en el segundo trimestre el ascenso fue del 30%. En total, se comercializaron casi 2,8 millones de ordenadores en el semestre. Por formatos, el portátil se ha impuesto con claridad al sobremesa y constituye casi un 80% de los equipos que se compran en España. También hay que destacar que, como ocurre en buena parte del resto del mundo, el consumo sigue tirando de las ventas, en detrimento de las empresas, que se muestran muy cautas a la hora de renovar sus equipos. El abultado número de empresas que cierran todos los meses (cerca de un millón de empresas han desaparecido desde que se inició la crisis, según el INE), unido a los excesivos miramientos que muestran las que siguen operativas, está retrasando las actualizaciones. Sin embargo, los expertos y los propios fabricantes creen que la nueva hornada de ordenadores con Windows 7 no tardará en llegar a las oficinas de todo el país.