Toshiba 19W330DG

Su diseño, algo tosco, se contrarresta con unas buenas prestaciones, con un precio competitivo y con unas especificaciones que lo hacen adecuado para ciertas configuraciones domésticas

4 abril 2008

Esta gama de pantallas LCD TV se encuentra lejos del diseño de sus hermanas mayores, las de la familia Regza. Sin embargo, lo que al fin y al cabo importa en este tipo de dispositivos es la calidad de imagen, ya que, sobre gustos no hay nada escrito. En esta ocasión, la pantalla está sabiamente recubierta para evitar los molestos reflejos de otros modelos. A esta característica se le añade la gran relación de contraste que aporta, unos notables 1.000:1 que permiten obtener unos degradados casi perfectos, sobre todo a la hora de mostrar secuencias en alta definición y que son oscuras, gracias a la tecnología BlackStretch.

 

Es un producto que podría hacerse pasar por una pantalla para ordenador, más aún si éste contara con salida HDMI, tal y como comienzan a verse en diversos modelos de placas base. Lógicamente, también hace la función de televisión en la habitación, gracias a una sintonizadora digital que recibe la señal y la transfiere a la pantalla con una calidad interesante.

 

Sin embargo, existen dos apartados en los que la LCD TV de Toshiba deja algo que desear. En primer lugar, la botonadura de la parte superior de la pantalla, que es de plástico lacado. Por otro, la base de soporte, que no es tan robusta como nos hubiera gustado.

 

Por lo demás, poco que constatar aparte de la utilización de una fuente de alimentación externa, algo que no suele darse en modelos de similares características.