Motorola Z8

El Z8 es hijo de un legado de «Motorolas» de particular diseño agresivo, con notable éxito de ventas y buena aceptación general. La ausencia de autofocus en el teléfono limita su uso sólo para fotografiar escenas distantes, ya que a corto alcance es incapaz de enfocar

5 junio 2008

Este modelo ofrece como particularidad el peculiar sistema de apertura de su teclado, que se desplaza hacia adelante una vez abierto para adaptarse mejor a la forma de la cara. En la práctica sirve de poco y tiene como consecuencia que no sea muy cómodo en la mano, si bien efectivamente resulta peculiar.

 

Todo el teléfono da la sensación de haberse quedado a medio camino y la cámara no es menos. Cuenta con una cantidad de opciones fotográficas bastante justa, pero es que además éstas se hallan escondidas, y navegar por el menú de control de imagen se vuelve desesperante. Destaca, sin embargo, el balance de blancos automático, que ha sido capaz de resolver escenas complicadas con mejor destreza que la mayoría de terminales de la comparativa.

 

Por tanto, se trata de un teléfono completo pero muy árido, que hace complicado lo que debería ser sencillo. El mejor ejemplo es el complejo y poco práctico sistema de apertura del teclado. Como cámara de fotos, sencillamente, suspende. Es algo mejor que la mayoría de teléfonos móviles pero definitivamente no servirá para fijar los mejores instantes de nuestra vida.