Nokia N95 8Gbytes

Seguramente el teléfono más completo del mercado. Su pantalla es de excelente resolución y calidad, al igual que su cámara. Alta integración de funciones, incluso cuenta con la plataforma de juegos N-Gage

8 junio 2008

Todo en el N95 está pensado a lo grande. Una enorme cantidad de memoria interna, una pantalla gigante, una ingente cantidad de funciones, una cámara grande en calidad y prestaciones… Y un tamaño que se escapa definitivamente de la media, pero al que están acostumbrados los seguidores de la marca finlandesa. Desde luego, en el caso del N95 está totalmente justificado, porque meter todo lo que alberga en un terminal más pequeño se antoja poco menos que imposible.

 

Podríamos rellenar muchas líneas enumerando todo lo que podemos hacer con este increíble teléfono, pero centrémonos en sus bondades fotográficas. Si bien no cuenta con zoom óptico ni con estabilizador de imagen, la extraordinaria calidad de la óptica Carl Zeiss y el no menos sensacional sensor hacen que las tomas tengan una calidad sorprendente. Es capaz de enfocar a tan sólo diez centímetros del objetivo, mostrando una nitidez y un nivel de detalle a la altura de cualquier compacta. El ruido que genera en las zonas oscuras o en las tomas con poca luz es aceptable, y el fotómetro de la cámara resuelve con nota casi cualquier situación.

 

El hecho de que no cuente con un zoom óptico limita su versatilidad fotográfica, pero el aplastante abanico de funciones con que cuenta como teléfono lo compensan con creces. La principal pega que se le puede poner es su gran tamaño, además de cierta lentitud de funcionamiento en determinadas circunstancias y un acabado que, aun siendo muy bueno, no está acorde con lo que encierra el terminal.