Panasonic Lumix DMC-FZ18

Una alternativa compacta y ligera para quien no quiera cargar con una réflex, manteniendo muchas de las funciones propias de una cámara "seria" como amplio rango focal o control manual de la exposición pero con un tamaño y un peso mucho más comedido

11 abril 2008

Esta cámara pertenece a una amplia familia con un buen montón de modelos que han ido sucediéndose pero manteniendo un diseño y filosofía similares: ofrecer en un cuerpo compacto un zoom de muy largo recorrido y las funciones manuales para los que les gusta «trastear» con la fotografía. Su diseño se inspira claramente en las réflex (pero con un tamaño significativamente menor) y en él destaca el objetivo Leica estabilizado que equivale a un 28-500 nada menos, con lo que prácticamente sirve para todo.

 

Entre sus funciones no podía faltar la posibilidad de ajustar de forma manual la exposición, aunque sale algo perjudicado por un manejo menos intuitivo de lo que era de esperar, aspecto que se extiende a resto de funciones. En cuanto a las pruebas, nos gustó el comportamiento del objetivo a lo largo de su enorme distancia focal; por contra, la calidad de imagen no nos convenció ya que pudimos observar cierta cantidad de artefactos de la imagen incluso a ISO bajo; mucho más a 800 y ya inaceptable a 1600.

 

Una característica que, suponemos, es causada por el tamaño del sensor, más cercano al de una compacta que al de una réflex. Esta cuestión, sumada a un precio que sin ser elevado sí se acerca al de las réflex más asequibles, resta unas cuantas décimas a la valoración de este dispositivo.