Probamos el iPhone 4 a fondo

Probamos a fondo el nuevo smartphone de Apple en nuestro Laboratorio. El último iPhone ha logrado mejorar muchos aspectos de la versión anterior, pero sin estridencias ni rupturas con el pasado, y colocándolo por delante de la competencia en muchos aspectos.

Enrique Sánchez rojo

24 septiembre 2012

El pasado viernes 30 de Julio se lanzó oficialmente en España el nuevo iPhone 4, aunque el nuevo smartphone de Apple llegaba rodeado de polémica por el caso “antennagate” y con aparentemente poco que no se hubiera visto ya en medios norteamericanos. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. El mismo viernes conseguimos una unidad de pruebas para el Laboratorio que, como veréis más adelante, nos ha deparado muchas sorpresas y ha mejorado sensiblemente las expectativas que inicialmente teníamos puestas en el terminal.

El mismo viernes por la noche, tras 12 horas con el teléfono en las manos, publicábamos en nuestro blog algunas de las primeras sensaciones. Unas sensaciones que no han hecho más que mejorar con el paso de los días, en los que hemos podido exprimir las nuevas características del terminal y nos ha dado tiempo a experimentar con él y establecer las lógicas comparaciones con el modelo anterior, el iPhone 3GS.

Carcasa y diseño

La gente de Apple asegura que su nuevo iPhone 4 es el smartphone más delgado del mundo, y lo cierto es que es para creérselo. Con el nuevo móvil en las manos se aprecia, primero, una extrema sensación de calidad que no observamos en buena parte de la competencia, y por otra una excelente ergonomía: es delgado, pero tiene una anchura realmente cómoda para sujetarlo en la mano. Incluso, bajo nuestra opinión, los bordes cuadrados (antes redondeados) son un acierto que contribuye a mejorar el agarre. Además, con sólo 137 gramos de peso, se hace algo más ligero que el modelo al que sustituye.

lateral_iPhone4

El frontal y la parte trasera son de cristal oleófugo contra huellas dactilares, con una resistencia que Apple estima en unas 30 veces mayor que la del plástico. Esto supone que, a diferencia del modelo anterior, ya podremos arrastrar el móvil sobre la mesa o llevarlo en el bolsillo con las llaves sin temor a que la carcasa trasera termine hecha polvo. Por cierto, esta disponible en negro y muy pronto también en blanco.

Otro detalle importante son los laterales del terminal, íntegramente metálicos. Su función es triple: añaden robustez y resistencia al móvil, dan un toque elegante y distinguido, y ayudan a mejorar la cobertura de la antena. Ésto último es un arma de doble filo que ha colocado al iPhone 4 en el ojo del huracán por sus pérdidas de cobertura bajo circunstancias muy específicas. Sobre ello hablaremos más adelante.

iphone4_botones

Para terminar con este apartado, nos gustaría incidir en un detalle que creemos importante: el nuevo modelo cuenta con idénticos botones y conectores, ubicados en las mismas posiciones que los modelos anteriores. Los botones de encendido, inicio, silencio y volumen, aunque mejorados en tacto y precisión en la mayoría de los casos, están exactamente donde siempre. El resultado es que, a pesar de ser un modelo totalmente nuevo, la primera impresión del usuario que ya tuviese un iPhone más antiguo es que nada ha cambiado. Es una sensación que, como iremos viendo, encontraremos por todas partes: evolución sin revolución.

iphone4_trasera

Pantalla Retina

La pantalla multitáctil es quizá uno de los mayores avances frente a las versiones anteriores. La nueva pantalla Retina, aunque mantiene el tamaño de 3,5”, dobla la resolución con 960 x 640 píxeles y 326 ppp, lo que ofrece una nitidez de imagen sencillamente inigualable. Su resolución es lo suficientemente elevada como para que nos sea imposible distinguir a simple vista los píxeles de la pantalla, apreciando blancos y colores totalmente puros. El resultado son letras muchísimo más definidas, fondos vivos e imágenes cristalinas gracias al contraste mejorado de 800:1.

También resulta interesante que, a diferencia de lo que ocurre habitualmente, Apple ha construido la pantalla en una única pieza, juntando cristal, superficie táctil y pantalla. El resultado es mayor luminosidad que el modelo anterior, mejor visibilidad a pleno sol y, lo más curioso, que al ver el teléfono desde el perfil la imagen parezca más una pegatina que la de una pantalla TFT.

Procesador y memoria

Si externamente saltan a la vista los cambios, a nivel interno no se quedan atrás. Uno de los más importantes es que Apple ha implementado el nuevo procesador A4 a 1 GHz que ya monta el iPad, el lugar del ARM Cortex-A8 a 600 MHz del 3GS. El resultado es una optimización del consumo de energía, pero sobre todo una mayor potencia para ejecutar aplicaciones o reproducir vídeo HD. De hecho, se aprecia claramente que las aplicaciones habituales cargan y funcionan con más soltura que con el modelo anterior, mientras que las más exigentes, como el navegador TomTom, ahora se ejecutan de manera fluida y sin sobresaltos. Es un detalle muy importante, pues con la llegada de la multitarea del iOS4, se agradece enormemente contar con un nivel de prestaciones extra.

La capacidad de almacenamiento se mantiene en los valores anteriores, con modelos de 16 y 32 Gbytes de memoria flash. Estas cifras no son ampliables (una crítica recurrente en los iPhone), aunque por nuestra experiencia es complicado llegar a tener problemas de capacidad incluso cargando mucha música, fotos y aplicaciones.

Datos móviles y comunicaciones

Como en el modelo anterior, encontramos soporte para UMTS/HSDPA cuatribanda (850, 900, 1.900, 2.100 MHz) y GSM/GPRS (850, 900, 1.800, 1.900 MHz), Wi-Fi 802.11 b/g/n aunque sólo a 2,4 GHz y Bluetooth 2.1. Eso sí, la conexión de datos añade el soporte HSUPA y, según nuestras pruebas, logran entre un 50 y un 100% de mejora descargando datos frente al 3GS anterior. Es decir, se aprecia una importante mejora en la velocidad para navegar por Internet, aunque estas cifras están muy influenciadas por nuestro operador, cobertura, zona, etc. A continuación podéis ver el resultados de las pruebas de subida/bajada.

Pruebas SpeedTest iPhone 3GS:

SpeedTest_3GS

Pruebas SpeedTest iPhone 4:

SpeedTest_4

Como en el modelo anterior contamos con A-GPS (posición asistida por la red), brújula digital y, junto al clásico acelerómetro, un giróscopo de 3 ejes que detecta cualquier movimiento que hagamos con el teléfono. Con ello los desarrolladores pueden crear aplicaciones mucho más precisas con la detección de movimiento que hasta el momento.

Llamadas y videollamadas

Otro de los grandes avances que ha recibido el iPhone 4 junto con la pantalla Retina, es la mejora en la calidad de las llamadas. Otros fabricantes hace años que ofrecen calidades de audio excepcionales, pero hay que reconocer que no era una de las cualidades de los iPhone 3G/3GS, donde son innumerables los casos de fallos en los micrófonos. Con iPhone 4, además de trabajar duro para mejorar la calidad y sensibilidad de captura de nuestra voz, se ha integrado un micrófono en la parte superior, junto al minijack de los auriculares. Este micrófono permite capturar el sonido ambiente que nos rodea mientras hacemos una llamada de voz, de manera que el teléfono pueda anular dicho sonido ambiente en el audio que capta por el micrófono inferior.

Los resultados durante nuestras pruebas fueron más que evidentes pues, además de oír mejor a nuestro interlocutor, las personas con las que hablamos nos escuchaban mucho mejor que con el anterior iPhone 3GS en idénticas circunstancias.

Pero las sorpresas no terminan aquí. Mientras hacemos una llamada veremos cómo aparece un nuevo icono llamado FaceTime que nos permitirá realizar una vídeo llamada con otro iPhone 4 aunque, eso sí, por ahora sólo si ambos están conectados a una red WiFi. La forma de operar es sencilla: llamamos a nuestro contacto y, si tiene activado FaceTime, cuenta con un iPhone 4 y esta conectado por WiFi a Internet, nos aparecerá el icono activado en pantalla. Pinchando sobre él terminará la llamada de voz convencional, y comenzará una video llamada gratuita a través de Internet. La calidad de vídeo es realmente buena, contando con la opción de usar la cámara trasera de 5 MPx, o la nueva VGA ubicada en el frontal (junto al auricular). Además, la calidad de sonido es considerablemente mejor que la que obtendremos a través de la red móvil gracias a la mejora del ancho de banda.

Facetime

Ante esto dos críticas: que no se pueda utilizar FaceTime sobre redes 3G (justificado por Apple por el elevado consumo de datos que genera), y el hecho de tener que desactivar FaceTime si queremos que durante una llamada vuelva a aparecer el icono de llamada en espera.

“Antennagate”, ¿verdad o exageración?

Como seguramente ya sabréis a estas alturas, las partes metálicas de la carcasa han sido un arma de doble filo para Apple, que les ha obligado a enfrentarse a una de las peores crisis de comunicación de los últimos tiempos. El “antennagate”, como ya lo ha denominado la propia Apple, comenzó a finales de Junio cuando Gizmodo USA empezó a reportar vídeos la pérdida de cobertura al sujetar el iPhone 4 de una manera muy concreta.

Todo ocurría cuando hacíamos contacto con los dedos entre las dos partes metálicas de la zona inferior izquierda del teléfono, provocando un error en la medición de la señal, y con ello la pérdida total o parcial de la cobertura. Tras semanas de gran impacto mediático, la respuesta de Apple se hizo esperar, convenciendo a muchos y dejando escépticos a otros muchos: actualización del iOS 4 para mejorar el cálculo de la cobertura, bumpers (fundas) para los usuarios que lo soliciten y, en el peor de los casos, devolución del dinero al cliente en caso de que lo solicite.

Desde nuestro punto de vista, actualmente la situación es exagerada. Puede que con la primera versión iOS 4 se perdiese la cobertura bajo ciertas circunstancias muy-muy-muy específicas, pero tras la actualización de software y en el uso diario es prácticamente imposible que observemos problemas, máxime si utilizamos el bumper que nos regala Apple y que, además, protegerá nuestro móvil.

Durante nuestras pruebas intentamos, a mala fe, reproducir el fallo. En ningún caso logramos perder la cobertura, a lo sumo, restar una barra de cobertura de nuestra señal. Algo muy similar a lo que conseguimos con otros smartphone del mercado.

Fotos y vídeos, ahora con flash

El apartado de la cámara es probablemente uno de los más interesantes para el usuario de a pié. De los 3 MPx del modelo 3GS, el 4 pasa a tener un CCD de 5 MPx (2592 x 1936) dotado de flash LED. En este apartado hay que reconocer que Apple no es especialmente revolucionario, pues hace años que compañías como Nokia integran CCDs de semejante tamaño o flash LED en muchos de sus terminales.

En todo caso, lo más interesante es que nuestras pruebas no dejan lugar a dudas: las capturas del iPhone 4 son más grandes que las 3GS, pero sobre todo ofrecen mejor saturación de color y de balance de blancos. En general hablamos de imágenes realmente buenas en circunstancias óptimas de luz, aunque la cosa no funciona tan bien cuando hablamos de contraluces, o de zonas con luces y sombras. A continuación dos ejemplos:

Foto con el iPhone 3GS:

foto_iphone3

Foto con el iPhone 4:

foto_iphone4

El flash LED incorporado puede ser una solución para cuando nos toque captar motivos cercanos, aunque no sea su objetivo fundamental. Y hablando de este componente, hay que alabar su elevada luminosidad en entornos de escasa o nula luz. Aún así, un gran fallo que Apple debería replantearse: echamos de menos la opción de iluminar una escena oscura antes de capturar la imagen, pues de esta forma podríamos enfocar y encuadrar cómodamente. De hecho, el destello que emite el flash previo a la captura definitiva para enfocar no suele ser suficiente, y en buena parte de estas situaciones no se logra enfocar las imágenes correctamente.

Por último toca hablar del vídeo. El gran avance es que los vídeos tienen ahora resolución HD (1280 x 720), presentándose en formato panorámico 16:9. Su calidad es realmente buena para tratarse de un móvil, al tiempo que sus fps son más que suficientes para grabaciones domésticas.

Aquí podéis ver un vídeo del viejo iPhone 3GS:

Y aquí podéis ver un vídeo grabado con el nuevo iPhone 4:

A pesar de ello hay un fallo importante: la citada resolución de vídeo se logra “recortando” la imagen del CCD a los píxeles originales. Esto supone que, en la práctica, tendremos una menor amplitud de campo en nuestro vídeo. Es decir, que si encuadramos un motivo en modo foto, al cambiar al modo vídeo veremos cómo sólo esta encuadrado parte de dicho motivo (como si aplicásemos zoom).

Software iOS 4

Hace pocas semanas que Apple anunció el iOS 4, el nuevo sistema operativo para sus dispositivos móviles (iPad lo recibirá en los próximos meses) sobre él que ya hemos hablando en PC ACTUAL. El iPhone 4, como es lógico incluye este software, de manera que no encontramos prácticamente nada nuevo que no hubiéramos visto ya sobre un iPhone 3GS. Tan sólo algunas opciones que aprovechan específicamente determinadas funciones del nuevo terminal, como la posibilidad de activar/desactivar el flash LED en la aplicación de captura de fotos, o la función FaceTime de videollamada que encontramos al realizar cualquier llamada. El resto de novedades (multitarea, ajustes, correo electrónico, etc.) son las mismas que ya pudimos ver en iOS 4 funcionando sobre el iPhone 3GS.

ios4

Autonomía

Otra de las clásicas críticas que ha recibido el iPhone ha sido la autonomía de su batería. El nuevo modelo logra mejorar los ratios anteriores pero que nadie se lleve a engaño: aquí no hay milagros. Si mantenemos activados el WiFi, el Bluetooth, el GPS y el Push (aunque parezca mentira muchos usuarios van así por la vida) la batería caerá antes de que finalice el día a poco que hagamos algunas llamadas o navegemos por Internet.

En cambio, como demostraron nuestras pruebas, si somos conservadores y sólo activamos WiFi y GPS cuando sea necesario, al tiempo que mantenemos el Push desactivado, podemos lograr terminar el día con no menos de un 30-40% de batería. Sin poder dar números exactos por la variedad de uso, operadores y situaciones, nuestros cálculos indican que el iPhone 4 ha mejorado su autonomía en torno a un 15-20% frente al modelo anterior.

Comercialización en España

A diferencia de lo que ocurría anteriormente, tras el lanzamiento del nuevo modelo Apple ha decidido eliminar la exclusividad que le ligaba a MoviStar, que ahora se extiende a los tres grandes operadores: MoviStar, Orange y Vodafone. Ello sin olvidar que en muchos países se puede comprar totalmente libre (por desgracia España no está aún entre ellos). Pinchad aquí si queréis ver un gráfico comparativo de los países donde se puede encontrar libre y a qué precio.

La competencia es buena, y ya han aparecido las diferentes tarifas de cada operador que, en teoría, tendrían que animar un poco el mercado de las tarifas plana para los amantes del iPhone. Aquí podéis consultar las tarifas de Movistar, Orange y Vodafone.

Conclusiones finales

Tras nuestro extenso análisis, nuestras conclusiones son bastante claras: el iPhone 4 no es el smartphone absolutamente perfecto que quizá algunos nos han intentado vender pero, en cualquier caso, sí es muy superior al anterior 3GS y a gran parte de la competencia actual.

Más allá de las colas en las tiendas, las locuras pagadas en eBay por alguna de las primeras unidades o los espectaculares cifras de venta de las primeras semanas, hay que decir que Apple ha vuelto a conseguir crear un producto que, cuando lo tienes por primera vez en las manos, te atrae poderosamente por tamaño, calidad de acabados e interfaz táctil. Eso sin dejar de lado la infinidad de detalles que hacen que te olvides por un momento de su toque elitista y de que existen otros muchos móviles en el mercado.

El problema es que aunque las alternativas se cuentan por docenas, ninguna ha logrado el nivel de entusiasmo, usabilidad y atractivo que ha conseguido el iPhone y sus Apps. Por ello, aunque sea un producto caro, no podemos dejar de alabarlo a él, y al ecosistema de aplicaciones que ha logrado Apple en todos estos años. Veremos que ocurre con Android y su imparable crecimiento.

En cualquier caso, para terminar, si somos poseedores de un iPhone 3G/3GS y nuestro contrato de permanencia, puntos y bolsillo nos lo permiten, os adelantamos que la actualización sin duda bien vale la pena. La espectacular pantalla, la mejorada calidad de las llamadas o el aumento de la velocidad de la red móvil son razones de peso para plantearse una actualización y no arrepentirse.

Para todos aquellos usuarios exigentes que busquen un smartphone atractivo, de gran calidad, duradero (si lo cuidamos, 2-3 años de vida útil), con una interfaz difícilmente mejorable hoy por hoy y con casi 300.000 aplicaciones disponibles, el iPhone 4 debería de ser una de sus principales opciones a tener en cuenta.

Apple ha vuelto a lograr mejorar el móvil que cambió para siempre el mundo de los smartphone táctiles, sin estridencias ni cambios bruscos, pero logrando mejoras significativas que vuelven a colocarlo a la altura e incluso por encima de los competidores más potentes.

No te pierdas el análisis en vídeo (clic aquí)

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